Reseña de ‘La cacería de los Titanes’

El volumen presentado por ECC

Seguimos con el desgrane del aterrizaje de Renacimiento en España, de la mano de la editorial ECC. Hasta el momento han pasado por La casa de El los retornos de Green Arrow y la decana de DC, Detective Comics. También hablamos en su momento del episodio que inició este lavado de cara del legendario sello estadounidense. Hoy toca la revisión de otro gran clásico con la puesta al día de los Titanes. Los antiguos héroes adolescentes han crecido, y vuelven para reclamar su espacio en el universo DC tras mucho tiempo de abandono.

Los jóvenes Titanes nacieron como versión juvenil de la Liga de la Justicia, donde parten la pana sus mentores adultos. Y es que hubo un tiempo en el que los cómics de DC estaban plagados de ayudantes adolescentes, personajes que resultaban bastante irritantes en general. La infantilización del medio llegó a su esplendor, precisamente, con la aparición de estos jóvenes imposibles. En principio, tenían su intencionalidad, puesto que con su inclusión en las viñetas, los lectores de la época podían sentirse identificados. El sueño infantil de vivir aventuras con el enmascarado favorito de turno era alimentado con la llegada de Robin, Speedy, Aqualad, Wonder Girl y compañía.

Con los años, fueron muchos los autores que encontraban molesta la presencia de estos personajes, e incluso pusieron muchas ganas en la eliminación de su presencia. Sin ir más lejos, la semana pasada hablamos de la expeditiva forma con la que Jim Starlin se quitó de en medio a Robin en Una muerte en la familia. Sin embargo, otros encontraron un auténtico filón para el tratamiento de historias más ligeras o el juego que daban unos caracteres que todavía conservaban cierto optimismo e inocencia. En este segundo apartado encontramos a Mark Wolfman y George Pérez, que construyeron entre ambos una recordada etapa de los Jóvenes Titanes. La única capaz de competir de tú a tú en el corazón de los fans de la época con los todopoderosos mutantes.

Wolfman y Pérez encontraron a los personajes en una etapa excelente, cuando ya dejaban atrás la adolescencia y enfrentaban sus primeros problemas adultos. Luchaban por la independencia respecto a sus mayores (sobre todo en el caso de Dick Grayson), y las amenazas afrontadas tenían un contenido que conectaba con esos lectores que ya no eran niños. El público lector crecía con los personajes.

Ecos del pasado

La etapa que precede en el tiempo a estos Titanes es digna de olvido. Los Jóvenes Titanes que vimos en Nuevos 52 se merecen la presencia en el podio de series prescindibles de la iniciativa. De hecho, el grupo clásico se dividió en dos colecciones inspiradas en aquellos buenos tiempos, y vimos a los Teen Titans junto con Red Hood and the Outlaws en las librerías. Ambas colecciones estaban escritas por un tipo que hace mucho tiempo merece una orden de alejamiento de cualquier procesador de textos, el inefable Scott Lobdell. El resultado queda para los restos como ejemplo de lo peor que pudo dar aquel Nuevo Universo DC.

Renacimiento, entre otras cosas, tiene mucho de redención y búsqueda de las raíces en su fondo, y uno de sus grupos míticos no puede perderse en el camino. La cacería de los Titanes supone el retorno de aquel grupo que ganó legiones de fans en el pasado y transformó la cabecera en imprescindible. Todo un ejercicio de malabares por parte de Dan Abnett, obligado a la puesta a punto de la banda al mismo tiempo que explica su ausencia en estos años pasados.

En su Renacimiento, los Titanes se quitan el apelativo de Teen que los acompañaba en su versión original. Hablamos de personajes adultos, con un poderoso bagaje a las espaldas. Algunos se han convertido en auténticos supervivientes, muy alejados de la alegría juvenil de aquellos primeros días. Pero todos comparten algo: Han olvidado su pasado como grupo. Por ciertas circunstancias (que no te voy a contar, para eso está el cómic, querido lector o lectora), aquellos tiempos permanecen una bruma, entre sueños. Los protagonistas encuentran afinidades con lugares, sonidos, imágenes, que evocan un pasado que no recuerdan.

El problema es que sí fueron un equipo, que sacrificó esa amistad por el bien mayor. Ahora, una vieja amenaza regresa para el cierra de sus planes, a medias por el acto de heroísmo de los jóvenes. Los Titanes aprenden de cero, incluso a confiar en unos desconocidos que, en algún momento, se llamaron entre ellos compañeros.

Viejos hábitos

Como decía, Dan Abnett se encuentra en un buen lío en este proyecto. Las cronologías de los últimos tiempos en DC han sido un auténtico baile, así que poner cierto orden en el desastre en de justicia ante la nueva situación de Renacimiento. Con el pasado reciente del grupo a las espaldas, la tarea se complica de más. Lo cierto es que Abnett juega bien sus cartas, da sentido a los Titanes en el contexto de los aires renovados de la editorial, y encima se marca un cómic divertido, entrañable y coherente. Muestra además un cariño especial por los personajes, por sus días de gloria, tratándolos como adultos sin perder de vista su pasado. Muchos de ellos están muy lejos de aquellos niños, y merecen un puesto de honor entre los más distinguidos luchadores contra el crimen.

En las páginas de La cacería de los Titanes viviremos el emocionante encuentro entre personajes que son leyenda, y que bien merecían su recate del olvido. vuelven incluso Halcón y Paloma, al estilo clásico. Los que peinamos alguna cana recordaremos con cariño aquella mítica serie, en la que Rob Liefeld era una joven promesa y nos dejaba con la boca abierta.

Uno de los problemas que veo en La cacería de los Titanes es el nutrido grupo de dibujantes que aportan su arte al conjunto. Pelean como bien pueden por mantener un orden estético y una coherencia gráfica, pero no ocultan los detalles desconcertantes que produce tanta propuesta sobre la página. Eso sí, ninguno de los implicados desentona, y ofrecen una buena muestra de auténtico cómic de superhéroes. Sin mucha floritura, centrado en la acción, y tirando de economía narrativa, pero perfectamente encajado dentro de los cánones del género. Cuatro dibujantes se reparten el trabajo, Paulo Siqueira, Stephen Segovia, Geraldo Borges y Paul Pelletier.

Los Titanes según Jim Lee

La cacería de los Titanes es un cómic de sabor clásico, que dibujará una sonrisa en los lectores de antaño y al mismo tiempo sitúa en el presenta a los protagonistas para el público del siglo XXI. No es la mejor serie de Rebirth, pero cumple su cometido de reivindicación, y deja interesantes preguntas en el aire que insuflan aires renovados en la cabecera. Los Titanes se despojan de la sombra del ayudante adolescente, y renuevan su estatus como luchadores contra el crimen de personalidad más que demostrada. Veremos como acaba el encaje de bolillos que supone Rebirth en conjunto, pero, de momento, la apuesta global de DC pinta bien. La cacería de los Titanes no desentona, y nos da fe en el futuro del experimento. A ver que pasa con tanta sorpresa.

La cacería de los Titanes se recopila en un tomo publicado por ECC. Se incluyen los números de la colección del #1 al #8, en un volumen encuadernado en rústica. En su interior, os esperan 200 páginas a todo color que podrás encontrar en tu librería favorita al precio de 18,50 euros.

Dan Abnett

Abnett es un veterano escritor inglés, que ha escrito tanto para el mundo del cómic como novelas y guiones para distintos medios. Comenzó su carrera, como tantos otros autores llegados de las islas Británicas, en las páginas de 200AD. En el mercado americano ha desarrollado proyectos para las grandes editoriales, como Marvel, DC y Dark Horse. Además, ha publicado novelas de fantasía y ciencia ficción, sobre todo dentro del universo Warhammer 40.000. En los últimos tiempos parece más implicado con su trabajo en DC, y hemos visto su aportación en Convergencia, además de este retorno de los Titanes bajo su batuta.

ARGUMENTO: Robin. Donna Troy. Garth. Speedy. Caveboy. Halcón y Paloma. Lilith. Malcolm. Hace años eran los Jóvenes Titanes. Hoy han olvidado su pasado y viven apartados unos de otros hasta que empiezan a sufrir alucinaciones sobre un ayer brumoso y remoto. Para descubrir el significado de esas visiones, Dick Grayson emprende una investigación que reúne de nuevo a los Titanes y los enfrenta contra un adversario de altura.

Después de Convergencia, el guionista Dan Abnett (Batman/Superman: Monstruos Góticos) y los dibujantes Paulo Siqueira (Superman/Wonder Woman), Stephen Segovia (Superman: Lois y Clark) y Paul Pelletier (Aquaman) ponen al día a los Titanes en una saga vibrante y poderosa que enlazará con los acontecimientos de la actual etapa del Universo DC, Renacimiento.

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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