El Videoclub: Tarzán en la gruta del oro

Tarzán-en-la-gruta-del-oroNo es nada nuevo decir que el famoso rey de la selva, que responde al nombre de Tarzán nació en 1912, gracias al buen hacer del escritor Edgard Rice Borroughs. No obstante, un dato menos conocido es que las aventuras del personaje fueron publicadas por primera vez en la revista pulp ‘All story magazine’, para luego pasar definitivamente a ser editadas en formato de novela. Sin embargo, pese al éxito de dichos libros, resulta bastante curioso el hecho de que el personaje haya alcanzado mayor fama en los otros medios en los que ha tenido difusión, tales como los cómics, la series de televisión y el cine, que es el caso en el que nos centraremos en este artículo.

Aunque Elmo Lincoln fue el primer actor que interpretó al rey de la selva en el filme ‘Tarzán de los monos’ (1918), fue Johnny Weissmuller el que se ganó el corazón de los fans al encarnar al protagonista de este artículo hasta en doce películas (1932 – 1943). No obstante, ahora que este personaje ha regresado a la gran pantalla con ‘La leyenda de Tarzán‘ (bajo la dirección de David Yates y con Alexander Skarsgård en el papel protagonista), no está de más repasar algunos de sus largometrajes menos famosos. Por tanto, en este artículo nos centraremos en un curioso filme  de 1969 co-producido entre España, Italia y Puerto Rico, dirigido por Manuel Caño y protagonizado por Steve Hawkes. Dicho largometraje, con una duración de menos de hora y media, lleva por título: ‘Tarzán en la gruta del oro‘.

En el reparto del filme, junto al mencionado actor protagonista, podemos destacar el trabajo del resto del elenco principal, en el que encontramos a Kitty Swan (como Orula, la reina de las amazonas), a Krista Nell (en el papel de Mary), a Ugo Sasso (que encarna a Bill), al mismísimo Jesús Puente (que interpreta a Julius), a Luis Marín (a quien vemos meterse en la piel de Robert), a Fernando Sancho (que da vida al propietario de un hotel y al jefe de la policía) y a Antonio Casas (como Red Sullivan).

Cuando un buscador de oro llamado Bill cura y ayuda a un Tarzán herido de bala, el rey de la selva decide recompensarle con algunas piedras amarillas (como llaman en la jungla al preciado metal) de la gruta de las amazonas, cuya localización casi nadie conoce. Sin embargo, Bill decide presumir de su suerte delante de cualquiera dispuesto a escucharle, incluida gente sin escrúpulos que es capaz de todo con tal de volverse rica, como recurrir al asesinato. Incapaz de salvar la vida de su amigo, Tarzán intentará, por todos los medios, defender la gruta del oro e impedir la incipiente masacre que se cierne sobre las amazonas.

TARZAN EN LA GRUTA DE ORO 3Aunque el rey de la selva que encontramos en esta versión es incapaz de conjugar los verbos (como corresponde al personaje), su grito nos hace echar de menos el que pudimos escuchar en los filmes de Johnny Weissmuller (lo cual es normal, ya que aquel sumaba otros sonidos al alarido del actor, tales como el aullido de una hiena, la voz de la soprano Lauren Bridges, el gruñido de un perro y la nota sol de un violín). Además, no hay ni rastro de famosos personajes de la saga, tales como Jane o Boy. Y ni tan siquiera contamos con la presencia de la mona Cheetah. Por el contrario, los animales que ayudan aquí al rey de la selva son los elefantes y un loro bastante curioso, que es capaz de mantener una conversación coherente con los seres humanos. No debe sorprendernos, por tanto, que nos encontremos ante una de las versiones del personaje consideradas como apócrifas, al igual que sucede con otras producciones españolas como ‘Tarzán y el arco iris’ (1972), ‘Tarzán en las minas del rey Salomón’, ‘Tarzán y el misterio de la selva’ (ambas de 1973) o ‘Tarzán y el tesoro Kawana’ (1974). Otros ejemplos de este género, ya sin la marca de nuestro país, son ‘Tarzán contra los hombres leopardo’ (1964) y ‘Tarzán y el tesoro escondido’ (1965).

Por el simple hecho de tratarse de una película apócrifa, ‘Tarzán en la gruta del oro‘ es uno de esos filmes destinados a recibir palos por gran parte de la audiencia, que da al proyecto la calificación de infumable y considera que no aporta nada sustancial a la leyenda del personaje.

Siendo honestos, hay que reconocer que el filme no pasará a los anales de la historia como una gran película y Steve Hawkes jamás será recordado como un gran interprete de Tarzán, así que no es un largometraje recomendado para espectadores exigentes. Sin embargo, si se trata de pasar un ratito entretenido en el sofá de tu casa es una opción bastante válida. Si te decepciona el visionado o ni siquiera te interesa darle una oportunidad, recuerda que ‘La leyenda de Tarzán’ te espera en los cines, lo cual se convierte en una cita obligada para todos los fans del rey de la selva.

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