Reseña de ‘Velvet 3: El hombre que robó el mundo’

Ed Brubaker es un gran guionista, como ha demostrado ya en su amplía carrera en el mundo del cómic, pero no todas sus obras están al mismo nivel. Aunque al guionista no se le caen los anillos por meterse en cómics de cualquier tipo, está claro que este escritor ha nacido para contar historias de género negro, un arte que ha llegado a dominar como pocos. La serie ‘Velvet’ es la enésima prueba de ello, y gracias a Panini Comics ahora podemos disfrutar de su tercer y tal vez último arco argumental, que lleva por título ‘Velvet 3: El hombre que robó el mundo’

Velvet Templeton, armada y peligrosa

Dado el nombre del guionista, a nadie le puede sorprender cuando se acerca por primera vez a una obra con un nombre tan enigmático como ‘Velvet’ que estemos ante una historia clásica de espías ambientada en la década de los años setenta. Todo comenzó cuando un agente de la agencia secreta británica conocida como ARC-7 llamado Jefferson Keller fue asesinado en París. El parecido de Keller con el agente secreto más famoso de todos los tiempos solo sería más evidente si sus iniciales fueran J.B. en lugar de J.K. y su denominación fuera 007 en lugar de X-14. De la misma forma Manning, director de operaciones de ARC-7, es un trasunto de M y nuestra protagonista, la secretaria Velvet Templeton, sería una especie de Miss Monnypenny.

Debido al contacto que Velvet tenía con el agente X-02 Frank Lancaster, acusado del asesinato de Keller, esta se puso a investigar el caso y rápidamente se vio mezclada en una conspiración cuyos tentáculos parecen extenderse por toda la agencia. A partir de este momento, descubrimos que lo que parecía una vulgar burócrata que en su cincuentena se encuentra a punto de empezar el invierno de su vida es en realidad una antigua agente de campo letal que poco tiene que envidiar al difunto Keller. Sin embargo, su género y su edad, a pesar de ser aspectos del personaje que tan vez sean lo que más pueda llamar en un principio la atención, no son temas sobre los que el guionista haga girar la trama. A partir de este punto, la serie nos lleva de un punto del planeta a otro, siguiendo a Velvet en su búsqueda de la verdad, una búsqueda que la llevará a poner en práctica su puntería y su destreza en combate y a realizar una investigación que llegará hasta lo más alto.

Armas de mujer

De esta forma, en este tercer tomo nuestra protagonista tendrá que ir nada más y nada menos que hasta Washington, D.C. para descubrir quién es el gran villano detrás de todo. Sus pesquisas la han llevado a relacionar la muerte del agente Keller con la administración del presidente Richard Milhous Nixon y con el famoso incidente del hotel Watergate, un toque de genialidad del guionista que ayuda al lector a no perderse en una trama que a veces puede parecer un poco compleja, poniendo un pilar de historia real conocida sobre el que poder asentar el resto de información y a la vez introduciendo una vertiente política en la historia. Pero además de intriga, en este tercer arco los autores nos presentan también, al igual que en los anteriores, persecuciones en coche, seducciones, peleas a puño cerrado y tiroteos. El hecho de que la acción transcurra hace más de cuatro décadas obliga al guionista a recurrir a escenas de acción más físicas y con un nivel de tecnología muy elemental, sin utilizar recursos del género de espías más vanguardista, algo que no casaría con el tono que se le ha querido dar a la obra.

Más armas de mujer

Y no hay que dejar de lado el rico plantel de personajes secundarios con el que el guionista puebla las páginas de esta historia. Algunos de ellos, a pesar de su condición de “actores de reparto”, llegan a tener suficiente protagonismo como para guiar la narración, dando así un respiro a Velvet y dotando a la trama de un cierto toque coral. Quizás su existencia tenga un propósito más formal, como el de engordar la lista de posibles sospechosos a ser traidores o villanos en la sombra que mueven los hilos de todo, pero eso no quiere decir que Brubaker no haya sabido jugar de forma competente con ellos.

Al igual que en el resto de la colección, el dibujante que acompaña a Brubaker en esta ocasión es su amigo Steve Epting, con quien ya coincidiera previamente en su etapa al cargo de la serie regular del Capitán América para Marvel Comics, colección de personajes superheroicos que estos dos tipos consiguieron convertir en una historia casi noir de espionaje con un toque muy clásico. Aquí el trabajo de Epting es casi impecable, ya que con su estilo realista, muy bien complementado por la labor al color de Bettie Breitweiser, logra que la ambientación de los años setenta resulte creíble y dota a los personajes de la sobriedad que necesitan. A pesar de su carácter relativamente estático, Epting no solo no falla a la hora de recrear escenas de acción, sino que en la mayoría de los casos consigue resultados realmente destacables. Una vez más, el binomio formado por Brubaker y Epting demuestra ser garantía de calidad.

Velvet se baja de un avión en el momento que ella elige

Brubaker no reinventa el género con ‘Velvet’, sino que es fiel a este tipo de historias recogiendo lo mejor de ellas. Con este tercer tomo el guionista pone fin a una trama desarrollada a lo largo de quince capítulos con un ritmo impecable que se coloca en lo más alto del cómic de espías, muy recomendable para todos aquellos que no tengan algún tipo de fobia con estas historias de corte realista. Y una vez terminado este tercer tomo, la serie no solo aguanta muy bien una segunda lectura, sino que además realizarla es algo aconsejable, ya que en esta el lector ya estará hecho a los giros en la trama que tiene por delante y se podrá centrar única y exclusivamente en disfrutar de la historia. No se sabe aún a ciencia cierta si este fin de etapa es también el final de la serie o en algún momento Brubaker y Epting retomarán al personaje de Velvet para meterla de lleno en otra aventura de espionaje. En cualquier caso, independientemente de lo que el futuro le depare a esta buena mujer, el viaje hasta el momento ha sido más que disfrutable. Olvídate de James Bond y de Jason Bourne. El espía definitivo es una mujer de edad avanzada y se llama Velvet Templeton.

El tomo ‘Velvet 3: El hombre que robó el mundo’ publicado por Panini Comics en tapa dura contiene 136 páginas a color e incluye el tercer arco argumental de la edición americana de ‘Velvet’. El precio de venta recomendado es de 15 € y se puso a la venta en marzo de 2017.

Ed Brubaker

Nacido en Maryland, Estados Unidos, en 1966, empezó su carrera escribiendo para editoriales independientes obras como ‘Lowlife’ o ‘Purgatory U.S.A.’. Su primer contacto con el temática relativa al crimen se produjo en Dark Horse con ‘Una muerte accidental’, que le valió una nominación a los Eisner en 1993.  Después de pasar dos años trabajando para la firma independiente Alternative Comics, comenzó a escribir para DC. Entre otras obras, de esta etapa destacan ‘Gotham Central’, ‘La escena del crimen’, ‘Sleeper’ o varios números de múltiples cabeceras de Batman.

Tras DC, llegó Marvel, para la que realizó los guiones de, por mencionar algunos títulos, ‘Daredevil’, ‘Capitán América’ o ‘Criminal’. Actualmente publica bajo la editorial Image, para la que ha llevado a cabo ‘Fatale’, ‘Velvet’ o ‘The Fade Out’. Ha sido galardonado con cuatro premios Eisner.

Steve Epting

Graduado en diseño gráfico por la Universidad de Carolina del Sur, comenzó su andadura en la editorial independiente First Comics. Posteriormente, entró a trabajar en Marvel, donde se ocupó de ‘Los Vengadores’. También participó en el relanzamiento de ‘Capitán América’ junto a Ed Brubaker, así como en ‘Los 4 Fantásticos’ y ‘X-Factor’. Para DC dibujó a Superman y Aquaman. Actualmente dibuja ‘Velvet’ para Image.

‘Velvet 3: El hombre que robó el mundo’

Sigue uno de los mejores thrillers de los últimos tiempos.

La caza de Velvet Templeton la ha llevado a una oscura red de mentiras, asesinatos y negocios internacionales.

Y a medida que los secretos que persigue salen a la luz, sus respuestas apuntan a un solo lugar, los pasillos del poder mundial: Washington D.C.

Guion: Ed Brubaker

Dibujo: Steve Epting, Bettie Breitweiser, Clayton Cowles, Chris Eliopoulos y Drew Gill

‘Velvet 3: El hombre que robó el mundo’

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

¡No te vayas sin comentar!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.