Reseña de ‘Saga 6’, de Brian K. Vaughan y Fiona Staples

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Parece que desde prácticamente la publicación de su primer número, ‘Saga’ es la serie que siempre está presente cuando se habla de las nominaciones a premios relacionados con el noveno arte. Mucho se ha dicho sobre si estamos ante un cómic sobrevalorado e hinchado, pero lo que resulta innegable tras la lectura de los cinco primeros tomos de la serie es que sus autores, Brian K. Vaughan y Fiona Staples, han puesto todo su corazón en esta obra. Ahora llega a nuestro país de la mano de Planeta Cómic la sexta entrega de la colección, lista para volver a emocionarnos con las aventuras de nuestros peculiares protagonistas…

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Tras el punto de inflexión que supuso el final del anterior tomo, la historia continúa ahora a modo de “segunda temporada”. El tiempo ha pasado y el estatus de muchos de los principales personajes ha cambiado bastante con respecto a lo último que sabíamos de ellos. Quizás el cambio más importante nos lo encontremos con Hazel, la niña en torno a la cual gira la trama de toda la historia de ‘Saga’ que ejerce de narradora y que hasta poco antes de final del anterior tomo solo habíamos conocido como un bebé. Ahora su abuela paterna Klara es la que cuida de ella (junto a la encantadora fantasma Izabel, aunque esta solo la acompañe en las noches debido a su naturaleza) en una especie de recinto penitenciario femenino de baja seguridad, que cuenta con muchas más comodidades de las que cabría esperar. Hazel es una niña prácticamente autosuficiente, pero si hay algo que se mantiene constante en su vida es la necesidad de permanecer oculta de ojos curiosos, mantener un perfil bajo (sí, incluso en la cárcel) y añorar a sus padres.

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En cuanto a Marko y Alana, los padres de Hazel, parecen haber superado ya sus problemas matrimoniales seguramente gracias a la pérdida de su hija, y es que no hay nada que una tanto como un objetivo común. La búsqueda de Hazel es la prioridad número uno de esta pareja, y podemos ver como la química entre ellos que veíamos en los inicios de esta serie vuelve a cobrar protagonismo en detrimento de esa época oscura que su relación atravesó en los últimos tiempos.

Otros personajes de los que hacía tiempo que no sabíamos nada y que en este tomo tendrán bastante protagonismo son Upsher y Doff, el equipo de periodista y fotógrafo de historias de tinte sensacionalista que trabajan para un periódico llamado ‘The Hebdomadal’. Esta curiosa pareja homosexual que se ha dedicado a intentar destapar la historia de Marko y Alana había quedado aparentemente fuera de juego desde el momento en el que The Brand, la hermana de The Will, los envenenó con “embargon”, una sustancia que los mataría si ellos alguna vez llegaran a publicar su investigación sobre todo lo relacionado con Hazel. Pero ahora que han averiguado que The Brand ha sido asesinada y que el efecto del “embargon” parece haberse terminado con su muerte, Upsher y Doff vuelven a la caza, y su camino se cruzará con el de otro conocido personaje…

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También veremos cómo es la vida ahora de otros personajes, como el carismático Príncipe Robot IV, actualmente despojado de su título y viviendo con su retoño, que tendrá una edad similar a la de Hazel. Ahora que su objetivo ya no es encontrar a la familia protagonista a la fuga, sino vivir en paz, vemos como el viaje hacia la redención que había comenzado en tomos anteriores podría haber llegado a su final, aunque lamentablemente el pasado siempre vuelve para ajustar cuentas, y Príncipe Robot IV tiene muchas cuentas que ajustar.

La narración de Vaughan continúa por los mismos derroteros que en el pasado, saltando de un punto a otro del universo para seguir las tramas de los distintos personajes, utilizando a Hazel como narradora omnisciente en los momentos que le competen con esos textos superpuestos directamente sobre la viñeta siempre cargados de emoción y terminando cada capítulo con un cliffhanger que nos deja con el alma en vilo. Es posible que, debido a los treinta números que la serie lleva a sus espaldas en este momento, pueda parecer que en este sexto volumen se evidencie cierta fatiga y falta de frescura. El contexto en el que se desarrolla la historia ya no resulta tan original a estas alturas y el guionista parece haber explotado todas las posibilidades que le daba. Sin embargo, por otra parte, la carga sentimental de la obra no hace sino aumentar a cada número.

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Se nota que en muchas ocasiones el guionista utiliza a la familia protagonista para plasmar sus experiencias personajes en lo referente a las relaciones de pareja y a la paternidad desde un punto de vista lo más sincero y crudo posible, sin aplicar ningún tipo de filtro que endulce la realidad, y esto es algo que seguramente cualquier lector que se encuentre en su situación podrá apreciar y sacar una sonrisa o asentir con la cabeza a medida que pasa páginas. De esta manera, cuando la acción se centra en Marko, Alana o Hazel, quizás un título más apropiado para esta obra que ‘Saga’ sería uno del tipo ‘Mis experiencias como esposo y padre, por Brian K. Vaughan’. Y nosotros, como lectores, debemos agradecer esa generosidad y ese esfuerzo por desnudar su alma ante nosotros.

En cuanto al apartado gráfico, el trabajo de Fiona Staples ha sido siempre tan elogiado como despreciado en esta serie. Y, siendo justos, tal vez haya argumentos razonables en ambos sentidos. Bien cierto es que el detalle de sus fondos no es precisamente su punto fuerte y eso puede molestar al lector más clásico. Pero, en mi opinión, tiene más peso el hecho de que Staples ha sabido aprovechar al máximo la libertad para expandir su imaginación que le da el marco en el que se desarrolla la acción. Y también hay que destacar el hecho de que no le ha temblado el pulso a la hora de plasmar todo tipo de situaciones sexuales de lo más controvertido, fuente de una gran polémica al otro lado del charco, como el desnudo integral de un personaje transexual que podemos ver en esta ocasión entre otras cosas. Y, para rematar, sus portadas son maravillosas.

El sexto tomo de ‘Saga’ publicado por Planeta Cómic se presenta en formato tapa dura sin sobrecubiertas. Contiene 152 páginas, con un tamaño de página de 16,8 x 25,7 cm, y presenta los números del #31 al #36 de la edición americana de la serie ‘Saga’. Este volumen incluye además todas las portadas de los números de la edición americana de la colección. La traducción ha sido realizada por Diego de los Santos, el precio de venta recomendado es de 16,95 € y se puso a la venta en septiembre de 2016.

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Brian K. Vaughan

Brian K. Vaughan es un guionista estadounidense que nació en Ohio en 1976, cuyo nombre está sobresaliendo estos días debido a las nominaciones que ha recibido su última obra, Saga. Aun así, no es la primera vez que le vemos en el listado de los premios Eisner (los Oscars del mundo del cómic), ya que desde el año 2003 ha estado incluido entre sus nominados, ya sea por la serie ‘Y, el último hombre’, ‘Runaways’ o por la que hoy nos ocupa, ‘Ex Machina’.

Su labor como buen guionista le precede, razón por la que además de estar siempre inmerso en el mundo del cómic, ha realizado varios trabajos para la industria televisiva, como fue la serie ‘Perdidos’ (por la que fue nominado durante dos años consecutivos a los Writers Guild of America Awards) o ‘La Cúpula’, además de encontrarse hoy en día trabajando en las adaptaciones al cine de dos de sus principales obras.

Su primera incursión en el mundo del cómic la realizó mientras estudiada cine en la Universidad de Nueva York, ya que se apuntó a un proyecto de Marvel llamado Stan-hattan, en el que se formaba a jóvenes guionistas inexpertos, lo que le llevó a realizar su primer trabajo para el cómic ‘Tales From the Age of Apocalipse #2’ (editado en diciembre de 1996). Desde ese momento, su incursión en las dos grandes editoriales americanas lo llevó a escribir historias de personajes como Spiderman, X-Men, Capitán América, Batman o Green Lantern entre otros. Aun así, Vaughan siempre ha dicho que prefiere centrar su trabajo en series propias en lugar de escribir las historias de personajes ya ideados, hecho que hace que no pueda explayar su imaginación totalmente, lo que le ha llevado a crear varias series desde cero.

De esta forma, en el año 2002 comenzó una serie denominada ‘Y, el último hombre’, donde nos mostraba como todos los hombres del planeta morían repentinamente, quedando solamente vivos un joven llamado Yorick y su mono Ampersand, lo que les acarrearía multitud de problemas en su aventura por buscar una solución. Dos años después se embaucó en una nueva serie llamada ‘Ex Machina’, la cual precede este artículo. Tras esta, en el año 2006 creó ‘Los Leones de Bagdag’ donde nos hablaba de un caso verídico que se dio en 2003, en el que una manda de leones se escaparon del zoológico de Bagdag tras el bombardeo estadounidense. Finalmente, en el 2012 se embarcó junto a la dibujante Fiona Staples en el cómic ‘Saga’, el cual mezcla la ciencia ficción con la fantasía, habiendo sido premiado este año en los Eisner.

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‘Saga 6’

La historia familiar sobre la confianza, el amor, la amistad y cómo sobrevivir con tu hija en brazos.

En Saga seguimos la historia de Alana y Marko, una pareja que encuentra el amor entre el caos de la guerra y forma una familia con el nacimiento de su hija. Su objetivo: dejar todo atrás, arriesgando todo lo que tienen en su vida para traer una nueva a este peligroso y antiguo universo.

Guion: Brian K. Vaughan

Dibujo: Fiona Staples

‘Saga 6’

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