Reseña de ‘Dr. Uriel’ de Sento

Portada de la edición de Astiberri

Los libros de historia se componen de los grandes hechos y las fechas definitorias que componen nuestra memoria. Lo que ocurre es que entre las líneas de esos acontecimientos que todos conocemos hay toda una intrahistoria, la de las gentes protagonistas de pequeños fragmentos del pasado, indispensables para entender el todo de cualquier episodio histórico. Esta premisa es la semilla de ‘Dr. Uriel’, obra con la que Sento recorre los siempre difíciles recuerdos de la Guerra Civil en España. Proceso del cual no se han cicatrizado todas las heridas, cuyas reminiscencias ideológicas todavía hacen de este tema un sensible punto de desencuentro, siempre hay algo de riesgo cuando se aborda el tema.

En ‘Dr. Uriel’ se afrontan los desastres e injusticias de la guerra, abordando la vida de un protagonista real de la contienda, el médico Pablo Uriel. El joven, apenas recién licenciado en medicina, se convierte en testigo de excepción de la guerra desde sus comienzos, cuando es llamado a filas tras el golpe de estado de 1936. La apacible vida como médico de pueblo se ve truncada por el sonido atronador de los bombardeos aéreos, amenazado por las nubes negras de un futuro incierto.

La vida de Pablo Uriel es la de muchos que se vieron atrapados entre el fuego de dos bandos en lucha fratricida. Testimonio de lo pequeño, de lo cotidiano, de lo absurdo y terrible de la guerra. A lo largo de los tres volúmenes que componen su peripecia, Uriel se verá envuelto en alguno de los momentos más crueles de la contienda. Sento, más allá del cómic bélico, se aferra en su narración a la nostalgia, a la pérdida, al recuerdo de la destrozada por la guerra, a la extraña camaradería marcial, a las anécdotas de una rutina angustiosa, pues cada día puede ser el último.

La aventura de Pablo Uriel comienza con ‘Un médico novato’. En estos primeros compases del libro, vemos al protagonista en sus últimos días de universidad. Se saborea el ambiente tenso de los días previos al levantamiento militar, ya que Pablo está comprometido con una activa militancia política. Cuando el conflicto explota, el joven médico se ve obligado a unirse al bando de los golpistas. Sento muestra con esta situación una realidad de la contienda: muchos de los soldados de uno u otro bando se acoplaron a filas no por convicción política, si no por cuestiones de que el conflicto los sorprendió en un marco geográfico concreto.

Pablo, de fuertes convicciones republicanas, no acaba de ser bien visto entre sus propios compañeros, y acaba en una prisión militar, donde van a parar los posibles elementos subversivos del bando nacional. El relato se transforma en un ejemplo de drama carcelario, retrato de las sanguinarias injusticias cometidas en aquellos años, que tienen todo el carácter de una purga.

El horror de la guerra

Tras los acontecimientos narrados en ‘Un médico novato’, la historia continúa con ‘Atrapado en Belchite’. Sento sitúa a su personaje en uno de los escenarios más tristemente célebres de la Guerra Civil. El joven ha sido enviado como médico militar al frente, en cierto modo por elección propia. El conflicto abierto es mejor que la cárcel, donde teme volver por las continuadas sospechas que sobre el recaen en cuanto a su afiliación política real. En las trincheras, Pablo se adentra en el oscuro mundo de la guerra abierta, donde la vida humana tiene el mínimo valor. Las condiciones insanas y la amenaza de la muerte constante como la espada de Damocles, son espejo en viñetas de la pesadilla del conflicto. Sin matices, sin los fastos de la propaganda militar o los discursos, queda el barro, la sangre, el aullido de los heridos y el silencio de lo caídos.

En la última entrega, ‘Vencedor y vencido’, Uriel cae en manos de los republicanos, y sirve como médico en condición de prisionero. A pesar de las simpatías políticas del protagonista, su estatus de preso no hace más sencilla su vida entre el otro bando. Los conflictos no serán pocos en esta nueva situación, y será testigo de que la fiereza con el enemigo del bando republicano no tiene nada que envidiar a las de sus contrarios.

Cuando por fin llega el ansiado final de la guerra, Uriel hace honor al título del volumen. Vencedor por que es su bando el que consigue la victoria, vencido porque jamás se mostró afín a las ideas de sus compañeros. Mientras los desfiles se suceden en las calles, Uriel sueña con dejar todo atrás y volver a casa.

Sento nos cuenta una historia difícil de la manera más sencilla posible. Antes que el virtuosismo, apuesta por la claridad en la narración, en el diseño eficaz para la comodidad del lector. Aún así, la expresividad de los personajes de Sento es más elocuente que cualquier tipo de texto; los detalles dan vida el despiadado mundo de la guerra, siempre contado desde la humanidad y la sensibilidad de un autor claro y valiente.

Una página de Dr. Uriel

Los recursos de ‘Dr. Uriel’ se basan en planos cortos donde los personajes son protagonistas. La emoción es la clave para entender el drama humano del ‘Dr. Uriel’ y sus compañeros, arrastrados por un destino incontrolable e impredecible. Hay momentos donde la obra se centra en lo epistolar, única forma de comunicación posible entre Uriel y su familia, pequeñas ventanas de esperanza ante la incertidumbre.

‘Dr. Uriel’ es una obra hermosa, directa, que escapa de lo panfletario pero no esconde la realidad. Apoyado por ingente material gráfico y literario, el autor construye un personaje vivo, creíble, tan real como la pesadilla en la que se ve envuelto. Como anexo a la obra, se recopila gran parte de ese trabajo de investigación acerca de la figura auténtica de Pablo Uriel, al que conocemos a través de sus objetos, cartas y recuerdos.

Astiberri apuesta por este magnífico cómic, memoria e historia con toda la crudeza de los que se empaparon con la lluvia, se estremecieron con las bombas, lloraron la muerte de compañeros. Relato esclarecedor, hermosos y terrible, ‘Dr. Uriel’ y Sento nos prestan sus ojos para observar el horror. Quizá, por fin, aprendamos a no repetir los herrores del pasado.

La editorial Astiberri recopila en un tomo integral la peripecia de ‘Dr. Uriel’. Publicada originalmente en tres entregas, este volumen recoge toda la obra, así como una interesante cantidad de extras acerca de la vida del personaje real tras las viñetas. También encontramos en este trabajo una introducción a cargo del historiador especializado en la historia de España Ian Gibson. El precio recomendado de venta al público es de 35 euros.

SENTO

Vicent Llobell Bisbal, Sento (Valencia, 1953) Tras licenciarse en la facultad de Bellas Artes de Valencia, ejerce como profesor de anatomía en la misma facultad entre 1979 y 1981, año en el que abandona la docencia para dedicarse a dibujar cómics.

Etiquetado, dentro del movimiento de la línea clara, como uno de los integrantes de la llamada “Nueva Escuela Valenciana” de los años 80. Publica títulos como ‘Romance’, ‘El Laboratorio del Dr. Arnau’, ‘Ruinas’, ‘Cazando millonarios’ y ‘El cartero audaz’ con guiones propios . ‘Velvet Nigths’ (con el escritor Ramón de España) y la serie ‘Tirant lo Blanc’ con guión del novelista Jaume Fuster.

Tiene un amplio book en ilustración publicitaria. Con el tiempo, la presencia de las tres dimensiones es cada vez más frecuente en su obra. Ha diseñado fallas vanguardistas como la de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia en 1986 y 1987, o en la plaza de Na Jordana 2005 y 2011, así como la gigantesca figura transitable de Gulliver que se encuentra en el cauce del río Turia de la misma ciudad. La publicacion en El Jueves de caricaturas, en forma de recortable, marca otra opción estética en su curiosidad por las tres dimensiones.

Desde 1981 tiene editados 12 álbumes de cómics, ha ilustrado 6 libros y diseñado 25 carteles. Sus ilustraciones y cómics se han publicado en medios como Bésame Mucho, El Víbora, Cairo, Madriz, TBO, Pequeño País, El Temps, El Independiente, EFE EME El Jueves. Tras casi 20 años dedicado a otras áreas de las artes plásticas regresa al cómic con la trilogía del Doctor Uriel –Un médico novato, Atrapado en Belchite y Vencedor y Vencido– recopilada ahora en este integral.

En la actualidad reside en Sagunto (Valencia), sigue dibujando cómics y ha vuelto a tomar contacto con la docencia impartiendo cursos de postgrado en la Facultad de Bellas Artes de Valencia y cursos monográficos en la Escuela Superior de Arte y Tecnología de la misma ciudad.

El verano de 1936, Pablo Uriel, un joven de veintidós años recién licenciado en Medicina, empezaba ilusionado su andadura profesional y se enfrentaba a su primer destino como médico. En ese momento no podía ni imaginar que, de repente, su vida y la de todo el país se iba a convertir en una terrible pesadilla.

Los testimonios minúsculos, como el suyo, no suelen figurar en los grandes libros de Historia y acaban desapareciendo… Pero Sento se ha encargado de que, ochenta años después, la pequeña gran historia del doctor Uriel sea difícil de olvidar. Publicado originalmente en tres tomos –Un médico novato, Atrapado en Belchite y Vencedor y Vencido–, Doctor Uriel recopila la historia completa en este integral cuyo primer tomo ganó el Premio Internacional Fnac-Sins Entido de Novela Gráfica en 2013.

 

 

Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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