Reseña de ‘El Heraldo’, de J.G. Jones y Mark Waid

Hay nombres de autores que bastan para que un lector de cómics se lea cualquier cosa en cuya portada estén presentes, y desde luego J.G. Jones y Mark Waid entran en ese conjunto en mi caso. Acaba de publicarse la edición española del último trabajo de este par de genios, centrado en la violencia racista existente en la zona del Mississippi a mediados de la década de los años veinte, un tema que nunca hay que olvidar para tener presente cuan bajo puede caer el ser humano…

Portada del segundo número de ‘Strange Fruit’

‘Strange Fruit’, título original de la obra que Panini Comics ha elegido titular en nuestro país ‘El Heraldo’, es también el título de una canción de la cantante afroamericana Billie Holiday escrita a finales de la década de los años treinta por Abel Meeropol, un hombre judío, ruso y comunista. Esta obra rápidamente se convirtió en un símbolo de los movimientos que luchaban por los derechos civiles en los Estados Unidos por aquella época, ya que no era muy difícil darse cuenta de que el tema de la canción era el linchamiento de negros en el sur de la nación, mezclando esta desgracia con el aspecto más bucólico de los paisajes de esos estados americanos. En aquellos tiempos la esclavitud ya había sido abolida, pero solo en lo que a la ley respecta. Los linchamientos, normalmente con afroamericanos como víctimas, eran una práctica habitual en la zona en la que se desarrolla esta historia, y no necesariamente ejecutados como castigo por un crimen grave como pueda ser un asesinato.

Letra de la canción ‘Strange Fruit’, de Billie Holiday, escrita y compuesta por Abel Meeropol:

Southern trees bear strange fruit
Blood on the leaves and blood at the root
Black bodies swinging in the southern breeze
Strange fruit hanging from the poplar trees
Pastoral scene of the gallant south
The bulging eyes and the twisted mouth
Scent of magnolias, sweet and fresh
Then the sudden smell of burning flesh
Here is fruit for the crows to pluck
For the rain to gather, for the wind to suck
For the sun to rot, for the trees to drop
Here is a strange and bitter crop
Los árboles del Sur tienen frutos extraños
Sangre en las hojas y sangre en la raíz
Cuerpos negros balanceándose en la brisa del sur
Fruta extraña que cuelga de los álamos
Escena pastoral del sur galante
Los ojos hinchados y la boca torcida
Aroma de las magnolias, dulce y fresco
Entonces el repentino olor a carne quemada
Aquí está la fruta para que los cuervos la arranquen
Para que la lluvia se recoja, para que el viento lo chupe
Para que el sol lo pudra, para que los árboles goteen
Aquí es un cultivo extraño y amargo

 

Nos situamos en la ciudad de Chatterlee, en el año 1927. El gran problema que atraviesa este lugar es la temporada de inundaciones provocadas por la lluvia que están sufriendo, problema que amenaza con elevar el grado de calamidad hasta el punto de barrer la ciudad por completo si nadie hace nada al respecto, ya que el río podría llegar a desbordarse. Esto es lo que hoy en día sería mayormente un problema burocrático, ya que puede llevar más tiempo decidir quién tiene que hacer el trabajo y de dónde va a salir el dinero con el que se va a pagar este que aplicar la solución físicamente. En aquellos tiempos, la realización del trabajo también es un problema en sí mismo. Sea como sea, hay que redirigir el agua antes de que Chatterlee se convierta en un enorme barrizal…

La vida en la ciudad de Chatterlee es dura

Pero la amenaza de que el río se desborde a causa de las continuas lluvias puede no ser más que un reflejo de lo que ocurre en la comunidad, donde las tensiones provocadas por los problemas raciales, alimentadas cada día por el trato vejatorio sufrido por los negros y por la presencia de miembros del Ku Klux Klan con cierto poder, son cada día más grandes y convierten el lugar en una olla a presión a punto de reventar. Puede que la abolición de la esclavitud en los estados del sur de Estados Unidos llegara con el fin de la Guerra Civil en 1865 mediante la Proclamación de Emancipación promulgada por el presidente Abraham Lincoln, pero la realidad es más complicada que eso, y quizás esa idea sea la que ha impulsado con mayor fuerza la creación de esta obra.

En el medio de esta insostenible situación aparece un personaje en escena que actuará como motor de la trama. Una especie de Superman de ébano, un ser llegado de otro planeta que aterriza en una nave en las cercanías de la ciudad. Debido al color de su piel, el extranjero no tarda mucho tiempo en conocer la hospitalidad de los lugareños que visten sábanas blancas, aunque poco van a poder hacer contra un ser con unos poderes muy por encima de los del ser humano corriente. Poco sabremos de este ser, más allá de que parece provenir de algún lugar en el que curiosamente el concepto de esclavitud no es ajeno. Su llegada definitivamente agitará las cosas en Chatterlee, quién sabe si para bien o para mal…

Una forma tan buena como otra cualquiera de usar la bandera

En cuanto al apartado gráfico, J.G. Jones, que aquí participa también en el guion, siempre es sinónimo de calidad. Si bien quizás el punto más fuerte de este artista sea el diseño de portadas (basta con echar un ojo a las de la serie ’52’ de DC Comics para apreciar este hecho), como dibujante de interiores nunca lo ha hecho mal. Sin embargo, es quizás en este título en el que su estilo se acerca más al hiperrealismo tan característico de otros dibujantes como puedan ser Alex Ross o Mike Mayhew, ya que en anteriores trabajos, como por ejemplo ‘Wanted’, se iba a algo más tradicional. Dado el carácter de la obra, esta aproximación parece más que acertada. Si bien la parte negativa de este estilo es la falta de dinamismo en algunos momentos, esto no acaba siendo un problema en ningún momento. Y por supuesto, las portadas de los cuatro números que componen la obra han sido también labor suya, un trabajo excelente como de costumbre en el artista de Louisiana.

El tomo ‘El Heraldo’ publicado por Panini Comics en tapa dura contiene 128 páginas a color e incluye los cuatro números de los que consta la edición americana de ‘Strange Fruit’ además de las portadas originales de todos los números incluidos y un prólogo a cargo de Elvis Mitchell. El precio de venta recomendado es de 16 € y se puso a la venta en febrero de 2017.

Mark Waid

Mark Waid (Alabama, 1962) es un guionista estadounidense conocido sobre todo por su labor en cómics de superhéroes. Comenzó en la compañía Fantagraphics Books realizando trabajos para la revista ‘Amazing Heroes’, antes de ser contratado por DC Comics a mediados de los años 80, donde posteriormente desarrolló también labores editoriales. A partir de entonces, intercalaría su trabajo para la editorial con su tarea como freelance hasta acabar dedicándose a la escritura de guiones a tiempo completo.

Es un profundo conocedor de los universos DC y Marvel, y son suyas algunas de las más reconocidas etapas de las series de personajes como Flash, Capitán América, JLA o los Cuatro Fantásticos, aunque es remarcable también su labor en colecciones originales trabajando para editoriales independientes. Entre sus obras destaca sobre todo ‘Kingdom Come’, realizada junto al ilustrador Alex Ross.

‘El Heraldo’

Dos leyendas del cómic ofrecen un provocativo examen del racismo, la herencia cultural y la naturaleza humana.

Chatterlee (Mississippi), 1927. La ciudad está inundada por las lluvias. El río amenaza con desbordarse, pero también las disputas raciales. Un mensaje en los cielos anuncia la llegada de un ser que acabará con esas tensiones.

¿Es un salvador o una amenaza? Depende de en qué lado estés. Y mientras tanto, la lluvia sigue subiendo.

Guion: Mark Waid y J. G. Jones

Dibujo: J. G. Jones

‘El Heraldo’

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

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