Reseña de ‘Wolf volumen 1: Sangre y magia’

El volumen de Wolf publicado por ECC

Vuelve Ales Kot a las librerías. Ya hemos hablado con anterioridad en esta web sobre el particular mundo de este guionista tan particular, que a estas alturas se merece que dejemos de considerar como la eterna gran promesa del cómic americano. ‘Wolf’ certifica que estamos ante un autor especial, erudito, inteligente, escritor de historias llenas de magia, de un extraño sentido del humor, capaz de convertir las referencias en algo nuevo y brillante.

Kot ha encontrado acomodo en Image para la ejecución de su obra más personal, aunque nunca ha hecho ascos a los cantos de sirena de Marvel y DC. Pasó por las páginas de Escuadrón Suicida en una breve, pero intensa, estancia. En Marvel ha tenido presencia en, por ejemplo, el genial fin de serie de ‘Vengadores secretos’ (que comentamos por aquí hace ya tiempo). Pero, como decía, es en Image donde desata su faceta gamberra y sesuda a partes iguales, en obras tan extrañas y excitantes como El cambio’ (por supuesto, también hicimos análisis al respecto).

Desde sus inicios, Kot ha encontrado diversos lugares comunes, convertidos en identificativos de su estilo. El propio poder de las ficciones se convierte en el impulso de los relatos surgidos de su mente inquieta, reflexiones acerca de la metaficción y su impacto en la realidad palpable inclusive. En su obra se pasea la evidente influencia de Grant Morrison con referencias a las proclamas situacionistas, la contracultura, la imaginación como válvula de escape a la realidad, identificada como una especie de prisión virtual construida a base de convenciones aceptadas por la mayoría. Ales Kot utiliza el cómic como arma arrojadiza, sin olvidar su esencia de entretenimiento, y, a veces, reduciendo la intensidad de sus propuestas a base de humor surrealista.

Wolf’ es muestra del amalgama de influencias que sustentan el mundo personal de Kot, reescritura de ideas bien conocidas por el lector de cómics, pero integradas en la filosofía del escritor checo. la nueva propuesta de Ales Kot es un acercamiento a lo oculto, a la parte secreta de la sociedad en la que vivimos, tan cotidiana como los centros comerciales y los atascos de la hora punta. Para el común de los mortales es sencillo mirar hacia otro lado. Ignoramos, por pura salud mental, las esquinas de esa realidad camuflada. Por desgracias, Antoine Wolfe no lo tiene tan fácil.

posee un don. O una maldición, depende del día. El puede ver. Conoce los lugares, a los seres escondidos tras las leyendas y los cuentos, la forma que hemos encontrado los seres humanos para racionalizar el horror. Con esas habilidades, se ha convertido en un investigador de lo oculto, una especie de intermediario entre universos destinados a convivir. Su rutina está llena de monstruos, seres de leyenda que los normales solo conocemos por los cuentos y los mitos. Y es que, en el mundo de Wolfe los mitos tienen poder real. Las historias que resuenan en los susurros nocturnos tienen la capacidad de crear y destruir mundos. Wolfe tiene aliados poderosos y enemigos implacables que buscan la dominación de ese texto mágico que reverbera en las leyendas, para reconstruir la realidad a su imagen. O, quizá, hacer que arda en el más profundo infierno.

Freddy Chtonic, vuestro nuevo personaje favorito

Wolf‘, como es conocido este investigador de lo oculto, verá su peculiar rutina alterada cuando aparece en su puerta una extraña chiquilla. Bueno, extraña es quedarse corto. Puede que, tras esa fachada inocente y débil se encuentre, nada más y nada menos, que el mismísimo anticristo. Así que, como puedes imaginar, querido lector, el día de Wolf se ha complicado de veras.

Ales Kot describe un Los Angeles decadente, polvoriento, reconocible como antesala del apocalipsis. En sus agobiantes calles se dan cita hombres lobo, vampiros, mafiosos hábidos de poder, y cultos de lo más variopinto con intenciones nada halagüeñas. El entorno perpetrado por el guionista y sus compinches es orgánico y esencial para entender la historia, el tablero perfecto donde Kot sitúa las piezas de su narración.

Wolf’, en cierto modo, es el heredero intelectual del gran mago de los cómics, el bueno de Constantine. Comparte muchas de sus señas de identidad. A saber, un pasado oscuro, capacidades para entender el funcionamiento oculto del mundo, cierta tendencia a la verborrea y la falta de escrúpulos que conlleva el estar al límite de la realidad. Pero todavía conserva cierta fe en el ser humano, y no ha caído con tanta alegría en el cinismo militante de nuestro inglés con gabardina favorito.

Junto con el protagonista, Kot se esmera en el nutrido plantel de secundarios, una especie de población alternativa de Los Angeles, compuesta de pintorescos seres en la frontera de la imaginación. Desde retoños de dioses primigenios a vampiros adictos a los videojuegos, cada recién llegado a las viñetas de ‘Wolf’ es una sorpresa asegurada. Es de agradecer, puesto que en ocasiones anteriores, parecía que Kot renunciaba a los personajes en beneficio de la peripecia en sus relatos. Sobre todo eso era visible en obras cerradas y sin posibilidad de continuidad, donde había que condensar mucha información en pocas páginas.

Wolf’ está previsto a largo plazo, y eso se nota. Kot se molesta en dar contenido a sus personajes, y escribe diálogos de lo más ingenioso, más allá de los eslóganes de los que hacían gala en esos trabajos más centrados en las ideas que en el relato en sí.

Es un cómic de ritmo pausado y presencia televisiva, muy equilibrado respecto a las transiciones entre momentos de calma y giros de guión. Kot es un guionista travieso, y eso se comprueba en los juegos con la coherencia temporal de la propuesta, utilizada con inteligencia para dosificar la información que le llega al lector. El escritor juega con el pasado, con ese trauma constante en la vida de Wolf relacionado con su estancia en la guerra de Irak. De allí volvió con un buen puñado de fantasmas a las espaldas, tanto metafóricos como dramáticamente reales.

¿Qué ocurrió en aquel lejano conflicto? ¿Quién es la dichosa ex novia de Wolf que parece estar tras toda la mascarada en la que se ve envuelto el protagonista?

Comienzos en llamas

En el apartado visual, Matt Taylor, defendiendo a capa y espada su peculiar estilo gráfico. A mí me parece espectacular, con fuertes raíces en las propuestas independientes, visible en el peculiar tratamiento de perspectivas y anatomías. Línea simple, pero impactante y efectiva, integrada de manera bestial en el tono de la idea de Kot. La ejecución amable de formas no esconde cierto ambiente sórdido en el dibujo de Taylor, que además se ve implementado con el fabuloso uso del color por parte de Lee Loughridge, responsable de vistoso acabado de ‘Wolf’. Gran diversidad de intenciones e ideas que recrean, en conjunto, un cómic muy atractivo. Tom Muller cierra el círculo en las labores de diseño y acabados.

Wolf’ es una historia sobre los mitos. Sobre la fuerza que ejercen en nuestras vidas aunque los ignoremos. Y, por supuesto, de las dramáticas consecuencias que tienen en la realidad aunque el común de los mortales ignore su existencia. Es ingeniosa, adulta, entre lo macabro y lo extrañamente divertido. Un recorrido entre las leyendas urbanas, los cuentos populares, la tradición e incluso algún toque lovecraftiano (otro de los imprescindibles en el estilo de Kot). Un cómic diferente, con toques clásicos, pero rabiosamente moderno, que hará las delicias de los amantes del género de terror con un punto irreverente. A la librería, chicos y chicas.

Wolf: Sangre y magia, es el primer volumen de esta colección, que llega a España de la mano de ECC. Encuadernado en rústica, este volumen os ofrece 166 páginas a todo color, y recopila los 4 primeros números de la edición americana. Por supuesto, recoge todas las portadas originales. El precio que recomendamos de venta al público es de 14,95 euros.

Ales Kot

Guionista nacido en Republica Checa, pero que ha centrado su carrera en el cómic USA. Diversifica su trabajo en campos como el cine, la televisión y, por supuesto, el cómic, medio donde ha recibido muy buenas críticas. Escribió para Marvel (‘Vengadores secretos’ o ‘Bucky’) y DC (‘Escuadrón Suicida’), pero sus propuestas más aplaudidas se han publicado en image (‘Zero’, ‘Niños Salvajes’, ‘El cambio’ o ‘Wolf’)

Matt Taylor

Este particular dibujante se inspira de manera clara en la psicodelia de los años 60 y cierta estética de los años cincuenta. Aunque de cuando en cuando colabora en la creación de cómics, realmente es conocido por su trabajo como ilustrador.

ARGUMENTO: Antoine Wolfe, un curtido detective de lo paranormal con tendencias suicidas, tiene que cargar de repente con una huérfana adolescente que podría ser la clave del apocalipsis que se cierne sobre California. Y de una trama en la que también tienen cabida una bolsa llena de dinero, un asesino en serie y muchos secretos.

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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