Reseña de ‘X-Men presenta: El peor hombre-X del mundo’

La edición de Panini
La edición de Panini

Mutantes. La tragedia de defender a un mundo que te odia y te teme. Eso sí, con uniformes chulos, toneladas de dramático glamour y poderes bastante resultones.Entre lloro y lloro, lo cierto es que los miembros de la famosa Patrulla-X y grupos derivados son auténticos iconos, que despiertan tantas iras como pasiones. Son la cara pública de toda una raz, el lado luminoso y brillante que hace las relaciones públicas para que todos aquellos con los genes traviesos encuentren su lugar en el mundo, sin complejos. Claro está, hay centenares de personajes anónimos que viven su mutación en secreto, lejos de los focos y los repartos masivos de sopapos. Algunos, como el común de los mortales, son un desastre de proporciones épicas. En ese grupo está nuestro protagonista de hoy: Bailey Hoskins.

¿Cómo? ¿Que no te suena de nada? Normal, porque jamás hemos tenido noticias de su existencia, y eso que sus desventuras tienen solera. Bailey se paseaba por los pasillos del instituto Xavier en esos tiempos antes de todas esas cosas bestias por las que han pasado los mutantes. Antes del “No más mutantes”, antes de la ida de pelota de Cíclope, antes de la muerte de Xavier, antes de… bueno, de toda esa oscuridad reinante en las colecciones mutis desde hace ya bastante.

Bailey Hoskins es anodino, insulso, plano, tan normal que, en su instituto, ni siquiera entra dentro de esa franja de gente rara que está al otro lado de la barrera del sello Popular. Este jovenzuelo está destinado a pasar por el mundo sin pena ni gloria. Todo parece dar la vuelta cuando sus padres confiesan que son mutantes, aunque nunca han ejercido como tales, y sospechan que Bailey tiene todas las papeletas para heredar la genética de sus padres.

La luz ilumina el camino del emocionado Bailey Hoskins, ya que al fin saldrá de esa zona invisible. Podrá fardar de poderes, de uniforme, de dramático glamour y el paquete entero de hombre-X. El problema es que, cuando pasa las pruebas para determinar sus habilidades mutantes, descubre que su poder no es precisamente un premio. En principio, suena espectacular: Bailey puede explotar, además controlando la intensidad de esa deflagración. La cosa es que eso es lo que puede hacer. Y ya. Nada de recomposición molecular, ni unión de átomos de mágica manera. El poder de Bailey es de un uso, y causa de muerte. Su gozo en un pozo. ¿Se acabó ya la discusión sobre el poder mutante más inútil? Porque creo que la respuesta es obvia.

Bailey Hoskins a punto de la decepción total
Bailey Hoskins a punto de la decepción total

Así comienza el cúmulo de desgracias del joven, que pasa de ser un paquete en el instituto a cumplir la misma función en la escuela Xavier. Su relato, un extraño viaje de autoconocimiento lleno de humor, situacione sonrojantes, angustia adolescente y mamporros. Clases con el siempre comprensivo profe Logan, sesiones poco fructuosas en la sala de peligro, consejos amorosos de Gambito… acompañado de la conocida sensación de no pintar nada en medio del drama mutante.

Me lo he pasado en grande con El peor Hombre X del mundo. Vale, no reventará las listas de ventas, ni centrará los debates en los foros habituales de Internet. Nadie dirá dentro de unos años que es su serie favorita del cosmos mutantes, ni Marvel planteará lujosas reediciones del deambular de Bailey Hoskins por las filas mutantes. Sin embargo, en el global de hoy en día de lo que dan de sí las colecciones de los hijos del átomo, El peor hombre-X del mundo me ha parecido un genial soplo de aire fresco.

Entre tanto dramón, inminentes extinciones varias y lugares comunes, la mirada al pasado llena de nostalgia y mala leche que ha planteado Max Bemis consigue cada una de sus intenciones. Divierte sin resultar pretenciosa con momentos realmente brillantes. Bailey resulta tan encantador como repelente en ocasiones, y, las cosas como son, todos en algún momento nos hemos sentido como el protagonista, así que es sencillo conectar con su historia. ¿Que hace malabares con la continuidad, y que a Bemis le importan tres pimientos lo que el enésimo profesor en historia mutante tenga que decir al respecto en Twitter? Pues casi mejor, porque este cómic pretende divertir, aún a costa de sus licencias, porque dentro del contexto humorístico, que luce a las mil maravillas, está perfectamente justificado.

Haciendo amigos en el insti
Haciendo amigos en el insti

Max Bemis sorprende como guionista de este delirante paseo por la cara amarga de ser mutante, cuando aspiras a ser Coloso y te quedas en… bueno, en Bailey Hoskins. Este recién estrenado escritor no viene de programas de formación de guionistas, ni lleva a sus espaldas toneladas de proyectos exitosos. A nivel básico, El peor hombre X del mundo es de los primeros trabajos para Marvel, y sus anteriores encuentros con la viñeta procede del mundillo inependiente.

Lo cierto es que Bemis procede de la escena musical indie. Puede que no sea el tipo al que darías Los Vengadores, pero en esa faceta de Marvel destinada a proyectos más ligeros a la búsqueda de un público menos testosterónico tiene un enorme futuro. El sentido del humor o el espíritu satírico tienen un feliz encuentro con el cariño por los cómics de un tipo que, se nota, se ha curtido leyendo los grandes clásicos de los chicos-X. La cantidad de guiños y referentes sacará más de una sonrisa, junto con algún recuerdo de entonces, a los lectores veteranos.

A los lápices, un viejo conocido, cuyo estilo me tiene rendido a sus pies. No es espectacular, ni especialmente vistoso, ni pondrás póster en tus paredes con sus viñetas, pero a cambio tenemos a un artista de personalidad arrolladora. Michael Whals es único. Su manera de entender el cómic de superhéroes me parece especial, alejado completamente de lo establecido. Minimalista, ágil, de línea extraña pero marcadamente expresiva, me parece genial que Marvel recupere a este artista para una serie de un estilo tan característico, ideal para su trazo.

Rebotando de grupo en grupo
Rebotando de grupo en grupo

Bailey Hopkins no entrará en los anales de la historia mutante. Es una anécdota, un episodio tragicómico en el infinito elenco de personajes que han pasado por los pasillos de la escuela Xavier. Quizá, su auténtico poder sea el permanecer anónimo, en contraste a sus sueños de grandeza. En todo caso, Bemis y Walsh escriben una historia en la que dan la vuelta a la eterna historia de adolescente marginado, para esa clase de risa culpable que tanto nos gusta. Y, si tengo que elegir, me quedo con Bailey Hopkins antes que con un ejército de Gambitos. Ahí lo dejo.

Panini finiquita su colección X-Men Presenta con los dos números españoles de El peor hombre -X del mundo. De momento, se ha publicado el número 1 (que corresponde al 68 de la cabecera que lo acoge) que recopila los tres primeros números de la edición USA. El formato elegido es la grapa habitual, que encontrarás en tu librería favorita al precio de 4,25 euros.

Max Bemis

Aunque ha editado trabajos relacionados con la viñeta en el mundillo independiente, Bemis es conocido por ser el líder de la banda Say Anything. Pra Marvel ha escrito un relato sobre el encuentro entre Magneto y el Spiderman Superior y las desventuras de Bailey Hoskins en El peor Hombre-X del mundo.

Michael Whals

Artista de marcada personalidad, en Marvel hemos visto su trabajo en series como Vengadores Secretos. Ha trabajado con sellos como Valiant, y aparte del aporte de sus lápices a diferentes series, destaca como portadista.

Con los tres primeros capítulos de “El peor hombre-X del mundo”. Bailey Hoskins acaba de descubrir que es un mutante. Para alguien que nunca ha sido especial, se trata de un auténtico relato. Por desgracia, Bailey podría ser el peor integrante con el que ha contado jamás La Patrulla-X.

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