Reseña de ‘Moon Girl y Dinosaurio Diabólico: Amores cósmicos’

El nuevo volumen de Moon Girl y Dinosaurio Diabólico

¿Os acordáis de Lunella Lafayette? Sí, ya sabes: Pre adolescente y mega genio. A lo mejor te suena más si digo que, aparte de lo anterior, tiene ADN inhumano. Casi se me olvida otro pequeño detalle. Tiene un tiranosaurio mutante de mascota. Ahora ya tienes claro de quién estamos hablando, ¿Verdad? Efectivamente, Moon Girl y Dinosaurio Diabólico vuelven a las librerías con el segundo volumen de sus estrafalarias aventuras. Os puedo asegurar que las cosas no van a ser fáciles para esta jovencita y su mastodóntico amigo.

Hace unos meses hicimos una reseña acerca de las virtudes del inicio de la colección (lo puedes leer aquí). En aquella ocasión pusimos en perspectiva el origen de Moon Girl como personaje, evolución de un olvidado concepto creado nada más y nada menos que por Jack Kirby. En los primeros compases de colección, conocimos a Lunella preocupada por la inminente llegada de la niebla terrígena, incordio que lleva convulsionando el universo Marvel desde que Rayo Negro la lanzase alegremente al mundo. El miedo a un profundo cambio físico ponía en jaque a la protagonista, absorbida por la búsqueda desesperada de una solución para los efectos de la niebla.

Los experimentos con ciertos artilugios acabaron por ser la causa del encuentro entre la joven Lunella y el terrible Dinosaurio Diabólico, que enseguida conecto con la cascarrabias protagonista. En las últimas viñetas del primer tomo (y cuidado, que si no has leído esa aventura te espera un spoiler de los buenos), la niebla finalmente alcanzaba a Lunella, y quedábamos en ascuas ante la incógnita de sus poderes. Además, en esas escenas, veíamos que el Dinosaurio había creado un vínculo bastante entrañable con la heroína. Tras esa fachada de monstruo devora personas, teníamos un amor de animalillo.

Por supuesto, la segunda entrega comienza con Lunella saliendo de la crisálida. Sin cambios aparentes en su fisonomía, pronto descubrirá la naturaleza de sus poderes inhumanos. Desde luego, no son los esperados, y serán motivo de no pocos divertidos enredos a lo largo de los números recogidos en el tomo de Panini. ¿Quieres saber que efecto tiene la niebla terrígena en Lunella? Pues a leer, majete.

El tono de comedia es protagonista, de nuevo, en esta continuación de las aventuras de Lunella. Pero, claro está, si esto se tratase de un divertido entuerto tras otro, tendríamos como resultado una serie un tanto falta de contenido. Por suerte, Brandon Montclare y Amy Reeder, guionistas del invento, tienen la lección aprendida, y dotan a Lunella de un universo propio, lleno de geniales secundarios, basado en equilibrios entre el espíritu de la serie con el componente humano de un personaje principal tan complejo como Lunella. La coherencia interna de Moon Girl y Dinosaurio Diabólico es un triunfo narrativo, porque genera una agradecida comodidad en el lector, que entiende las reglas del juego y espera emociones sin altibajos.

Problemas en el instituto

Como decía, los personajes secundarios no están simplemente para rellenar huecos. Los compañeros de clase, los profesores, padres y toda esa gente que forma parte indispensable de la vida de todo adolescente, tienen su hueco en el día a día de Lunella para dotarla de contenido y personalidad. Los espacios donde suceden sus aventuras se convierten en algo más que simples escenarios, ya que forman un conjunto indivisible respecto a las demás piezas del divertido juego de Montclare y Reeder.

Entre las nuevas aportaciones de este volumen, tenemos un personaje llegado del imperio Kree, nada más y nada menos. Los guionistas se atreven a dar un simpático giro al eterno conflicto entre el poderoso imperio espacial entre esta raza alienígena y sus creaciones, los inhumanos. De la terrible épica cósmica que ha nutrido esta interminable batalla pasamos a la ligereza de los líos de instituto, sin olvidar el hecho de que estamos en un cómic de superhéroes.

Pero, sin duda, el gran acierto de Moon Girl y Dinosaurio Diabólico es Lunella. Lo es porque no es un personaje complaciente. Es más, es posible que esta chiquilla no llegue a caer bien del todo. Irritante en ocasiones, se deja llevar por un sentimiento de superioridad que enerva, y sus reacciones ante los demás dejan claro que tiene muy poco control emocional. Resulta complicado lidiar con un personaje protagonista así, y que encima resulte carismático y conecte con el lector. Montclare y Reeder lo consiguen.

Eso es así porque han creado un personaje imperfecto. Esto es, humano. Creíble. Entrañable y exasperante a partes iguales. Los autores han acertado en crear una genio, que intelectualmente está a años luz de los que la rodean, pero que en el fondo es una chicquilla de 10 años. Asustada ante el cambio, deseosa de conectar con gente que comprenda su situación, pero con un largo recorrido por delante para alcanzar algo de madurez. Ese es el genial cmaino que nos han planteado los autores, el viaje de Lunella durante eso tan complicado y extraño que es hacerse mayor, un sendero tortuoso por muy genio que seas.

Moon Girl y…¿Power Rangers?

Como ayuda, tenemos un buen número de invitados ilustres. En este tomo aparece de nuevo, el nuevo Hulk, Amadeus Cho, y, no podía ser de otra forma, la encantadora Ms. Marvel. Es curiosa la aparición de esta heroína tan identificativa del nuevo espíritu de Marvel. ¿Os acordáis cuando era incapaz de controlar sus emociones de fan cuando se encontraba con gente como Lobezno en su propia colección? Pues ahora, asentada Kamala como parte fundamental de la estructura superheroica, y con un pasado vengador, es Lunella la que entra en pánico ante la aparición de un referente para ella. Todo un ejemplo de evolución.

Todo esto sería imposible sin la aportación de Natacha Bustos a la colección. La seña de identidad en el apartado visual de esta serie es parte de su éxito y encanto, ya que muestra una conexión casi simbiótica con las ideas de los dos guionistas de la serie. Bustos da una lección brillante en el encantador diseño de personajes, en la ligereza de su propuesta, en la magnífica claridad de su narrativa.

El dinamismo que otorga a los protagonistas hace que una bestia parda como Dinosaurio Diabólico se convierta en la mascota favorita del mundo viñeta, y la claridad de trazo da emoción y viveza a los protagonistas. Un amalgama de estilos e influencias que cobran sentido en un todo de enorme presencia. Sí, soy fan, y no lo escondo. Pero es que me encanta ver como hay dibujantes que son capaces de crear algo complejo a partir de la sencillez y el respeto máximo por la narración.

Lunella continúa su aprendizaje, como heroína y como ser humano. Moon Girl y Dinosaurio Diabólico nos cuenta de la manera más divertida algo tan oscuro como es la búsqueda de un lugar en el mundo, de lo imprevisible que es eso de madurar (sea lo que sea lo que signifique eso, claro), y de los extraños aliados que encontraremos a lo largo de nuestra vida para hacer el viaje interesante. Es una colección que hará las delicias del lector veterano, porque hay pocas cosas que sean tan identificativas de Marvel como la historia de un adolescente con grandes poderes aprendiendo sobre la responsabilidad. También es ideal para nuevos y jóvenes lectores, por el luminoso sabor clásico, por los geniales referentes que puede dar a una generación que necesita sus propios héroes. Diversión para todas las edades, queridos lectores.

Lunella y su bicho prehistórico son un refrescante oasis en el desierto. Aunque para algunos no sea más que gasolina para la polémica de baratillo. Me temo, no han entendido nada. Los demás, a disfrutar.

Moon Girl y Dinosaurio Diabólico 2: Amores cósmicos, aparece en formato 1oo% Marvel HC. Encuadernado en tapa dura, 160 páginas a todo color es lo que ofrece este volumen. Recopila los números del 7 a 12 de la serie regular USA. Por 15 euros d eprecio recomendado, os espera un buen rato de diversión sin complejos para todas las edades.

Amy Reeder:

Es una reconocida autora de cómics, que destaca tanto en su faceta como dibujante como guionista. Gano reconocimiento internacional como artista de Madame Xanadu, con guiones de Matt Wagner, y Batwoman, sustituyendo nada más y nada menos que a J.H. Williams III, ocupado en la escritura de los guiones de la serie de manera exclusiva. También pasó una temporada en Supergirl, y para Image creó a Rocket Girl.

Brandon Montclare:

Su nombre está ligado a la creación junto con Amy Reeder del personaje de Image Rocket Girl. Ahora, repite equipo creativo para Moon Girl y Dinosaurio Diabólico, acompañado por la dibujante espeñola Natacha Bustos.

Natacha Bustos:

La española Natacha Bustos es la última sensación en Marvel, tras su aplaudida llegada a La Casa de las Ideas con Moon Girl y Dinosaurio Diabólico. Hasta esta explosión de popularidad, ha sido diseñadora, y ha participado en obras como Chernóbil-La Zona y Caniculadas.

Contiene Moon Girl And Devil Dinosaur 7-12 USA

¡El segundo tomo de la nueva sensación Marvel! El T-Rex más buscado de la ciudad se está quedando sin sitios donde esconderse. ¡Y los problemas no harán más que crecer cuando nuestros dos héroes hagan un intercambio de cuerpos!

Autores: Amy Reeder, Brandon Montclare y Natacha Bustos

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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