Reseña de ‘Paletos cabrones 2 – Fútbol’

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Hoy en día, el guionista Jason Aaron es muy respetado dentro del mundo del cómic, pero no siempre ha sido así. Ahora una portada que lleve escrito su nombre recibirá inmediatamente un gran foco de atención, y esto es algo que Aaron se ha ganado gracias a su buen hacer en obras como ‘Scalped’ para la línea Vertigo de DC Comics o su etapa en la cabecera de Thor para Marvel Comics. ‘Paletos cabrones’ nos presenta una historia que bien podría haber pasado desapercibida de no ser por el nombre de sus autores, y por fortuna la calidad de su primer volumen dejó claro que un cómic escrito por Aaron es algo que bajo ninguna circunstancia hay que dejar pasar sin una lectura. Ahora llega a nuestro país ‘Paletos cabrones 2 – Fútbol’, y el nivel de satisfacción con esta segunda dosis no hace más que subir…

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El primer volumen nos presentó un arco argumental que perfectamente podría haber sido algo autoconclusivo, tal vez debido a exigencias de Image Comics para estar cubiertos en el caso de que las ventas no fueran demasiado buenas. Aaron confeccionó una historia muy similar a esas películas de los años setenta y ochenta en las que un tipo más duro que un clavo llega a una comunidad simplemente para hacerse enemigos en su primer día y posteriormente, tras una serie de tribulaciones, ponerlos en su lugar gracias a métodos violentos y expeditivos, cuyo mayor exponente puede ser ‘Death wish’, con un impasible Charles Bronson. En este caso, Earl Tubb, un maduro ex-militar, vuelve a la casa de su difunto padre en su pueblo natal y se encuentra cara a cara, casi por casualidad, con la mafia local que gobierna el pueblo con mano de hierro bajo la ley del entrenador del equipo de fútbol americano del instituto, Euless Boss. Tras un desarrollo completamente formuláico, el primer volumen termina inesperadamente con la muerte del protagonista a manos del entrenador. En el epílogo se nos daban pistas sobre por dónde iban a ir los tiros en la continuación de la historia con la aparición de la hija de Tubb, que se encuentra sirviendo en Oriente Medio en el ejercito de los Estados Unidos y planea volver a casa en breve.

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Sin embargo, en este segundo volumen no tenemos a la hija de Tubb entrando al pueblo y jurando venganza por el asesinato de su padre como podríamos haber esperado (aunque probablemente esto lo acabemos viendo más adelante). Aquí Aaron se centra completamente en el personaje de Boss, un villano cuyo tratamiento recuerda poderosamente al de Cuervo Rojo, uno de los protagonistas de la obra más importante del guionista hasta el día de hoy, ‘Scalped’. Al igual que Cuervo Rojo, Boss es un macho alfa sin escrúpulos que no duda en pasar por encima de quien sea para lograr sus objetivos. Inteligente, despiadado, con traumas de juventud y con un lado humano y una malentendida honradez que raramente suelen tener los villanos de este tipo. ¿Os suena de algo?

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Por una parte, en este tomo se nos relatan los hechos que ocurren inmediatamente después de la muerte de Tubb, siempre centrándonos en la figura del entrenador Boss. Se nos da a entender que este tipo está muy por encima de la ley y que el hecho de haber matado a alguien delante de todo el pueblo no le va a causar ningún problema. No se profundiza demasiado en los negocios de índole ilegal en los que Boss anda metido junto con algunos de los jugadores de su equipo de instituto, pero sabemos que se trata de algo lo suficientemente gordo como para que cualquier vecino temeroso de Dios se ensucie los pantalones cada vez que se cruza con él por la calle. Por otra parte, lo más interesante de este tomo está en los flashbacks que nos llevan hasta un joven y adolescente Euless Boss 40 años atrás que lucha con todas sus fuerzas por entrar en el equipo de fútbol americano de su instituto aunque no parece que haya nacido para ello. A pesar de ser ridiculizado y atacado de forma constante tanto por sus compañeros de equipo como por su propio entrenador, Boss no ceja en su empeño, y gracias a los consejos del recogepelotas ciego del equipo consigue convertirse en el jugador más valioso del pueblo en un proceso que recuerda mucho a las enseñanzas del señor Miyagi a Daniel Larusso en ‘Karate Kid’.

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Sin embargo, convertirse en una estrella del deporte no hará que la vida de Euless mejore notoriamente a largo plazo. Sus problemas se extienden mucho más allá del instituto, ya que su situación familiar es una auténtica pesadilla propia de esa clase social conocida al otro lado del charco como “basura blanca”. A pesar de que ya en este momento Euless no es precisamente un angelito y de que sabemos perfectamente ya el tipo de indeseable en el que se va a convertir en su vida adulta, Aaron tiene la habilidad suficiente para contar su historia como para que el lector desarrolle cierta empatía con el personaje y se apiade de él. Con el desarrollo de los hechos que marcaron su personalidad y sellaron su destino el autor logra que identifiquemos a Euless tanto como víctima como villano, formando así en nuestra mente un personaje totalmente tridimensional al que podemos entender y odiar a la vez.

En cuanto al dibujo, el trabajo de Jason Latour es otro gran acierto de la obra. Aunque a sus personajes se les puede ver en ocasiones rostros con rasgos un poco picassianos, su trazo duro, la maravillosa narrativa visual empleada y un excelente uso del color hacen del apartado gráfico un elemento que está a la altura del guion, convirtiendo así este tomo en una compra necesaria para cualquier amante del cómic y en la confirmación de que con ‘Paletos cabrones’ estamos ante uno de los mejores cómics que se están publicando en la actualidad.

El tomo ‘Paletos cabrones 2 – Fútbol’ publicado por Planeta Cómic se presenta en formato rústica sin solapas. Contiene 112 páginas con un tamaño de 16,8 x 25,7 cm en las que encontramos los números del #5 al #8 de la edición americana de ‘Southern Bastards’. El precio de venta recomendado es de 14,95 € y se puso a la venta en septiembre de 2016.

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Jason Aaron

Nacido en Jasper, Alabama, en 1973, Aaron es un escritor de cómics conocido sobre todo por su trabajo en series como ‘The Mighty Thor’, ‘Scalped’, ‘The Other Side’, ‘Star Wars’, ‘Ghost Rider’, ‘Doctor Strange’, ‘Wolverine’, ‘Southern Bastards’, ‘The Goddamned’ y ‘Punisher MAX’. Siempre ha asegurado sentirse fuertemente influenciado por el trabajo de su primo Gustav Hasford, que escribió una novela semi-autobiográfica en 1979 bajo el título ‘The Short-Timers’ en la que se basó la película de Stanley Kubrick ‘La chaqueta metálica’ en 1987.

La carrera de Aaron comenzó en el año 2001, momento en el que fue galardonado con el primer lugar en el concurso de búsqueda de nuevos talentos que organizó Marvel Comics gracias a una historia de ocho páginas de Lobezno que fue publicada en el número #175 de su colección en junio de 2002. Esto le abrió las puertas de la industria y rápidamente fichó por DC Comics para trabajar en su sello Vertigo, aunque posteriormente firmaría un contrato en exclusiva con La Casa de las Ideas. Entre sus muchas nominaciones a los premios Eisner y Harvey, Aaron fue premiado en 2015 al premio Harvey a la mejor serie nueva por ‘Southern bastards’ y en 2016 a los premios Eisner a mejor serie regular por ‘Southern bastards’ y al mejor guionista.


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‘Paletos cabrones 2 – Fútbol’

Bienvenidos al reino de la Barbacoa y del grupo de cabrones más numerosos jamás vistos.

Earl Tubb creía que podría limpiar su pueblo natal con la única ayuda de un palo muy grande.

Se equivocaba.

El Condado de Craw, en Alabama, pertenece a un único hombre: el entrenador Euless Boss. Pero no siempre fue así. Hubo un tiempo en el que Euless era tan solo un chico.

Un chico dispuesto a dejarse la sangre por el fútbol.

Y con un padre al que todo le importaba una mierda.

¿Cómo pudo el peor jugador de fútbol del Instituto del Condado de Craw convertirse en el hombre más temido y poderoso del lugar? ¿Y qué precio tuvo que pagar para llegar ahí?

El segundo arco argumental de ‘Paletos Cabrones’ (Premio Eisner a la Mejor Serie) desvela la historia secreta del Entrenador Boss, el mayor cabrón de todos.

La serie criminal y sureña por antonomasia continúa, con el aclamado equipo creativo de Jason Aaron (Star Wars, Premio Eisner Mejor Guionista) y Jason Latour (Spider-Gwen).

Guion: Jason Aaron

Dibujo: Jason Latour

‘Paletos cabrones 2 – Fútbol’

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