Reseña de ‘Viento Mágico : Fort Ghost’

El tomo de Viento Mágico
El tomo de Viento Mágico

Os invitamos, queridos lectores, a visitar el legendario lejano oeste. Lugar mítico que ha sido visitado hasta el aburrimiento en películas, cómics o novelas, sirve de relato mítico de fundación para los jóvenes Estados Unidos, necesitados de su propia mitología. Idealizados hasta el exceso por esas necesidades narrativas, con el tiempo y la evolución del género western hemos visto recreaciones de todo tipo y variaciones sobre el mismo tema que han dado contenido a este espacio de leyenda. Viento Mágico nos ofrece el retorno de todos esos elementos reconocibles de los relatos del oeste, pero engrandecido por el viaje a las fronteras de los fantástico, hasta el punto de bordear el relato de horror.

Viento Mágico, a pesar de ese contexto tan prototípico americano, nos llega de nuestra vecina Italia, donde el cómic tiene gran predicamento. Tanto es así que pueden disfrutar de un mercado interno envidiable, lleno de grandes personajes que han traspasado su fronteras. El exponente principal es la editorial Bonelli, que lleva décadas dedicado al cómic de producción propia, y donde importantes nombres de la historieta española han dejado su impronta. La búsqueda de pastos más verdes llevó a gente como el maestro José Ortiz a los brazos de mercados como el italiano, tras el desplome del sonado boom del cómic español durante los años 80.

Ortiz es parte indispensable de la historia de Viento Mágico, creado por Gianfranco Manfredi a principios de los 90, y llevado a las viñetas por el genial dibujante español en su aventura fundacional. Ahora, Aleta tira de justicia para traernos en este estupendo volumen los inicios de este hombre blanco de corazón Sioux. La búsqueda del pasado de este viajero entre dos mundos sirve de pistoletazo de salida a un clásico que vapulea los convencionalismos del género, convirtiendo el oeste en un páramo oscuro, frontera con el mundo de los muertos.

Manfredi nos cuenta la vida de Viento Mágico, llamado así tras ser encontrado por un hombre medicina Sioux entre los restos de un accidente de tren. Ante la presencia del moribundo, el waayatan (el que se comunica con los espíritus) recibe señales acerca de la naturaleza de este desconocido sin memoria, que podría ser su sucesor como chamán de la tribu. Durante tres años, Viento Mágico aprende los senderos de la visión, pero la sombra de su pasado sigue siendo demasiado pesada. Comienza entonces un viaje a la búsqueda de la identidad perdida, para encontrar una conspiración que tiene su origen en la civilizada costa este.

viento-magico-fort-ghostEl relato del oeste cobra contundencia gracias a la habilidad de Manfredi para el juego con los géneros. El espacio que ofrece el guionista es crepuscular, abandonado, un erial donde la mezquindad humana ha encontrado el mejor aposento. Pueblos fantasmas, lugares malditos y vestigios fantasmales de lo que día fue la tierra prometida son los escenarios donde se desarrollan las aventuras de Viento Mágico. El componente espectral de estos relatos es la diferencia con otros ejemplos de western, y es que Manfredi y Ortiz someten a los protagonistas a conflictos más cercanos a los relatos de la Warren que a una historia del oeste al uso.

Esa apuesta por lo mágico, o directamente macabro, hará las delicias de esos lectores que buscan algo diferente o pintoresco en los relatos de siempre. Incluso se atreven los autores con homenajes a los clásicos, con la creación del periodista Willy Richards, llamado Poe por cuestiones evidentes de parecido físico (y gusto por la petaca, todo sea dicho). El gótico puro y duro se cruza con las aventuras místicas sacadas de la mitología Sioux, sin perder la conexión con la realidad en la recreación histórica.

José Ortiz no es el único artista de este volumen, pero, sin duda, es el gran aliciente para el lector. Con independencia de su lugar de origen, luce por encima de sus compañeros de trabajo como maestro absoluto del blanco y negro, por la capacidad absorbente de los logrados escenarios fantasmagóricos. El hipnótico juego con las sombras, el dominio de los espacios, la perspectiva y el diseño de personajes hacen de cada viñeta un auténtico lujo. Un placer reencontrarse con este grande del cómic, además en un material que permanecía inédito en España.

Junto a Ortiz, encontramos a Giuseppe Barbati y Bruno Ramella a los dibujos del segundo episodio ofrecido por Aleta en este tomo. Su trabajo es muy interesante, pero luminoso en comparación a la demostración de manejo de la iluminación en manos de Ortiz. La historia pide, de hecho, ese aspecto desértico, pero me quedo con el espectral oeste ofrecido por el dibujante español, que retorna en el tercer episodio de esta entrega.

El comienzo de Viento Mágico
El comienzo de Viento Mágico

Viento Mágico es un personaje único, que demuestra la particular perspectiva de los europeos acerca la leyenda del oeste. Mientras los americanos se han esforzado en engordar los aspectos míticos por interés, al otro lado del charco se han dado mil vueltas a los tópicos ofrecidos por el género. Los juegos de indios contra vaqueros se han vertido en la viñeta con obras maestras como Blueberry o Casacas Azules. Gracias a la labor de recuperación de Aleta, podemos disfrutar de este gran trabajo del autor de Hombre, entre otras obras de importancia, que sirve , además, para descubrir un oeste mágico, siniestro y neblinoso, donde los grandes temas de venganza y redención cobran nuevas formas de expresión.

Viento Mágico nos llega gracias a Aleta ediciones, que comienza la recuperación de esta gran obra de Gianfranco Manfredi, clásico de culto del cómic italiano. En espectacular blanco y negro, 288 páginas de western, en un gran volumen que recopila las tres primeras historias de este particular héroe del oeste. Todo esto se traduce en 29,95 euros, en tu librería favorita.

José Ortiz dedicó toda su vida al cómic. Hijo y hermano de artistas, a partir de los años 50 comienza a trabajar en la, por entonces, bollante industria del tebeo español, gracias a un concurso en la revista Chico. Ese sería el primer paso de una carrera prolífica que le llevó a colaborar con los editores más importantes del país, como Bruguera o Toray. En el mercado extranjero, Ortiz trabajó durante los 60 para el cómic inglés, donde encontraban cierto alivio económico gran cantidad de dibujantes españoles de la época.

En los 70, Ortiz llegó a dibujar para la mítica editorial Warren y sus cabeceras Creepy y Eerie. Durante los 80, con la explosión del cómic para adultos, se reencuentra con el mercado español, y dibuja para todas las grandes publicaciones de la época, en una de sus mejores etapas. Tras la desaparición de todas estas revistas, Ortiz regresa al mercado internacional, y se hace cargo del dibujo de la popular Tex, entre otras colecciones. Nos dejó en 2013, un año después de recibir el gran premido del salón del cómic de Barcelona.

¡Volumen especial que presenta el gran personaje de Gianfranco Manfredi, con el arte del recordado maestro José Ortiz y que por fin podemos disfrutar en España!

 

Una esquila de metal en su cerebro le borró la memoria, pero le otorgó el poder de la visión. Los Sioux lo conocen como Viento Mágico, pues el viento lo guió hasta ellos. Pero, en otro tiempo, fue el soldado Ned Ellis, único superviviente de la explosión del convoy militar en el que viajaba. ¿Qué se esconde tras lo que todos consideran un trágico accidente? Para descubrirlo, Ned debe emprender un tormentoso viaje a su pasado… ya que solo al final del camino, entre los fantasmas de Fort Ghost, hallará la verdad.

 

Un western inusual con toques de horror y magia para el que Manfredi ha sabido rodearse de excepcionales artistas como Giuseppe Barbati, Bruno Ramella o el mencionado José Ortiz, que dibuja dos de las tres historias que incluye este volumen de lujo.

Ver en Whakoom

¡No te vayas sin comentar!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.