Reseña de ‘Kuroko no Basket #6’

La preparación constituye un elemento clave a la hora de enfrentarse a cualquier tarea compleja. En el caso de los deportes en general y del baloncesto en particular, prepararse implica entrenar para mantener la buena forma y, si es posible, perfeccionar habilidades o crear algunas nuevas; ensayar nuevas jugadas…Asimismo, analizar al rival con el fin de saber sus puntos fuertes y débiles resulta también clave para reforzar las posibilidades de ganar.

En consecuencia, en ocasiones es más importante el pre-partido que el partido en sí, pues la estrategia adecuada puede paliar determinadas carencias técnicas. Por su parte, también puede darse la tesitura inversa: que el contrincante ostente mejor estrategia, pero logres darle la vuelta gracias a la habilidad del equipo. Ambas tesituras han sucedido en ‘Kuroko no Basket’ anteriormente, esto es, en los partidos de Seirin.  Lo que no había ocurrido es la peor mezcla de las dos: un rival superior técnicamente y mucho mejor preparado. La Academia Too.

Recapitulando levemente, en ‘Kuroko no Basket’ el objetivo fundamental de Kuroko y Kagami, jugadores de primer año del equipo de baloncesto del instituto Seirin, es derrotar a los jugadores de ‘la Generación de los Milagros‘, el antiguo cinco inicial del instituto Teiko, en el cual Kuroko era el sexto jugador fantasma. Dado que cada uno de esos cinco fue a un instituto diferente, todos compiten entre ellos para saber quién es realmente el mejor.

Por el momento, en el primer partido de entrenamiento vencieron a Kaijo, actual equipo de Kise Ryota, miembro de ‘la Generación de los Milagros’, y en el último encuentro de las rondas preliminares del torneo nacional de baloncesto a otro de los ‘Tres Reyes de Tokyo’, los equipos históricos que siempre se clasifican para la ronda final, Shutoku, que cuenta con otro miembro de ‘la Generación de los Milagros’, Midorima Shintaro.

Así pues, tras hacerse un hueco en la fase final, deben hacer frente a un duro rival: la Academia Too, un equipo emergente con una muy buena política de fichajes. Tan cuidada que han logrado hacerse con los servicios de otro miembro de la ‘Generación de los Milagros’, Aomine Daiki, la estrella del equipo original. Por si fuera poco, Momoi, antigua asistente del entrenador de Teiko y experta en recopilar información, también forma parte del mismo.

Por desgracia para Seirin, tal como establecía al inicio, la academia Too es un duro hueso y se encuentran con varios problemas de gravedad, cuanto menos, notable. El primero de ellos es la calidad de los jugadores contrarios. Individualmente, son superiores a los de Seirin, con la clara excepción de Kagami, y poseen algunas habilidades notablemente interesantes tales como tiros de tres extremadamente rápidos. El segundo es la estrategia de Too. A raíz del trabajo y dedicación de Momoi, los jugadores de Too conocen las peculiaridades y puntos débiles de los integrantes de Seirin, pudiéndose por tanto anticipar a sus movimientos y contrarrestrarlos.

Por último pero no menos importante, Aomine es un individuo muy singular. Tan singular que se ha retrasado y llegará en la segunda parte. De este modo, sabiendo esto, Seirin tiene la idea de conseguir el máximo margen de puntos posible antes de su llegada, pero los dos factores anteriores lo impiden. Tal como dice el capitán de la academia Too, Imayoshi, ‘nosotros únicamente somos el aperitivo, pero probablemente somos mejores que vosotros’.

Una de los elementos en los que el autor, Tadatoshi Fujimaki, destaca en este tomo es a la hora de crear habilidades distintivas para cada jugador de cierta relevancia. En otras palabras, no solamente los integrantes de Seirin o de ‘la Generación de Milagros’ ostentan facetas en las que son especialmente buenos sino que buena parte de los personajes posee algo único.

No obstante, uno de los problemas de los deportes en general, y que Fujimaki solventa, es su estandarización. Es decir, como el método de enseñanza y aprendizaje es notablemente homogéneo, el elenco de movimientos también lo es. Aomine, por contra, es autodidacta en el baloncesto y exhibe un estilo callejero, lo que le hace totalmente imprevisible. De ahí su peligrosidad. Eso y su estilo perfecto en lo relativo a precisión y variedad.

Sin duda, Seirin ha llegado de modo prematuro a esta etapa tan avanzada del campeonato ganando a Shutoku en el último momento y, al menos a mi juicio, de forma totalmente inesperada. Mucho más por suerte que no por ostentar mejor equipo. Esto, junto con su falta de preparación, origina que las cosas no salgan ni mucho menos del todo bien, y cuando llega Aomine lo acaba pagando todavía más. Pese a esto, Fujimaki logra mantener la atención hasta prácticamente el final.

A su vez, este es indudablemente el encuentro más emotivo hasta el momento. Más en detalle, se produce un choque de ideas entre Aomine y Kuroko, quienes tenían una estrecha relación en la secundaria. El primero, habiéndose vuelto imparable, dejó de entrenar porque ya nadie le podía superar ni estaba a su nivel, lo que originó frustración. Tal como propugna su famosa frase, ‘el único que puede vencerme soy yo’. Aomine cree, por tanto, en un juego exclusivamente individual, mientras que Kuroko es firme creyente en el hecho de vencer en equipo.

En el apartado gráfico, lo de siempre pero amplificado debido a la emotividad del tomo. Esto es, tanto narrativa como el estilo siguen en línea ascendente a raíz de la mayor experiencia del autor con partidos fáciles de seguir, buena expresión de emociones y jugadas…Respecto a la edición, Ivréa recopila el sexto volumen de la obra en un tomo rústica de 200 páginas por 8€. En resumen, volumen opuesto al anterior: el baloncesto es ahora lo predominante y todo lo que acaece tiene lugar en el campo. Muy emotivo, dinámico y entretenido. En su línea.

Kuroko no Basket #6

El instituto Teiko era conocido por contar con el mejor equipo de baloncesto, con cinco miembros apodados «Generación de los Milagros». Pero muchos desconocían la existencia de un sexto jugador de gran importancia para el resto de los de su equipo: Tetsuya Kuroko. Él, recien mudado, decide apuntarse al equipo de baloncesto de su nueva escuela, Seirin. Junto a él, estará Taiga Kagami, un «rookie» que ha vivido en USA y cuenta con un físico impresionante. Juntos se marcan como objetivo llevar a lo más alto al equipo de baloncesto de la escuela Seirin, así como derrotar a todos y cada uno de los miembros de la vieja «Generación de los Milagros» en sus nuevos equipos.

Kuroko No Basket 6

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