Crítica de ‘Underworld: Guerras de sangre’

Crítica de 'Underworld: guerras de sangre'

Cinco películas ya y 12 años nos observan con ojos de vampiros y licántropos en esta pelea racial centenaria. Vuelve Selene con ‘Underworld: Guerras de Sangre’ para, de nuevo, ser la mejor en lo que hace.

Tras ‘Underworld’, la primera película de 2003, Selene (Kate Beckinsale) nos lleva de la mano para presentarnos la batalla eterna entre vampiros y hombres lobo. A ésta, dado el gran éxito de público que tuvo, le siguió ‘Underworld: Evolution’ (2006), ‘Underworld: La rebelión de los licántropos’ (2009), ‘Underworld: el despertar‘ (2012), tres cortos animados reunidos bajo el título de ‘Underworld: Endless War‘ (2011) y la que hoy nos ocupa, ‘Underworld: Guerras de sangre’.

Perseguida tanto por lobos como por vampiros, la quinta película de la serie retoma la acción donde la dejó ‘Underworld: El despertar‘: los licántropos han encontrado un nuevo y poderoso líder en Marius (Tobias Menzies), que ha infundido un sentido fanático de disciplina y propósito a sus hasta ahora desharrapadas filas. Marius no se detendrá ante nada para localizar a Selene, a fin de descubrir el paradero de su hija, Eve, un híbrido de vampiro y licántropo.

Crítica de 'Underworld: guerras de sangre'Acompañada por David (Theo James), Selene logra a duras penas eludir a los licántropos que la persiguen, hasta que una tregua negociada por el padre de David, Thomas (Charles Dance), le permite refugiarse en la comunidad dirigida por la ambiciosa Semira (Lara Pulver). Amenazados por los licántropos, los antiguos adversarios de Selene esperan ahora que su legendaria pericia como guerrera los ayude a erradicar el azote licántropo de una vez por todas. Pero, cuando Selene descubre que algunos de sus protectores tienen sus propios planes para traicionarla, David y ella se encuentran nuevamente huyendo, obligados a buscar refugio tras los muros de la misteriosa comunidad nórdica de vampiros, una secta pacífica que viven recluidos como monjes en las regiones más septentrionales del planeta, en Var Dohr.

Dirigida por Anna Foerster (responsable de algunos capítulos de ‘Outlander’ y ‘Mentes criminales’ y directora de segunda unidad de películas como ‘El día de mañana‘ o ‘Independence Day‘), el guión ha sido escrito por Cory Goodman (“El último cazador de brujas”, “El sicario de Dios (Priest)”), a partir de una historia creada por él mismo y Kyle Ward.

Con la clara intención de buscar el éxito de la primera entrega (y a los desencantados fans de la saga), ‘Underworld; Guerras de sangre’ recupera la estética de la primera entrega en cuanto a diseño de decorados y vestuario, como afirma el productor Richard S. Wright. De hecho, también está filmada en Europa del Este para intentar captar ese ambiente, esa atmósfera que nos descubrió la película que dio origen a la saga, aunque pasando del steampunk a un tono más medieval.

No obstante, también han intentado innovar. Por un lado, nos muestran una nueva faceta de Selene (ahora madre, recordemos), una guerrera cansada de pelear y que está fuera de ambos bandos, a la que ya no importa quién tenga razón, si lobos o vampiros: ambos la han traicionado y para ella lo único que importa es su hija, a la que no puede ver por seguridad.

Crítica de 'Underworld: guerras de sangre'

Pero el mayor aporte, que recibirán con agrado los fans de la serie, es la comunidad nórdica (casi vikinga) de Var Dohr y sus nuevas formas de actuar, con el pacífismo y la mística como puntos principales. De esta manera ‘Underworld: Guerras de sangre’ pretende relanzar la franquicia, respetando la mitología de la saga pero ampliándola.

Pero ¿qué nos encontramos en este nueva entrega? La propia Beckinsale afirma que “Hoy en día, no es nada fácil hacer una película de género de este tipo si no está basada en un cómic o un videojuego” y tiene toda la razón, tanta que a pesar de que ‘Underworld’ es original, nos da la sensación de que estamos frente a la consola: muchos enemigos menores, algunos algo más peligrosos (de final de fase) para llegar al enfrentamiento con el enemigo final (Marius).

Crítica de 'Underworld: guerras de sangre'

Por eso nada en ‘Underworld: Guerras de sangre’ nos sorprenderá. Las actuaciones son correctas (tal vez Lara Pulver y Tobias Menzies sobreactúen un poco más que el resto), la dirección es consistente pero la trama es muy previsible incluso para quienes no hayan visto las anteriores películas.

En resumen, gustará a los aficionados a la saga, y entretendrá al espectador que quiera ver una película de acción correcta aunque nada original.

Crítica de 'Underworld: guerras de sangre'

‘Underworld: Guerras de sangre’, continua con la Vampire death dealer, Selene (Kate Beckinsale) tras eludir los brutales ataques que recibió de los licántropos y de los vampiros que la traicionaron. Junto a su único aliado, David (Theo James) y su padre Thomas (Charles Dance), debe poner fin a la eterna guerra entre los hombres lobo y los vampiros, aunque eso signifique un último sacrificio. ‘Underworld: Guerras de sangre’ se estrena en España el 13 de enero y está dirigida por Anna Foerster

Reseña
Para fans
Del amanecer de los tiempos vengo, he visto cosas que muchos no recordáis y ni siquiera habéis vivido. Nadie jamás ha sabido que estaba entre vosotros… hasta ahora. Culturalmente disperso, soy un bicho raro: me gusta la literatura, el cine, la música, los cómics, la tecnología... Debo ser el único ¿verdad?

¡No te vayas sin comentar!