Reseña de ‘JLA:La nueva frontera’ de Darwyn Cooke

El tomo de La nueva Frontera que presenta ECC
El tomo de La nueva Frontera que presenta ECC

Hay lecturas que dejan cierto poso agridulce cuando cierras el libro. He tenido esa experiencia en el reencuentro de esta magnífica obra, La nueva frontera. Por un lado, es tan divertida, emocionante y trascendente como la recordaba. Por otro, sirve para tomar conciencia de la enorme pérdida que ha sido la prematura muerte de Darwyn Cooke, la cantidad enorme de páginas memorables que han quedado en el terrible lugar donde yacen las cosas que pudieron ser. Pero como en esta web somos gente positiva, nos quitamos el nubarrón negro de nostalgia invasora, y centramos nuestra atención en la enormidad a todos los niveles que es La Nueva Frontera, la gran obra de Cooke con los personajes de DC entre sus manos.

La serie original se publicó hace ya unos cuantos años, y desde entonces ha quedado clara su identidad como una de las obras más influyentes de este siglo XXI en lo que a superhéroes se refiere. La cantidad de aportaciones al género, como la reconstrucción de mitos y la recuperación de cierto espíritu perdido, hacen de esta gran saga una delicia para aquellos lectores que todavía tienen fe en la grandeza de estos tipos enmascarados. Cooke reivindica a los caballeros de brillante armadura, contra esas revisiones oscuras e hiperviolentas que poblaron (y hablo en pasado, pero todavía dan coletazos) los cómics desde finales de la década de los 80 del siglo pasado.

La lectura interesada y reduccionista de obras maestras como Watchmen o El regreso del Caballero Oscuro inundaron las publicaciones de la época de tipos con los dientes apretados, consumidos por los claro oscuros morales y bastante explícitos en sus soluciones. Algunos se precipitaron sin frenos al arquetipo del antihéroe, abrumados por ese lanzamiento a cañonazos del medio hacia la edad adulta (y que, irónicamente, produjo efectos totalmente contrarios). Hablo de manera un tango general, pero esa es la sensación que compartimos casi todos los que vivimos los años 90.

El exceso, como ocurre siempre, llevó a la reacciones, y creo que La Nueva Frontera es de las más hermosas, sinceras y sentidas, auténtico homenaje por todo lo alto al concepto de superhéroe. Darwin Cooke se adentra en la naturaleza de los mitos legendarios de la DC, los da la vuelta de forma magistral y los reviste, de nuevo, con la luz de antaño, la que muchos de estos héroes nunca debieron perder.

El ocaso de los héroes
El ocaso de los héroes

Cooke sitúa su obra a finales de los años 50, época convulsa y contradictoria en nuestro mundo real, que, por supuesto, el autor retrata como escenario perfecto para que estos héroes encuentren su camino. Las tensiones de la guerra fría, la carrera espacial o los conflictos civiles, episodios por todos conocidos de la historia contemporánea, se mezclan con delicioso acierto con la ciencia ficción, himenajes a las películas de serie B (¡islas con dinosaurios!) el pulp, el policíaco y la acción superheroica al uso. Todos esos ingredientes que en su momento sirvieron como origen para la llegada de los superhéroes son retomados por un autor que, además, tiene un estilo ideal para el retrato, precisamente, de esta época tan peculiar.

Como línea argumental, el genial guionista y dibujante nos invita a unos estados unidos en los que la Sociedad de Justicia ha colgado los antifaces. Los justicieros enmascarados se han convertido en proscritos, o actúan bajo la supervisión gubernamental, como es el caso de Superman y Wonder Woman. Pero las cosas están a punto de cambiar. Una nueva generación de héroes espera el momento para salir de la sombra y continuar la labor de sus predecesores. Aventureros científicos, guardianes espaciales, velocistas por accidente o vengadores enmascarados son la siguiente generación, obligados por una amenaza de proporciones bíblicas a trabajar por la supervivencia de la raza humana.

Bajo esa trama principal de carácter tan idiosincrático, Cooke utiliza el relato para la reflexión, acerca del espíritu detrás de cada héroe, de los ideales que mueven a estos hombres y mujeres, arriesgando su vida sin duda ni miedo. Juega con el espíritu de la época, en la que se hablaba de libertad mientras se perseguía a ciudadanos americanos en la demencial cacería de McCarthy y las minorías raciales sufrían la discriminación de una sociedad indolente. Recrea, con espíritu crítico, pero alejado de todo cinismo y armado de fe ciega en el futuro, ese momento en el que los Estados Unidos afrontaron sus fantasmas como nación, al mismo tiempo que creaban otros nuevos.

En cierto modo, La nueva frontera es la otra cara de la moneda de Watchmen. Moore utilizaba los mitos del superhéroe para presentarnos a seres humanos bajo la máscara, con sus miserias, personajes de evidente inestabilidad mental derrotados por un ambiente opresivo y precataclísmico. La Nueva Frontera parte de bases muy parecidas pero, al contrario que Moore, ofrece un canto al superhéroe, a su esencia más pura, a hombres y mujeres que son capaces de vencer esas debilidades y transmutar en algo más grande e inspirador. Los héroes de DC lucen deslumbrantes, tratados con mimo absoluto por un autor único. Realiza la unificación del universo DC más entrañable de las últimas décadas, auténtica lección de historia acerca de la evolución del sello, al estilo Darwin Cooke.

Incluso se hace con algunas de las herramientas que utilizó Moore en su obra maestra, como el uso del metatexto (periódicos, programas de televisión), plasmados sobre la página con deslumbrantes soluciones de diseño.

Darwyn Cooke en apogeo
Darwyn Cooke en apogeo

El arte de Darwyn Cooke es magistral. Personal, luminoso, único. El autor juega con las sensaciones encontradas que provoca su lápiz, originado en las series de animación pero enfocado a un cómic que no renuncia en ningún momento a la seriedad de su mensaje. A pesar de ese aspecto caricaturesco, la explosión de creatividad, ingenio e intuición que muestra Cooke en La Nueva Frontera es el resultado de la seguridad aplastante de un autor convencido y maduro. Más allá de su peculiar diseño de personajes, la grandeza de Cooke está en su capacidad superlativa como narrador.

La lectura es tan orgánica, tan sencilla, que, efectivamente, parece que estás viendo una serie de TV. Cada viñeta está conectada a la anterior, y a la que la precede. Esto, que parece de lógica aplastante, no es algo tan fácil. Todos estamos cansados de tebeos de bella factura en cada viñeta, pero de escaso valor como trabajo global por su confusa narración. Con Cooke, procedente de ágil estilo de la animación, entiende ese factor imprescindible para la conexión inmediata con el lector.

La Nueva Frontera es una maravilla para todos los que amamos los cómics. Alejado de ese abismo oscuro al que nos asomamos con tanta asiduidad en el género, ofrece la restauración de estos titanes de la viñeta como defensores, imagen del bien por encima de sus dudas, de sus flaquezas. Lo hace sin caer en mensajes caducos o valores rancios, pero defendiendo las ideas que sostienen la existencia del mito. Puede ser que esa creencia en el bien sin tacha, en la utopía de la libertad, sea hasta ingenuo en un mundo fragmentado y extraño como el que vivimos. Por eso precisamente creo que la idea base defendida en La Nueva Frontera, la de gente anteponiendo el valor de la vida humana por encima de todas las cosas, es algo hasta necesario.

Y encima, es una lectura bestial.

JLA, La Nueva Frontera, vuelve a las librerías en una edición realmente atractiva realizada por ECC. Un libro en tapa dura, con un aspecto realmente de lujo, y completado con multitud de extras sobre al realización de la obra. Bocetos, anotaciones, textos explicativos e historias complementarias que harán las delicias de los lectores más curiosos. El precio recomendado es de 43 euros, para uno de esos libros que quedará de lujo en tu estantería favorita.

Darwyn Cooke

Nacido en 1962 en Toronto, Canadá, Cooke abandonó una exitosa carrera en la animación para concentrar sus energías creativas en su primer amor: la narrativa secuencial de los tebeos. Cooke pronto tomó la industria al asalto con trabajos como ‘El gran golpe de Selina’, ‘DC The New Frontier’ y ‘The Spirit’. Evidentemente, las novelas de género negro, particularmente las de Parker escritas por Richard Stark, han sido una de sus grandes fuentes de inspiración creativa.

Cooke ha recibido varios premios Eisner, el mayor honor de la industria, obteniendo en dos ocasiones el galardón al Mejor Número del año y un tercero a la Mejor Serie Limitada. En 2008, su obra más popular, ‘DC The New Frontier’, fue adaptada como película de animación, por la cual Cooke compartió una nominación a un premio Emmy. Cooke falleció de forma repentina el 14 de mayo de 2016 debido a un ataque agresivo de cáncer.

Bienvenidos a la América de los años 50. Un lugar de luces y sombras, de oportunidades y paranoia, de brillantes ciudades y segregación. Una tierra sin héroes, prohibidos por sus acciones tras la Segunda Guerra Mundial. Y sin embargo… esta América necesita a sus héroes más que nunca. Con una creciente amenaza en el horizonte, solo una nueva generación de aventureros podrá protegernos. Es el reto de la Nueva Frontera.

El artista Darwyn Cooke y el colorista Dave Stewart, ganadores del premio Eisner, presentan JLA: La nueva frontera, una historia intemporal sobre el idealismo que se ha convertido en uno de los cómics de superhéroes más aclamados del siglo XXI. Esta edición, cargada de extras, recoge las seis entregas de la serie limitada original, junto con el especial Justice League: The New Frontier Special. Un merecido y sentido homenaje a un autor irrepetible. 

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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