La pistola del Trampero

TramperoLa mayoría de lo superseres que pueblan los cómics, ya sean héroes o villanos, suelen apoyarse en diversos artilugios que les ayudan a llevar a cabo sus fines. En el bando de los buenos podemos encontrar los diversos gadgets que Batman guarda en su cinturón, el escudo que blande el Capitán América o los lanzarredes que transportan a Spiderman. Mientras que, si hablamos de villanos, podemos hacer mención al paraguas del Pingüino, los vibradores del Conmocionador o la pistola de pegamento del Trampero, que es el caso que nos ocupa en este artículo.

Strange-Tales-104Peter Petruski, delincuente de 1,78 metros de altura y 73 kilos de peso, debutó en ‘Strange Tales‘ nº 104 (1963), obra de Stan Lee y Jack Kirby, cuya portada puedes ver a la izquierda de este párrafo. Conocido en un principio  por el bochornoso nombre de Pete Pote de Pasta, debido a la pistola disparadora de pegamento que usa como arma, este villano terminó por rebautizarse a sí mismo como el Trampero (aunque las burlas por su antiguo nombre han llegado hasta la actualidad). Como miembro fundador de los Cuatro Terribles, Peter Petruski se ha enfrentado en repetidas ocasiones a la Primera Familia de Marvel, pero también ha tenido peleas con otros superhéroes, como Spiderman, cuya telaraña es el único producto capaz de rivalizar en adhesividad con la pistola del Trampero.

Sin embargo, no hay que llevarse a engaño. Aunque se haya enfrentado a héroes de gran categoría, Petruski nunca será considerado como un villano de primera fila. No obstante, igual que ya hicimos con los lanzarredes de Spiderman, los tentáculos del Doctor Octopus y las alas de Halcón, en este artículo nos centraremos en la pegajosa arma del Trampero: su pistola.

EL-TRAMPEROTodo empezó cuando Peter Petruski, científico de profesión, inventó un líquido polímero con revolucionarias posibilidades, lo que le llevó a pensar en usarlo de pegamento especial como herramienta única para una nueva y próspera vida dedicada al crimen. Pese a su simple diseño, la primera pistola que usó Peter le confirió el poder de derribar aviones, aprisionar enemigos y demoler paredes. El Trampero quería que su arma fuera capaz de proezas tales como atrapar objetos con un lazo de pegamento o paralizar a sus víctimas, motivo por el cual modificó la formula original del polímero, además de evolucionar su pistola a modo de disparadores de muñeca mejorados. Pese a cargar con la fama de ser un cobarde, un débil y un inútil, Petruski inventó todo tipo de nuevas trampas y un disolvente que pretendía evitar que pudieran usar su arma contra él.

Ya que Peter se había buscado a sí mismo las burlas que generaba su primer nombre de villano, cuando se hizo llamar el Trampero necesitaba demostrar al mundo que era más peligroso de lo que parecía. Por ese motivo, empezó a crear artefactos que estuvieran a la altura de su nuevo nombre. Como no podía ser de otra manera, la mayoría de ellos estaban relacionados con su potente adhesivo. Así creó tablas de pegamento (que debían ser lo bastante fuertes como para paralizar a la Cosa), una cinta ignífuga controlada por radio (cuya misión era sofocar la llama de la Antorcha Humana) o una bomba de pegamento (capaz de neutralizar las moléculas del traje de Mister Fantástico). Pese a carecer de poderes, el Trampero comenzó a calzarse unas botas especiales que, al estar confeccionadas con el polímero especial, le permitían escalar paredes como si se tratase del mismísimo Spiderman.

Ya hemos mencionado que este villano no tenía problemas en tratar de plantarle cara a los más grandes héroes de Nueva York, como se demostró cuando atrajo al Capitán América a una vieja fábrica de pegamento que Petruski usaba como base. Afortunadamente, la leyenda viviente logró escapar con vida de los explosivos, las tablas giratorias de pegamento y un tubo cargado con el potente adhesivo que le cayó en la cabeza. No obstante, hay que reconocer, a favor del Trampero, que el Capitán América no se hubiese salvado sin la oportuna aparición de Sharon Carter, que logró disolver el mortífero pegamento.

No obstante, pese a que el mortal adhesivo era su arma favorita, el Trampero también contaba en su arsenal con artefactos mucho menos pegajosos, como su pistola cortahojas (capaz de atravesar casi cualquier cosa), bombas sónicas (que causaban sordera e inconsciencia), diferentes tipos de explosivos (sobre todo destructores sónicos y minigeneradores), la tecnología antigravedad inventada por el Mago (que incorporaba inhibidores capaces de trucar la ruleta de un casino y unidades que absorbían la fuerza gravitacional de sus rivales) y un holo-disparador 3D (con el que fue capaz de derrotar a los Cuatro Fantásticos). Además, también es un maestro del disfraz.

Pese a todo, el arma favorita de Peter Petruski siempre será su pistola pegamento, cuya composición paso a detallar a continuación: dentro del cañón podemos encontrar motores de control, osciladores piezoeléctricos y bombas (tanto de alta compresión como de precompresión). El gatillo permite controlar el flujo y en la culata guarda baterías de alta densidad. Un cable acorazado conectado a la parte posterior del arma se encarga de suministrarle el pegamento que, al solidificarse en diez segundos, se convierte en una trampa paralizadora, a menos que la luz solar impacte directamente sobre él y lo vuelva quebradizo.

Los disparadores de muñeca que Peter instauró como mejora de su pistola van incluidos dentro del uniforme del Trampero (que también cuenta con depósitos de reserva, tanques de pegamento de alta presión, un ecualizador del sistema de presión y cápsulas de pegamento de repuesto). Dichos disparadores están compuestos por diferentes artefactos: motores posicionadores, varios sistemas de sellado, baterías de alta densidad, turbinas de teflón, válvulas de regulación, de desconexión y de aguja, líneas de suministro, soportes de cápsulas, armaduras de los motores, cápsulas de pegamento de acero inoxidable, muñequeras inflables y un carrusel selector de cápsulas.

Hasta ahora, el Trampero no ha sido interpretado por ningún actor ni en películas ni en la televisión. No obstante, si la Chica Ardilla va camino de conseguir su propia serie y hay villanos de segunda que han logrado dar el salto a la gran pantalla, como es el caso de Batroc en ‘Capitán América: El soldado de invierno’ (2014), Peter Petruski, ya sea en soledad o como miembro de los Cuatro Terribles, también puede conseguirlo. Y, si lo hace, su pistola disparadora de pegamento estará con él.

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