Reseña de ‘Moon Girl y Dinosaurio Diabólico’

El tomo editado por Panini
El tomo editado por Panini

Marvel golpea de nuevo, gracias a reinvención de uno de sus clásicos perdidos en el limbo. A estas alturas, son muchos y variados los ejemplos de esta Casa de las Ideas dispuesta a mostrar en sus títulos la diversidad cultural y étnica de una sociedad en profundo cambio. Los estereotipos que han sustentado la narración secuencias se resquebrajan y dan paso a nuevos paradigmas, más cerca de la compleja realidad social del siglo XXI. Esto ha sustentado no pocas polémicas, casi todas de lo más memas y reaccionarias, alimentadas por gente que ha decidido vivir en un bucle temporal para la eternidad. Por suerte, la calidad de estas propuestas hablan por sí solas, y los lectores aplaudimos iniciativas como la encantadora Miss Marvel, Fuerza V o el título que hoy os presentamos: Moon Girl y Dinosaurio Diabólico.

Hablamos de reinvención, sí, porque el concepto no es nuevo. En realidad, esta nueva colección tiene origen en la idea original de, nada más y nada menos, Jack Kirby a finales de los 70. El maestro siempre tuvo cierta tendencia a la consideración de teorías bastante delirantes sobre el origen de la humanidad, popularizadas, sobre todo, por magufos de clase alfa como Erich Von Daniken. A estas alturas, esas alucinaciones ya han sido más que refutadas por la ciencia, pero en aquellos tiempos tuvieron cierto pávulo propuestas como la intervención alienígena en la evolución humana o la convivencia de los seres humanos con los dinosaurios.

Como teoría seria, pues no valía un coprolito, pero como inspiración para historias de ciencia ficción y divertimentos en viñeta, su peso en oro. De aquí se escaparon clásicos como los Inhumanos o Los Eternos y, claro está, el Chico Luna original, acompañado por su monstruoso compañero, el Dinosaurio Diabólico.

Ahora, en pleno siglo XXI, los guionistas Brandon Montclare, Amy Reeder y la dibujante Natacha Bustos ofrecen una nueva visión de aquellas aventuras, redibujando del todo el universo de Moon Girl y Dinosaurio Diabólico. No se trata de un simple cambio de sexo del protagonista; se trata de algo completamente diferente, construido con total respeto a partir de un puñado de ideas que, tal y como se concibieron hace casi 40 años, no tendrían cabida en el complicado mundo del cómic de hoy. A partir de ahora, nada de Chico Luna. Con todos ustedes, Moon Girl.

Problemas en la escuela
Problemas en la escuela

Y es que la aventura de Montclare y Reeder comienza en el escenario clásico de las aventuras de Chico Luna. Empezamos en la prehistoria imposible concebida por Kirby, testigos del eterno enfrentamiento entre clanes, que sirve de puente entre el ayer y la rabiosa actualidad. Por azares cósmicos y aparatos extraterrestres, el Dinosaurio Diabólico acaba en el Nueva York del siglo XXI, acompañado de un grupo de homínidos bastante peligrosos. No tarda en cruzarse por el medio Lunella Lafayette: preadolescente, genio a tiempo completo, chica rara del cole y poseedora de genes inhumanos que amenazan con despertar de manera virulenta en cuanto se acerque a la dichosa niebla terrígena.

Lunella está obsesionada con el mismo cachibache cósmico que ha traído a nuestro tiempo a los habitantes del pasado remoto. Obstinada, obsesionada por su posible destino en forma de horripilante humanoide, y por esos accidentes que hacen amigos, la muchacha se verá obligada a formar equipo con el más inesperado de los compinches: un dinosaurio mutante y con bastante malas pulgas. Como aderezo de la receta, padres superados, inventos delirantes, conflictos escolares, toques de queda burlados y Hulk. Contado con gran sentido del humor y narrado de manera magistral gracias al despliegue visual de Bustos. Moon Girl es de esas clase de propuestas que entra por lo ojos.

Como decía, hay cierta polémica innecesaria acerca de las cuestiones raciales y de género en el cómic USA, y el necesario cambio que necesita el medio para sobrevivir. Puede que esta tendencia no responda a otra cosa que la simple ley de mercado, al hacer un producto atractivo a un público amplio y diverso que mantenga las ventas. La consecuencia directa es el reflejo real de las múltiples facetas de nuestras sociedades en cambio, especialmente visible en un crisol cultural como es Estados Unidos.

No es precisamente una mascota
No es precisamente una mascota

Gracias a Internet, el ruido mediático de una parte del fandom, incapaz de entender el siglo en el que estamos, empaña una iniciativa que, a priori, debería ser aplaudida. Y si esos cómics son un desastre, malas historias o productos sin alma, el debate es otro, mucho más lícito, acerca de la calidad final del producto. Pero atacar ciertas obras porque su protagonista es mujer, afroamericana o chiquitistaní es de un ridículo que asusta.

¿Hay algo más Marvel que la historia de un adolescente superdotado, incomprendido, diferente, que aprende a las bravas lecciones sobre responsabilidad? ¿Existe algo tan idiosincrático en La Casa de las Ideas sobre estas fantasías superheroicas sobre el fin de la infancia? Yo creo que no. Y las aventuras de Moon Girl son, entonces, puro espíritu Marvel. El tono escogido para esta colección es tan divertido como trepidante. Aunque estamos en unos números iniciales, normalmente destinados a los orígenes y la puesta en marcha de las piezas en el tablero, los guionistas no pierden el tiempo. Desde el minuto uno están pasando cosas; el equipo formado por Reeder y Montclare no pierde el tiempo en fruslerías literarias, y nos recuerdan que la velocidad se demuestra andando.

Los personajes se definen por lo que hacen, por la interacción en esta pieza de universo Marvel. Es muy difícil no sentir cariño inmediato por los protagonistas, y es que han conseguido que un bicho en constante enfado como el  Dinosaurio mutante nos resulte entrañable. Hay una química especial entre los creativos de Moon Girl y Dinosaurio Diabólico, que se traduce en algo más que una experiencia divertida. El aspecto visual es de primer orden, con un dibujo espectacular, pero siempre al servicio de las necesidades narrativas; todo el dinamismo, el despliegue de diseño, los atrevimientos en la composición de viñetas y los equilibrios entre los momentos familiares y la acción de mamporros y coches de bomberos por los aires, que aquí hay de todo.

Primeros encuentros
Primeros encuentros

Esa clase de partes de un todo que encajan no es tan común en el mundillo de la viñeta, así que, aunque Moon Girl y Dinosaurio Diabólico no sea precisamente Los Vengadores, por su naturaleza única, sus extravagancias y su total cohesión con el resto del universo Marvel manteniendo una personalidad incomparable, has de leer de este cómic.

Así se revisa un clásico, chicos y chicas.

Moon Girl y Dinosaurio Diabólico está editado por Panini, dentro de su estrenado formato 100% HC. Libro en tapa dura de 160 páginas, recopila los 6 prieros números de la edición americana. Además, incluye un buen puñado de extras, acerca del origen de la propuesta y su proceso creativo, contado por sus autoras. El precio de venta al público es de 15 euros.

Amy Reeder:

Es una reconocida autora de cómics, que destaca tanto en su faceta como dibujante como guionista. Gano reconocimiento internacional como artista de Madame Xanadu, con guiones de Matt Wagner, y Batwoman, sustituyendo nada más y nada menos que a J.H. Williams III, ocupado en la escritura de los guiones de la serie de manera exclusiva. También pasó una temporada en Supergirl, y para Image creó a Rocket Girl.

Brandon Montclare:

Su nombre está ligado a la creación junto con Amy Reeder del personaje de Image Rocket Girl. Ahora, repite equipo creativo para Moon Girl y Dinosaurio Diabólico, acompañado por la dibujante espeñola Natacha Bustos.

Natacha Bustos:

La española Natacha Bustos es la última sensación en Marvel, tras su aplaudida llegada a La Casa de las Ideas con Moon Girl y Dinosaurio Diabólico. Hasta esta explosión de popularidad, ha sido diseñadora, y ha participado en obras como Chernóbil-La Zona y Caniculadas.

¡Nueva serie! Lunella Lafayette es una chica superdotada que quiere cambiar el mundo. Va a comprender por las malas que no basta con un gran cerebro para hacerlo… ¡Un gigantesco dinosaurio rojo tampoco viene mal! Descubre la deliciosa serie que ha convertido a la española Natacha Bustos en una superestrella. Edición especial con extras exclusivos.

Ver en Whakoom

Reseña
Dibujo
Guión
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

¡No te vayas sin comentar!