Reseña de ‘Kuroko no Basket #1’

En España, cuando se habla de anime y manga, pues son dos caras de una misma moneda, es inevitable pensar en una serie: ‘Bola De Dragón’, ‘Dragon Ball’ o ‘Bola de Drac’, como prefiramos llamarlo. Es cierto que también hubieran muchas otras que ayudaron a popularizar todo, pero ninguna tuvo tanta influencia como esta. De este modo, ‘Los Caballeros del Zodiaco’, ‘Mazinger Z’ o ‘Pokémon’ quedan en un segundo plano.

A raíz del éxito de la obra de Akira Toriyama, o quizá para aprovecharse del mismo, las editoriales y distribuidoras se centraron en traer títulos de corte similar. A saber, ‘Naruto’, ‘Bleach’ o ‘Yu Yu Hakusho’. No obstante, hubo otra serie de otro género completamente distinto que también fue muy importante. Estoy hablando de ‘Captain Tsubasa’, mejor conocida como ‘Campeones’ u ‘Oliver y Benji‘.

Desgraciadamente, con la excepción de esta y ‘Slam Dunk’, dedicada al baloncesto, el ‘spokon‘ o manga deportivo no ha tenido un gran éxito que lo hiciera resurgir o recobrar importancia de algún modo. Por suerte, recientemente se han lanzado dos obras importantes en España. La primera es ‘Haykyu‘, anime que versa sobre voleibol editado por Selecta Visión’, y la segunda es ‘Kuroko no Basket‘, serie de baloncesto publicada por Ivréa.

En esencia, ‘Kuroko no Basket’ bebe notablemente de ‘Slam Dunk’ de Takehiko Inoue, y para bien o para mal se le compara con ella. Al fin y al cabo tratan acerca del mismo deporte y se publicaron en la misma revista. Más allá de eso, tampoco hay muchas más similitudes. Una ostenta un tono mucho más realista, mientras que Kuroko opta por elementos más fantásticos. En una el protagonista es frío, calculador y no exhibe el famoso espíritu de superación tan común en estas obras. Por el contrario, la cabecera de Inoue es protagonizado por un joven con mala fama y que mejora con un ritmo bastante acelerado en esto del baloncesto.

Centrándonos en la premisa de ‘Kuroko no Basket’, durante los últimos tres años los torneos nacionales de baloncesto de la escuela secundaria en Japón (que comprende de los 12 hasta los 15 años) han sido absolutamente dominados por el instituto Teiko. A raíz de sus enormes éxitos, el quinteto inicial de jugadores fue apodado como ‘Generación de los Milagros‘. Al acabar la secundaria, cada uno de ellos fue a cursar la siguiente etapa escolar, de los 15 a los 18 años, a un instituto diferente. De este modo, existe una competición entre ellos por ver quién será el que logre conducir a su equipo a la cima.

Sin embargo, los cinco miembros de la ‘Generación de los Milagros’ no eran los únicos importantes en Teiko, pues había un extraño rumor acerca de la existencia de un sexto jugador fantasma respetado por los otros cinco integrantes. Ese sexto miembro es nada más y nada menos que Kuroko Tetsuya, protagonista de la historia. Al igual que sus antiguos compañeros, ingresa en el instituto Seirin y en su respectivo equipo de baloncesto, cuyo equipo fue creado hace tan solo un año.

El protagonista no será la única sonada nueva incorporación al club, pues Kagami Taiga, un portento físico y técnico que ha pasado buena parte de su vida en Estados Unidos, ingresa también en el equipo. Tras un no demasiado amigable primer encuentro, Kuroko le ofrece su ayuda para derrotar a todos y cada uno de los integrantes de ‘La Generación de los Milagros’ y llevar a Seirin a la cima.

Expuesto su argumento, conviene enumerar los aspectos que la hacen singular. El más evidente de ellos, claro está, es el protagonista, Kuroko Tetsuya. Aunque conserva el rasgo inherente a la mayoría de personajes del género, es decir, siente una gran pasión por un deporte en particular, en este caso el baloncesto, en todo lo demás difiere de los cánones establecidos.

Primero, es un personaje de perfil bajo, esto es, apenas tiene presencia y es reservado. Su actitud tampoco cambia sustancialmente en el campo, por lo que no es un líder natural ni nada parecido. Segundo, no posee espíritu de superación. Al contrario: es consciente de la limitación de sus habilidades y físico, pues es muy bajo y delgado, y se centra en hacer una cosa muy bien en particular. Tercero, por sí solo no ostenta talento para el baloncesto y su habilidad es sustancialmente inferior a la de un jugador promedio.

Como contraposición, encontramos a Kagami Taiga. Es todo lo opuesto a Kuroko: una gran presencia, excelente manejo en el baloncesto, físico idóneo para la práctica del deporte…Al ser Kagami y Kuroko son los dos personajes principales, no veremos uno de los rasgos comunes en el spokon. La autosuperación. En otros términos, al menos por lo que respecta a este primer volumen, no hay nada que indique que veamos cómo un recién llegado va perfeccionando sus habilidades y llega a convertirse en la estrella del equipo. Esto aquí no sucede por el momento, pues ambos tienen habilidades muy determinadas desde el comienzo.

Para bien o para mal, el hecho de no tener que enseñar nada a los personajes principales libera espacio, así que ‘Kuroko no Basket’ no se anda con rodeos y va directo a la acción. De este modo, en este primer volumen ya se nos presenta al primer integrante de la ‘Generación de los Milagros’ y da comienzo un partido contra su actual equipo. El autor, en consecuencia, deja claro desde el comienzo que lo verdaderamente relevante son los enfrentamientos y no otros elementos.

Y es precisamente en los partidos donde vemos otra de las facetas distintivas de la obra: su ausencia de realismo. Haciendo un símil, podríamos decir que la diferencia es similar a la de ‘Oliver y Benji’ al fútbol real, pese a que la proporción del campo es correcta en ‘Kuroko no Basket’. En otras palabras, ciertos jugadores poseen habilidades sobrehumanas. Sin duda, la que más sobresale es la de Kuroko, el protagonista.

En esencia, utiliza su falta de presencia, que llega hasta el punto de no ser detectado en el campo, para cambiar el rumbo de la pelota, despistar a los rivales y lograr abrir espacios en la defensa contraria. Es complicado de explicar, pero para ilustrarla, supongamos que el jugador A pasa la bola hacia la derecha, Kuroko mediante un manotazo la desvía a otra dirección y así abre huecos en la defensa. Puede parecer absurdo, pero es una habilidad única y muy útil y hace estragos en la defensa rival.

En el terreno gráfico, Tadatoshi Fujimaki, autor único de la obra, se maneja notablemente bien en el ritmo trepidante del baloncesto. Es decir, exhibe una narrativa que hace medianamente sencillo seguir el desarrollo de los partidos y la historia. El nivel de detallismo y representación de personajes y escenarios resulta también correcto, aunque en algunas ocasiones se ven posturas algo extrañas.

Respecto a la edición, Ivréa recopila el primer volumen de la obra en un tomo rústica de 200 páginas por 8€. En suma, nos hallamos ante una cabecera muy interesante y diferente a lo que suele publicarse en España. Pese a hallarse en una categoría distinta, los aficionados de ‘Slam Dunk’ y del género deportivo en su conjunto no deberían perdérsela.

Kuroko no Basket #1

El instituto Teiko era conocido por contar con el mejor equipo de baloncesto, con cinco miembros apodados «Generación de los Milagros». Pero muchos desconocian la existencia de un sexto jugador de gran importancia para el resto de los de su equipo: Tetsuya Kuroko.Él, recien mudado, decide apuntarse al equipo de baloncesto de su nueva escuela, Seirin. Junto a él, estará Taiga Kagami, un «rookie» que ha vivido en USA y cuenta con un físico impresionante. Juntos se marcan como objetivo llevar a lo más alto al equipo de baloncesto de la escuela Seirin, así como derrotar a todos y cada uno de los miembros de la vieja «Generación de los Milagros» en sus nuevos equipos.

Kuroko no Basket #1

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Amante de los cómics, pese a ser nuevo en ellos. Prefiero a DC gracias al reinicio y a Batman; pero las independientes le dan varias vueltas a las majors. También disfruto de las series de TV y, cuando puedo, de mi 360. Ah, y casi siempre prefiero a los villanos. @AdderEG

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