El Videoclub: Paddington

El cine está cada vez más repleto de películas que adaptan con actores reales y efectos hecho por ordenador a aquellos personajes con los que todos hemos disfrutado de niños, los cuales han llegado a nuestas pantallas con mayor o menor éxito. Desde las creaciones de autores españoles (Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, Anacleto y la próxima versión de Superlópez) hasta los famosos dibujos de Hanna Barbera (Los Picapiedra, Scooby-Doo y el Oso Yogui), sin olvidar a otros como Garfield, Alvín y las Ardillas, los Pitufos o Marmaduke. Como ya se comentó en un artículo anterior, le ha tocado el turno a la película ‘Paddington‘, la cual se encuentra protagonizada por un simpático plantígrado creado por el inglés Michael Bond, que debutó en 1958 como estrella infantil con el libro: ‘Un oso llamado Paddington‘, cuya fama es tanta que le ha llevado a tener su propia estatua en la estación de tren homónima.

A principios del 2015, se estrenó su película en España, escrita y dirigida por Paul King (con la colaboración de Hamish McColl),  producida por David Heyman y protagonizada Nicole Kidman (en el papel de la taxidermista Millicent). Junto a ella cabe destacar a Hugh Bonneville y Sally Hawkins (como Henry y Mary Brown, respectivamente), a Julie Walters (en el papel de la señora Bird) a Jim Broadbent (que encarna al señor Gruber), a Peter Capaldi (que hace del señor Curry), a Madeleine Harris (como Judy Brown) y a Samuel Joslin (que se mente en la piel de Jonathan Brown). En la versión original del film, Ben Wishaw se encarga de poner la voz al oso, mientras que Michael Gambon e Imelda Staunton hacen lo mismo con los personajes del tío Pastuzo y la tía Lucy, respectivamente. Durante sus 95 minutos de duración, pequeños y mayores podrán disfrutar de las aventuras del travieso Paddington en esta divertida y entrañable comedia británica.

Paddington

Tal y como nos narra la trama, Paddington es un pequeño oso que lleva una apacible vida en la selva de Perú, en compañía de su tía Lucy y su tío Pastuzo, elaborando y comiendo su propia mermelada, hasta que un terremoto destruye su hogar y mata a su pariente macho. Entonces, el plantígrado decide viajar a Londres, en busca de un explorador que visitó a su familia tiempo atrás. Una vez allí, Paddington conoce a la familia Brown (que son quienes lo bautizan por el nombre por el que todos lo conocemos, ya que lo encontraron en dicha estación de tren), que terminan por acogerlo en su casa, pero también a la despiadada Millicent, una taxidermista resentida, hija del difunto explorador, cuyo mayor deseo es disecar al simpático Paddington.

Aunque el personaje fue creado originalmente para el público infantil, la película no resulta nada bochornosa y es apta para ser disfrutada por toda la familia. Las bienintencionadas e involuntarias trastadas del pequeño Paddington lograrán arrancar mucho más que una sonrisa a todo aquel que decida darle una oportunidad.

A lo largo del metraje, podemos ver cómo el oso, que no ha olvidado sus orígenes, escribe cartas a su tía Lucy, en las que la pone al tanto de todas las novedades. Como muestra de ello, transcribo aquí la última misiva, que sirve de perfecto colofón para la película:

Querida tía Lucy: Siento no haberte escrito antes, pero han pasado tantas cosas… Hasta he conocido a la hija del explorador, pero ha intentado disecarme, así que la señora Bird la tiró del tejado. El juez consideró que la cárcel no le haría ningún bien, así que la ha condenado a prestar servicios a la comunidad en el zoo para niños. De vuelta en Windsor Gardens la vida es muy diferente. La señora Bird dice que es porque hemos cambiado el temporal, lo que le ha sentado de maravilla a sus rodillas. A Judy se le está quitando la vergüenza y hasta a presentado a Tony a la señora Brown. Y el señor Brown está ayudando a Jonathan a construir un enorme cohete, aunque a Jonathan le preocupa la actitud temeraria de su padre. La señora Brown dice que en Londres todo el mundo es diferente, pero eso quiere decir que todo el mundo puede integrarse. Creo que debe de tener razón  porque, aunque no me parezco a nadie, realmente me siento como en casa. Nunca seré como el resto de la gente, pero no pasa nada, porque soy un oso: un oso llamado Paddington.

En definitiva, si lo que buscas es pasar un rato simpático y divertido, no debes perder la ocasión de conocer al pequeño plantígrado y a su incomparable grupo de personajes secundarios.

Tanto ha sido el éxito logrado por el film que el director David Heyman tiene pensado, entre sus futuros proyectos, el rodaje de una secuela. Mi opinión personal es que si el guión resultante está escrito con la misma inteligencia que el de la primera entrega, el triunfo está asegurado.

Reseña
Nota genérica
Fan del mundo de los cómics, sobre todo de Marvel. Me gusta tanto escribir como actuar y sueño con hacer de esto mi modo de vida.

¡No te vayas sin comentar!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.