Reseña de ‘Hulk Gris’, de Jeph Loeb y Tim Sale

Jeph Loeb y Tim Sale son un equipo cuyos trabajos son prácticamente en su totalidad de obligada lectura, y su “saga de colores” para Marvel Comics no es una excepción. ‘Daredevil: Amarillo’, ‘Spiderman: Azul’, ‘Capitán América: Blanco’ y el que nos ocupa ahora, ‘Hulk: Gris’, son historias ambientadas en los primeros años de carrera de algunos de los personajes más icónicos de la Casa de las Ideas con un aire nostálgico y con mucho respeto que brillan sobre todo en su parte gráfica. En este caso, nos situamos en aquellos tiempos en los que el alter ego de Bruce Banner era coloreado en tonos grises.

Portadas con fuerza y furia a cargo de Tim Sale

En su primer número, Hulk era gris debido a que Stan Lee no quería que su aspecto se asociara a ningún grupo étnico en particular. Pero el colorista Stan Goldberg era más partidario de utilizar otro tono, ya que según él las técnicas de aquel momento no eran adecuadas para plasmar el color gris claro de forma correcta. A partir de su segunda entrega, en julio de 1962, Hulk fue coloreado ya con el tono verde que nos ha llegado a día de hoy. Aunque la historia contenida en este tomo comienza en un momento en el que Hulk ya lleva muchos años en activo, el grueso se nos cuenta a través de flashbacks rememorados por Bruce Banner a través de una conversación con su psiquiatra y amigo Doc Samson.

En esta conversación, que comienza como algo intermedio entre una charla informal y una terapia, se nos relata la historia del Gigante Esmeralda desde el momento en el que Banner se puso delante del joven Rick Jones, a la postre un compañero fiel de Hulk, para evitar que la detonación de la bomba Gamma en el campo de pruebas del ejercito de los Estados Unidos acabará con su vida. La transformación del científico brillante en el gigante descerebrado todopoderoso que nos recuerda profundamente al cinematográfico monstruo de Frankenstein es inmediata, así como su desaparición de la vida pública.

Hulk, muy en la línea del Boris Karloff de 1931

Muy rápidamente conoceremos a dos personajes de importancia capital en la vida de Bruce Banner. Por una parte tenemos a su interés romántico, la señorita Betty Ross, aquí representada tal vez de una forma mucho más acorde con la actualidad de lo que fue en su momento, ya que, salvo contadas excepciones, en los tiempos en los que comenzó a publicarse la colección de Hulk los personajes femeninos en los cómics solían responder a los arquetipos propios de la época, es decir, mujeres débiles que apenas podían valerse por sí mismas y que vivían siempre a la sombra de un hombre, sin iniciativa ni fuerza suficiente como para llevar el peso de una historia. En esta ocasión el señor Loeb ha tenido la gentileza de dotar al personaje de un poco más de personalidad de lo que correspondería a una representación fiel de sus inicios, algo que es de agradecer, ya que de lo contrario podría resultar un personaje un poco vergonzoso teniendo en cuenta que esta historia ha sido concebida en el siglo XXI.

Los grandes saltos de Hulk, presentes desde su comienzo

Por otra parte tenemos al General Thaddeus E. “Trueno” Ross, padre de Betty y némesis durante muchos años de Hulk. Si bien es el nombre del gigante el que pone título a la obra, quizás fuera más correcto hablar de dos monstruos que de uno, ya que los paralelismos entre ambos personajes se hacen cada vez más patentes a medida que avanzamos en la historia. A pesar de que la diferencia de poderío físico entre ambos es abismal, Ross es un contrincante que conceptualmente planta cara de forma convincente a nuestro protagonista, convirtiéndose así en muchos aspectos en su igual.

Pero quizás la aparición que más despierte el sentido arácnido de todo Marvel Zombie es la del personaje de Tony Stark, que no es en realidad más que un cameo que funciona como fan service, pero no por ello deja de ser maravilloso. Iron Man, en aquellos tiempos todavía conocido como el guardaespaldas de Stark que viste un traje de hierro dorado de aspecto retrofuturista muy adecuado para introducirse en cualquier historia de ciencia ficción de los años cincuenta, tendrá su primer enfrentamiento con Hulk en este cómic. Si bien esto rompe un poco la continuidad de la historia, ya que por lo que sabemos el primer encuentro entre estos dos héroes no se produjo de esta manera, es una licencia que los autores se toman por el bien de la obra y hay que respetarlo. Ver la lucha entre estos dos personajes, con una secuencia que tal vez fuera la inspiración del equipo de guionistas de la primera película de Iron Man para su escena final en la que el protagonista se enfrenta a Iron Monger, despertará sentimientos profundos en aquellos admiradores de los primeros tiempos de Marvel Comics. Y es que hay que recordar que este cómic esta dedicado a los creadores del personaje, tal y como se puede leer al comienzo de cada número:

Dedicado a Stan Lee y Jack Kirby, los gigantes de jade originales

Las impronunciables onomatopeyas provocadas por la furia de Hulk

En lo referente al dibujo de Tim Sale, este es uno de los pocos artistas cuyo trabajo (al menos si consideramos las obras que ha realizado junto a Loeb para Marvel Comics) llega a un nivel tan alto que ya solo se puede comparar a sí mismo. La aparente simplicidad de unos diseños complementados por una excepcional paleta de colores logra que el lector se recree en cada página, enmascarando las posibles deficiencias en el guion y consiguiendo que el resultado final conjunto brille mucho más de lo que tal vez debería. Y puede que este no sea su mejor trabajo, ya que, por ejemplo, lo que hizo en ‘Capitán América: Blanco’ está para mi un diminuto peldaño por encima, pero aún así estamos ante un dibujo maravilloso, que cuenta con los colores del siempre genial Matt Hollingsworth, por el cual la compra de este ejemplar ya merece la pena de sobra. Tener a Sale como encargado del dibujo es como poner a Bryan Cranston a la cabeza del reparto de un proyecto cinematográfico, ya que por sí solo va a conseguir el la obra merezca la pena. Si aceptamos el término “vendeconsolas” como adecuado para designar a aquellos videojuegos de categoría triple A que son capaces de aumentar las ventas de determinada consola solo por su existencia, podemos entonces decir que Tim Sale es un “vendecómics”.

El tomo ‘Hulk Gris’ publicado por Panini Comics en tapa dura contiene 144 páginas a color e incluye los números del #1 al #6 de la colección de la edición americana de ‘Hulk Grey’. El tomo también incluye las portadas originales de los números contenidos en el recopilatorio. La traducción corre a cargo de Gonzalo Quesada, el precio de venta recomendado es de 15 € y se puso a la venta en septiembre de 2005.

Jeph Loeb

Nacido en Stamford, Connecticut, en 1958. Se trata de un guionista de cómics y productor de cine y televisión. A lo largo de su carrera en el mundo del cómic ha ganado cuatro premios Eisner y cinco Premios Wizard Fan trabajando con los principales personajes de las dos grandes editoriales norteamericanas, Marvel Comics y DC Comics, mientras que en el mundo audiovisual ha participado en series de televisión como ‘Héroes’, ‘Smallville’ y ‘Lost’. Destacables son sobre todo sus colaboraciones en cómic junto al dibujante Tim Sale en títulos como ‘Batman: The Long Halloween’, ‘Batman: Dark Victory’ y ‘Superman For All Seasons’ para DC Comics y la “tetralogía de los colores” ‘Hulk: Grey’, ‘Daredevil: Yellow’, ‘Spiderman: Blue’ y ‘Capitán América: White’ para Marvel Comics.

Tim Sale

Nacido en 1959 en Ithaca, Nueva York. Se trata de un dibujante de comics principalmente conocido por sus colaboraciones con Jeph Loeb. Su daltonismo no ha sido un impedimento para triunfar en una profesión como la de dibujante de cómics, carrera en la que comenzó tras estudiar en la escuela del prestigioso John Buscema y en la Escuela de Artes Visuales. Entre sus trabajos más destacados, además de su colaboración como consultor de diseño en la serie de televisión ‘Héroes’, encontramos títulos como ‘Grendel’ con Matt Wagner y ‘Superman For All Seasons, ‘Batman: The Long Halloween’, ‘Batman: Dark Victory’, ‘Catwoman: When in Rome’, ‘Batman: Haunted Knight’, ‘Daredevil: Yellow’, ‘Spider-Man: Blue’, ‘Hulk: Gray’ y ‘Captain América: White’, todos ellos junto al guionista Jeph Loeb.

‘Hulk Gris’

En la tradición de sus éxitos Spiderman: Blue y Daredevil: Yellow, Jeph Loeb y Tim Sale presentan el último de sus acercamientos nostálgicos a los orígenes de los personajes Marvel. Esta vez, el viaje en el tiempo nos lleva hasta los primeros días de existencia de Hulk, cuando el color de su piel todavía no había pasado a ser verde y tan sólo Rick Jones conocía la terrible verdad acerca de Bruce Banner y su transformación en un monstruo gamma. Una historia de amor y redención merecedora de los mejores elogios.

Guión: Jeph Loeb

Dibujo: Tim Sale y Matt Hollingsworth

‘Hulk Gris’

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