Reseña de ‘Nave prisión’, con el arte de Esteban Maroto

El volumen presentado por Planeta

Parece que estamos de suerte, y las editoriales han puesto el ojo en la recuperación de material de autores españoles que merecen, sin duda, ser reivindicados. No es raro hoy dia  ver en los títulos de crédito de cualquier cabecera internacional el nombre del talento patrio, pero, antes que eso, decenas de artistas sirvieron de punta de lanza para dar a conocer la calidad de los dibujantes españoles en tiempos bastante complicados. Entre todas esas leyendas del lápiz, hoy toca un vistazo a la maestría de un autor inconfundible: Esteban Maroto.

Maroto es de esos autores que surge bajo el manto omnipresente de Josep Toutain, polémico personaje, indispensable para entender la evolución del cómic en España. Desde sus numerosas iniciativas, el mercado europeo se surtía de dibujantes  que rozaban lo mercenario en aquel estudio del que tanto talento surgió. Ya hemos hablado en La casa de El de alguno de esos maestros, como Josep Maria Beà, reconocido por sus ‘Historias de taberna galáctica’.

Casi todos estos autores encontraron la fórmula del éxito en el mercado internacional, y Maroto no se queda atrás en ese aspecto. Pronto encontró acomodo al lado de guionistas como Roy Thomas y editoriales como Warren, gracias a su exquisito estilo, auténtico espectáculo para la retina del lector. Tanta es su impronta en el contexto internacional que de su lápiz surgió la Red Sonja que hoy prima sobre las primeras versiones de Barry Windsor Smith. En su dilatada trayectoria, Esteban Maroto ha trabajado con alguno de los más reconocidos escritores de cómics de la historia del medio. Ha grabado su arte en el imaginario de todos lo seguidores de esas rompedoras escuelas artísticas que sacudieron los cimientos de la industria en época de cambios y experimentos.

Planeta ya ha recuperado parte de la producción de Esteban Maroto en entregas anteriores de volúmenes dedicados al dibujante. En esta ocasión, trae de regreso a las librerías ‘Nave prisión’, ejemplo de ciencia ficción pura y dura, enriquecida por el mejor Maroto. Espectacular blanco y negro e imaginación desbordante son los grandes alicientes de un cómic que merece el rescate de las traicioneras arenas del tiempo.

El impactante blanco y negro de Esteban Maroto

Nave prisión nos cuenta la peripecia espacial de Faye, conductora de un transporte intergaláctico con una carga muy especial. Sometidos a sueño criogénico, en sus cámaras se conservan los cuerpos dormidos de alguno de los más peligrosos delincuentes de la galaxia.Todo promete un viaje plácido hasta la prisión donde pasarán el resto de sus vidas estos criminales, pero no todo iba a ser tan fácil, por supuesto. El choque contra un asteroide provoca la huída de los reos, y Faye debe partir en su búsqueda si quiere volver a casa. Comienza entonces un delirante paseo por inexplorados planetas, quizá tan peligrosos como los prisioneros. Cada paso que da Faye, indica que hay algo oscuro tras su accidente, una conspiración que puede cambiar para siempre el destino del universo.

‘Nave prisión’ se encuadra en presupuestos clásicos de la ciencia ficción, y lo cierto es que no es precisamente un ejemplo de riesgo en el planteamiento de su trama. La historia de la protagonista, transformada por las circunstancias en una especie de cazarrecompensas, es la excusa perfecta para que Esteban Maroto despliegue toda la maestría que caracteriza al autor español.

Lo cierto es que la historia, tal y como nos llega ahora, nació en aquella recordada explosión artística que se dio en el cómic español a principios de los años 80 del siglo XX. El país dejaba atrás años de dictadura, y en decenas de revistas se plasmaban las inquietudes de la generación protagonista de la transición, que no sólo fue política. Las recién adquiridas libertades propiciaron el afán experimentador y la ruptura de moldes en la búsqueda constante de nuevos modos de identidad para el cómic. Decenas de revistas llenaban los quioscos con diferentes propuestas, y entre todas destacaba la mítica 1984, editada, precisamente, por Toutain. El cómic para adultos forzaba el alejamiento del cómic dirigido como producto infantil de propaganda que había caracterizado al medio durante las décadas de la dictadura. Nave prisión nacía en formato de historieta por entregas, dividida en 8 episodios de 12 páginas.

En la tarea de guionista encontramos a Bruce Jones, que entregó el trabajo finalizado a Maroto. Lo normal era que el dibujante plantease sus propias recomendaciones al escritor, pero en este caso, apenas participó en los detalles del guión, impuestos desde la editorial. Esteban Maroto se ceñía de manera inevitable a las líneas de Jones, aportando el fastuoso elemento visual a esta historia que, en lo literario, tampoco es para tirar cohetes. Bebe de la space opera, con elementos de los clásicos de aventuras y toques de western espacial. Incluso tenemos una suerte de Han Solo, en forma del consabido fuera de la ley con un toque de cínico simpático.

La página según Esteban Maroto

Lo realmente impresionante de esta entrega es el mundo creado por Maroto, capaz de dar coherencia al relato gracias a un universo unificado, lleno de vida y amenazas, plasmado sobre la viñeta con total libertad. El estilo del dibujante se impone a las reglas del relato, dotado de una belleza y plasticidad hipnóticas.

Maroto tiene total control de la página y la viñeta, de la narración en todo su esplendor. Su universo respira, es orgánico y creíble, terrorífico, espantoso y bello a partes iguales. Pero donde sin duda está el auténtico punto fuerte de Esteban Maroto es en la definición de los personajes, en la fina línea de las anatomías y expresiones. Los cuerpos parecen moverse en la viñeta, protagonistas majestuosos de cada plano escogido con intuición por el dibujante. Por supuesto, esto deriva en lo erótico, casi inevitable en la época, donde las anatomías desnudas son auténticas obras de arte en manos de un autor de especial sensibilidad.

Siempre es un auténtico placer el reencuentro con los autores que forjaron una época especial, fundamental en el cómic europeo, y que lanzó al medio más allá de las fronteras impuestas por años grises. Años de locura y constante mutación, que acabaron con el más triste de los portazos años después. Pero eso es otra historia. Disfrutemos del retorno de un autor único, maravilloso ejemplo de las posibilidades del blanco y negro, de los claro oscuros, de la anatomía fluyendo por las páginas de una aventura llena de imaginación gráfica. Esteban Maroto merece algo más que el recuerdo y la nostalgia. Merece el aplauso incondicional de las nuevas generaciones, gracias a un arte blindado contra el terrible juicio de los años.

Planeta edita este volumen, bajo su colección Babel, en forma de libro recopilatorio que aglutina toda la serie en capítulos original. El resultado es un libro en tapa dura con 120 páginas en potente blanco y negro, adornado por una portada creada para la ocasión. Además, recoge un buen número de dibujos y bocetos de Esteban Maroto, complementados con comentarios del propio autor. El precio de venta al público es de 18,95 euros.

Esteban Maroto

ESTEBAN MAROTO es uno de los autores españoles históricos en el mundo del cómic, pionero en la proyección internacional de su obra. Con un estilo gráfico único, el reputado historietista ha participado en publicaciones americanas tan conocidas como Creepy, Conan, Vampirella o Aquaman. En España, ha publicado sus trabajos con Toutain, Norma Editorial, Editores de Tebeos o Planeta Cómic, entre muchas más.

Después de LAS LEYENDAS DE SAN JORGE y LOS MITOS DE CTHULHU, Babel sigue recuperando la obra de ESTEBAN MAROTO, reconocido autor internacional con una de las mejores trayectorias del cómic español.

En esta ocasión reeditamos NAVE PRISIÓN, con guión de Bruce Jones, y materiales recuperados y restaurados directamente de los originales de Maroto, con una portada de nueva creación. La historia, publicada originalmente en 1981 en la revista 1984 de Toutain, se enmarca en un relato de ciencia ficción en la que una nave prisión se estrella y sus reclusos huyen en un planeta, donde la protagonista debe darles caza.

Ver en Whakoom

¡No te vayas sin comentar!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.