Reseña de ‘Materia’, de Antonio Hitos

 

Portada de ‘Materia’, publicada por Astiberri

Bienvenidos al extraño mundo de Antonio Hitos. Un universo de contrastes, de agobiante simetría, de obsesión por las formas y líneas. ‘Materia’ no deja indiferente, desde la primera viñeta, por el riesgo de un autor que se lanza de forma casi suicida a la búsqueda de su propia voz. Camino tortuoso el elegido por Hitos.

Materia es el obsesivo viaje a través del vacío existencial, del plomizo peso de la rutina, aún cuando esa repetición de esquemas roza el delirio. El entorno urbano decadente, caída en picado de la masa desdibujada que componen sus ciudadanos, es reflejo de todas las pesadillas del siglo XXI. La paranoia se adereza con la falta de esperanza camuflada tras el consumismo y el diseño. Los personajes creados por Hitos para su viaje alucinante se arrastran por lo convencional de vidas grises, acuciados por los problemas del primer mundo. Hitos se disfraza de observador frío y despiadado, y disecciona el alma de unos seres confundidos, aferrados a la pequeñez, a los oasis de esparcimiento y evasión en los recovecos de un no lugar fuera de quicio.

El autor andaluz destripa el mundo que nos rodea sin piedad, pero estableciendo una serie de pantallas que evitan un puñetazo en la cara más destructivo que el resultado de ‘Materia’. Como primer elemento salvador, utiliza el clásico recurso de animales antropomorfos como espejo de seres humanos. La especie reptiloide que protagoniza ‘Materia’ ayuda a la digestión subconsciente del análisis de Hitos. Algo tan sencillo ayuda a poner distancias de manera inteligente y sutil, con lo que la obra de este dibujante y guionista entra en la tradición en el noveno arte que presiden grandes éxitos como ‘Maus’. Eso sí, las intenciones de Hitos nos empujan a un planteamiento gráfico agobiante, estridente, lanzado como un ejercicio de histrionismo pop siniestro, repleto de oscuridad tras los colores chillones.

‘Materia’ no es un cómic sencillo. En ocasiones, es todo un desafío para el lector. Hitos plasma en la viñeta decisiones de estilo premeditadamente feistas, alejadas de todos los convencionalismos visuales del cómic. No quiere ser agradable, porque lo que nos cuenta no lo es. Ignora sin miedo la llamada del blanco y negro; compone, a partir de una paleta de colores simple e impactante, un cómic de personalidad marcada, único en forma y fondo. Esa apuesta en el aspecto externo de ‘Materia’ se adapta de manera orgánica al tono de la historia, aferrada a la monotonía casi hiriente. La lectura de esta obra es la mirada al abismo; un abismo apático e indolente.

Los protagonistas de ‘Materia’

Como pilares narrativos, Hitos estructura su historia en tres conceptos: Ciencia, ética y Estética. Así titula los tres episodios de su odisea circular, tres piezas para estructurar el intelecto humano. Historias dentro de historias, en apariencia inconexas, construyen un hipnótico rompecabezas. ‘Materia’ se transforma en una reflexión sobre el funcionamiento de el ser humano, como ser individual y como parte de un todo complejo, en ocasiones incomprensible. La ausencia de protagonistas claros propone el extraño collage de personajes y motivaciones que da sentido a este mundo de detalles. Estos seres se mueven por escenarios estáticos, inamovibles, terroríficos y carentes de todo tipo de vida. Las líneas inamovibles del estilo de Hitos dejan al lector el poso de un mal sueño. Todo en ‘Materia’ es un ejercicio de planificación impecable.

La disposición de las viñetas parece anodina, pero es la expresión máxima de las intenciones del autor. El diseño se alía con el excelente estudio de planos y puntos de vista. En cierto modo, el trabajo de Hitos en ‘Materia’ recuerda a autores como Daniel Clowes, por el obsesivo primitivismo casi teatral que protagoniza la narración. Porque no dudes que todo el aparatoso despliegue plástico tiene como sentido contar una historia. Parece de perogrullo, pero no son pocas las obras de cierto tipo de cómic alternativo e independiente que esconden sus miserias, precisamente, a base de artificios visuales. En ‘Materia’ no tendremos ese problema. Cuando cierras el libro, hay un hueco, un vacío en el corazón del lector. Tras la frialdad cortante, oculta bajo la intelectualidad imperante en la obra de Hitos, resulta que hay mucho de operación quirúrgica al encuentro de algo parecido al alma humana.

En ocasiones, Hitos es elegante. En otras se muestra soez y callejero. Se aferra al realismo urbano que deriva en la fantasía de ciencia ficción. Los contrastes son los grande protagonistas de esta extraña historia. Resultará confusa en no pocos de sus pasos, pero el resultado final es de claridad destructiva. El diseño, la publicidad, la psicodelia, los medios de comunicación, el cientificismo, la fe, la soledad, la basura, la suciedad, lo obsceno y lo sagrado se pasean por las páginas de ‘Materia’ para dar identidad a una obra única. No se parece a nada, entre otros geniales triunfos.

El mundo de Hitos

En este mercado nacional tan ingrato como lleno de talento, Antonio Hitos es de esos autores empeñados en extender las posibilidades del cómic como medio de expresión. ‘Materia’ está destinado a ser un clásico de nuestro cómic. Una vez se supera la perplejidad de la primera lectura, tras la digestión de la bofetada de Hitos, vemos con claridad el mundo dibujado por Hitos. El gris del que nadie escapa, retratado en los rostros de jóvenes y viejos. De fondo, la imposible amenaza de una invasión alienígena. Eso sí, no esperéis algo parecido a ‘Indepence Day‘. Los extraterrestres de Hitos dan más miedo por su silencio metálico y tecnológico, alejado del ruido explosivo de otros visitantes más aguerridos de la cultura popular.

Hitos nos descubre los rincones de un universo tan lúcido como aterrador en ocasiones, a base de difíciles equilibrios solventados con inteligencia. Hay que vivir este viaje.

Materia es un libro de 112 páginas editado por Astiberri. Encuadernada en cartoné y a todo color, la podrás encontrar en tu librería favorita al precio de 15 euros.

Antonio Hitos

Antonio Hitos (Huelva, 1985) se inicia en los cómics a finales de los años 90 con el fanzine onubense muCHOCOmi. A los 18 años se traslada a Sevilla para licenciarse en Comunicación Audiovisual, y desde allí comienza a colaborar con otros fanzines. Poco después pasa a publicar en la revista El Víbora hasta su cierre en 2004. Inercia, su primera novela gráfica, recibió en 2013 el VII Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic, y le valió nominaciones a mejor obra y autor revelación en los salones del cómic de Madrid y Barcelona en 2015. Su siguiente trabajo es Materia (Astiberri, 2016). Actualmente reside en Barcelona.

Materia es la historia de una invasión alienígena silenciosa y ordenada, que en su extrañeza revela los mecanismos mentales que dan lugar a las ideas. Un apático estudiante de física cuántica, el padre de una estrella mediática venida a menos y un grafitero en el margen entre el arte y el vandalismo se verán sacudidos por la disrupción extraterrestre, que transformará sus vidas y arrojará algo de luz sobre las tres piezas del puzle que es el intelecto humano: Ciencia, Ética y Estética. Hay vida en otros planetas, y saben cómo terminan los conflictos infinitos de nuestra cabeza.

 

Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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