Reseña de ‘Bermudillo volumen 3’

La portada del nuevo volumen de Bermudillo

¡Que buen rollo me da cada encuentro con el mundo de Bermudillo! Las aventuras de este rechoncho personaje me parecen un magnífico ejemplo de todo lo bueno que debe tener un cómic fantástico. Lo cierto es que estas magníficas historias se ganan a pulso la etiqueta “para todas las edades”, y es que este simpático vagabundo divierte por igual a los peques, como a esos adultos que, de cuando en cuando, disfrutan con el recuerdo de ese niño interior que se niega a desaparecer del todo. En Bermudillo se mezclan sin complejos el espíritu de aventura más clásico, con la libertad creativa desatada de dos autores en estado de gracia, Piet Wijn y Thom Roep.

Llegamos al tercer volumen de este ejercicio entrañable de recuperación por parte de Dolmen de este clásico. Aunque no es uno de los personajes más populares en nuestro país, lo cierto es que estas geniales entregas han puesto en el objetivo de muchos aficionados las extravagantes piruetas argumentales de este mundo tan loco como divertido. En las dos entregas anteriores aprendimos las reglas de un universo único, donde los límites son los de la imaginación de sus autores. Ninguna barrera temporal o espacial es suficiente para detener el espíritu aventurero de Bermudillo, que luce referencias tan variadas como los cuentos clásicos, el folclore o el caótico universo creado por Lewis Carroll en las historias de Alicia.

Recorrimos reinos que incluso parecían contradecirse en la escala temporal. De ciudades medievales a palacios que recordaban al renacimiento, e incluso perdidos lugares habitados por animales parlantes. El mundo de Bermudillo es un magnífico amalgama, que luce brillante y coherente en sus contradicciones, meditadas y plasmadas en la página con estupenda elegancia. Gracias a este nuevo tomo, ampliamos el mapa de lugares exóticos que sirven de escenario para las aventuras de este entrañable viajero.

La última aventura del volumen 2 dejaba a Bermudillo a la búsqueda del hogar de su nuevo compañero, nada más y nada menos que un dodo. En teoría extintos, el protagonista comienza un viaje que le conduce al ambiente de las películas de piratas protagonizadas por Errol Flynn, o las novelas de Emilio Salgari o Robert Louis Stevenson. La fórmula de Bermudillo es la búsqueda de la sorpresa constante, al mismo tiempo que se usan elementos perfectamente reconocibles por los que nos hemos rendido a la obra de Wijn y Roep. Nuevos secundarios y villanos se unen al ya nutrido elenco, dando mayor dimensión a la personalidad de Bermudillo.

Bermudillo, viajero incansable

Valiente, entregado, generoso, amante incondicional de su libertad errante, Bermudillo representa todos esos valores que tantas veces hemos visto en personajes libres y vagabundos, tradición que va desde la picaresca de los clásicos literarios al cine de Chaplin o Jacques Tati. Este genial personaje se alía con las maravillas del mundo mágico y mutante creado por el dúo de autores holandeses, en el que todo es posible. La capacidad de maravillar, sin que el resultado parezca forzado o incluso ridículo, es el gran triunfo de Wijn y Roep. El viaje a través de islas perdidas, de ataques de peligrosos tiburones, de los misterios de la selva, o los parajes mágicos de sobra conocidos a estas alturas, es de una riqueza literaria y visual fascinante.

El camino hacia el Oeste y El mar hacia el sur completan la gran saga que se inició en el volumen anterior. Gracias al descubrimiento de unos curiosos pasajes mágicos, el bueno de Bermudillo ha podido visitar los rincones más alejados del globo. Se incluye una tercera aventura El pícaro Florín, donde los autores retornan a parajes reconocibles, cercanos a ese tono de cuento europeo que fue protagonista de anteriores entregas.

Es genial la sensación de maravilla que acompaña a esta lectura. Después de dos tomos, se corre el peligro de esa falta de sorpresa, cuando parece que todo está contado, y sólo queda repetir la fórmula para los autores. No es así con Bermudillo. Cada paso del extraordinario viaje del protagonista nos invita a mirar el mundo con ojos de niño, eternamente hechizados por la magia que desprende la aventura. El desparpajo literario de Thom Roep es ideal para engancharse, pero el dibujo de Piet Wijn me resulta tan adictivo que cuesta apartar el ojo de algunas viñetas.

La perfecta mezcla entre el realismo y la caricatura protagoniza cada página, bello esfuerzo por acercarse de manera visual a la naturaleza de la fábula. Las viñetas llenas de detalle, de amor por los personajes, transmiten una sensación de trascendencia, de auténtico canto a las posibilidades infinitas del cómic. El humor de los guiones de Roep se transforma en orgánico, en visible a través de las acciones y gestos de los personajes, el gran acierto de la propuesta gráfica de Bermudillo. Claro está, en la apuesta por lo exótico de estas aventuras no permite la pérdida de perspectiva en los escenarios y localizaciones, de una belleza plástica que enamora al más crítico.

Bermudillo es de esas obras que mandan a mi objetividad al bar, y el fan rendido es el que escribe estas palabras. Creo que no me equivoco cuando transmito mi entusiasmo por este clásico de la historieta holandesa, como tantas otras escuelas europeas, a la sombra de la franco-belga. Hay algo especial, algo que toca las teclas adecuadas en el lector, que, como decía al principio, dejan libre a nuestra capacidad infantil de viajar con la imaginación. Esta colección es una puerta a la fantasía.

Rumbo a la aventura

Además, Dolmen comienza con la publicación de material inédito. Aumentan esas ganas de aventura, emocionados por el salto a lo desconocido. Como siempre, esta editorial añade como valor el excelente trabajo de documentación y contexto, dando sentido a la obra más allá de la viñeta. El esfuerzo de recuperación de la historia, casi de arqueología comiquera, es de agradecer. Dolmen trata con cariño especial a los personajes, y al lector, que estará encantado con un producto tan cuidado. Otro aplauso para una editorial que, si no existiese, tendríamos que inventarla.

Disfruta del retorno al mundo de Bermudillo. Si todavía no conoces a este infatigable viajero, corre a tu librería. Hay amor en cada página, por la vida y por el cómic. Eso ya no se ve todos los días.

Bermudillo Volumen 3 nos deja tres nuevas aventuras de este aventurero, siempre acompañado de su hatillo mágico. Es la colección Fuera Borda de Dolmen donde se enmarca esta obra, que, como siempre, ofrece un volumen de lo más vistoso. Tres historias inéditas en España, que además se acompaña con el gran gusto de esta editorial a la hora de elegir extras. En este caso, un concienzudo estudio biográfico de los dos autores. Lo podrás encontrar en tu librería favorita por 29,95 euros.

Thom Roep comenzó su carrera en el mundo del cómic como redactor de la edición holandesa de la revista Pato Donald. Allí se encargó de recuperar el material clásico del mítico Carl Banks. Su gran aportación creativa como guionista es Bermudillo, obra cumbre del cómic de los países bajos.

Piet Wijn es el creador gráfico de Bermudillo, y dueño de un estilo único e inconfundible. Comienza su carrera a finales de los años 40, con apenas 18 años. Tras años afianzando su estilo y trabajando en diferentes publicaciones, entra como colaborador en el semanario Pato Donald. Allí conoce al que sería su compañero en la creación de Bermudillo, personaje por el que ha ganado reconocimiento internacional.

Bermudillo nos invita una vez más a acompañarle en tres nuevas y abracadabrantes aventuras, dos de ellas totalmente inéditas en castellano! “El camino hacia el Oeste” y “El mar hacia el Sur” ofrecen la continuación y el desenlace de la saga en cuatro partes iniciada en el tomo anterior con La puerta hacia el Este y El túnel hacia el Norte, donde el intrépido dueño del hatillo mágico, en busca de una compañera para su plumífero amigo Dodo, descubrirá parajes indómitos y afrontará numerosos peligros; mientras que en “El picaro Florín” conocerá a un peculiar personaje que en realidad no es lo que aparenta ser. Los extras incluyen un artículo biográfico sobre Piet Wijn y Thom Roep, los autores de este clásico del cómic fantástico

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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