Reseña de ‘Legión, número 1’. En la mente de David Haller

Legión en Panini cómics

Su nombre es David Haller. Puede que no te suene mucho. No juega en las grandes ligas mutantes, ni aparece en la lista de los hombres X favoritos de los fans. Aunque sea uno de los seres más poderosos del universo Marvel. Quizá ese nombre tan anodino no sea una buena tarjeta de presentación. Es posible que te suene más su nombre de guerra. Legión. Porque es muchos. Y si algo ha demostrado la historia de nuestro protagonista, es que eso no es siempre bueno.

Legión nace en 1985, de la mano del patriarca mutante Chris Claremont y del trazo del genial Bill Sienkiewicz, durante la rompedora etapa al frente de Nuevos Mutantes. Ambos firmaron algunas de las páginas más memorables de mediados de los años 80, sobre todo gracias al arte de Sienkiewicz, en pleno proceso de experimentación sobre su propio estilo. Auténtico clásico que, esperemos, sea reeditado como se merece con la llegada de los bebés X al cine dentro de no mucho (por lo menos, el proyecto está en el aire). El joven Haller se presentaba al mundo como un muchacho alejado de la realidad, absorbido por su propio universo personal, víctima de una patología parecida al autismo. Antes, había pasado casi toda su vida en estado de coma, por el trauma que había supuesto para el muchacho el descubrimiento de sus terribles poderes.

Así encontró el profesor Xavier al muchacho bajo la tutela de Moira MacTaggert en la famosa isla Muir. Lo que desconocía hasta el propio profesor X era el origen del joven mutante. David Haller era el hijo desconocido del propio Xavier, fruto de la relación con Gabrielle Haller, que en su momento fue paciente del profesor en sus correrías previas a la creación de la Patrulla X. Gabrielle nunca confesó al fundador de los X-Men la existencia de David, y fue de esta accidentada manera cómo Xavier descubrió la existencia de su hijo secreto, de un potencial prodigioso tras su mente fracturada.

En aquella primera época, David Haller se presentaba como una mente infantil e inocente sometido a la amenaza de sus propios poderes, inabarcables y caóticos, atrapados en las diferentes personalidades que se manifestaban en el mundo interior del chico. Algunas de estas manifestaciones eran altamente inestables, por no decir destructivas, así que Legión, aunque plagado de buenas intenciones y conectado a la ideología pacifista de su padre, no siempre ha tenido el control de su propio poder.

Así se presenta nuestro protagonista

A lo largo de los años, Legión ha sido motivo de no pocos conflictos para los hombres y mujeres X. El más sonado de estos encontronazos sucedió en los años 90, y provocó la célebre Era de Apocalipsis, tras el asesinato accidental de Charles Xavier en el pasado a manos del propio Legión (una muy larga historia, bastante compleja para tratar aquí, y que no hace mucho ha sido reeditada en dos tomos por Panini).

La inestabilidad mental ha sido la tónica dominante en la vida de David Haller, catalogado con la etiqueta de antihéroe trágico. A pesar de su protagonismo en no pocos episodios clave de la historia mutante, la complejidad del personaje lo ha tenido relegado a secundario ilustre. Ahora, gracias a la llegada de este peligroso mutante a las pantallas de televisión, por fin vemos en España la colección en solitario del hijo de Xavier.

Por lo que hemos podido ver en sus adelantos, la serie de televisión protagonizada por David Haller también muestra cierto espíritu extravagante, acorde con el personaje, alejado de las predecibles ensaladas de mamporros habituales en el género. El cómic que hoy comentamos, nace en 2013 con esas mismas intenciones. Algo diferente, elegante, en consonancia con las características de un personaje tan complejo como Legión. Los cantos de sirena de la tele han servido para que Panini se anime a la publicación de esta saga de 24 números que permanecía inédita en España. Maniobra comercial a todas luces (legítima, eso sí), que permite que disfrutemos de una colección diferente, atrevida, alejada de los clichés mutantes.

En Legión encontramos a David Haller apartado del mundo, como parte de una comunidad de seres con graves desórdenes psíquicos propiciados por sus poderes. Ha aprendido a controlar los fragmentos de su mente, transformada en una especie de prisión alegórica donde domestica a sus múltiples personalidades. Por desgracia, Legión descubre que su padre, Charles Xavier, ha muerto. El impacto de la noticia provoca otro episodio violento y descontrolado de sus poderes, y años de entrenamiento mental desaparecen de un plumazo. Legión ha de luchar en dos frentes: el plano físico, donde sus poderes han llamado poderosamente la atención, y dentro de su mente, donde ha de luchar contra un ejército de personalidades desbocadas.

Con los olvidados

Simon Spurrier es el elegido para la gloria. Establece un relato inteligente, dentro de los cánones de un cómic mutante, pero plagado de elegantes detalles que convierten la lectura de legión de una experiencia diferente. Sin perder el control de su historia, Spurrier mezcla con precisión alquímica elementos humorísticos con la tragedia inevitable de un ser arrastrado a la desgracia como David Haller. Plantea la colección como un viaje a la reconstrucción del personaje, una especie de sesión de psicoterapia a lo bestia, en la que el protagonista aprende cómo controlar su propia vida. Un héroe atenazado por el miedo, por el pasado, por la sombra de su padre, por las expectativas creadas en torno a él. En otras palabras, un ser humano, con independencia de sus poderes, o de su locura recurrente.

Spurrier se esfuerza por la conexión entre lector y protagonista, consciente de que, en el fondo, todos tenemos sombras en nuestro interior, y parte de nuestra vida consiste en aprender a vivir con ellas. Parte indisoluble del proceso de maduración y aprendizaje hacia la edad adulta, el escritor da la vuelta a ese clásico literario con el toque superheroico, armado de seriedad y sencillez. Convierte a Legión en uno de los mejores títulos del universo mutante de los últimos años.

Le elección de dibujante tampoco es una apuesta sobre seguro. La responsabilidad artística del invento recae sobre Tan Eng Huat, desconocido para la mayoría, totalmente fuera del espectro del género. Su estilo está varios universos alejado de la ortodoxia Marvel, y descubrimos a uno de esos dibujantes con una personalidad tan marcada que o lo amas o lo odias. El diseño casi expresionista de los personajes, lo inverosímil de muchas de sus decisiones en cuanto a perspectivas, el atrevimiento con la elección de los puntos de vista… el elemento visual de Legión roza la marcianada, y añade extras a la excitante experiencia de lectura, muy lejos de lo convencional.

David Haller, alias Legión

Añadimos a la poción las portadas de Mike Del Mundo, en contante homenaje a Sienkiewicz, y es todo una gozada, aunque me temo que no para todos los paladares.

Aprovechemos el tirón de la serie de TV para dar una oportunidad a una serie única sobre un personaje único. No es el héroe de brillante armadura, ni el antihéroe violento y cínico tan de moda. Es un ser humano, superado por los acontecimientos, a la búsqueda de sentido en un mundo de locos. Incluso dentro de los raros, siempre hay alguien que rompe el molde. Ese es Legión.

Legión será publicado por Panini en formato grapa durante 12 entregas, que recogerán los 24 números de la edición original USA. Contiene X-Men legacy Vol.2 número 1, y lo encontrarás en tu librería favorita por 3,50 euros.

Simon Spurrier

Escritor inglés que se ha ganado fama internacional gracias a las colaboraciones con la mítica revista de cómics 200AD. En sus páginas, llegó a encargarse de las historias de Juez Dredd, auténtico reclamo de la publicación. Su conexión con Marvel está ligada a la franquicia mutante, donde ha desarrollado series de marcada personalidad, dirigidas a un público ambicioso y exigente a la búsqueda de una vuelta de tuerca a las historias de siempre.

Tan Eng Huat

Dibujante malayo que comenzó su carrera en las publicaciones de su país de origen. Influenciado por autores tanto americanos, como europeos y asiáticos, se pasó al mercado americano tras conocer a Andy Helfer, editor de DC. Su primera colaboración con esta editorial fue Doom Patrol en 2001. A partir de este trabajo, ha colaborado con distintas editoriales, en especial la franquicia mutante de Marvel.

¡Legión, el mutante protagonista de la ambiciosa teleserie de Marvel TV y FX, en su propia maxiserie! El hijo de Charles Xavier es uno de los más poderosos mutantes que existen, capaz de asesinar dioses y cambiar la cara del Universo. Ahora, ha llegado el momento de abrazar el legado de su padre.

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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