Análisis de ‘Fanhunter: Urban Warfare’

Fanhunter: Urban Warfare

Mucho ha pasado desde que Cels Piñol ideara a finales de los años ochenta la saga Fanhunter. En ella nos mostraban un futuro distópico donde el malvado librero Alejo Cuervo había dado un golpe de Estado y se había autoproclamado Papa, estableciendo como única religión posible la de Dick, en honor al conocido escritor. Todo aquel que no comulgara con sus ideas o gustos sería perseguido y capturado por sus secuaces, bautizados como fanhunters. Cualquier afición diferente a la de este malévolo ser sería perseguida.

Y así, en medio de ese oscuro futuro, surge un grupo de rebeldes que se niega a seguir las pautas del nuevo líder. Buscan hacer prevalecer la cultura friki a toda costa, aunque pongan su vida en peligro para lograrlo. Dirigidos por John Konstantin, el grupo está formado por personajes de lo más variopinto: una antigua librera, un vampiro que se alimenta de cómics y carátulas, una versión cutre de Daredevil y un sinfín de personajes sacados del mundo real de la época.

El cómic, que comenzó en un fanzine, tuvo gran éxito en nuestro país en la década de los noventa, hasta el punto de contar con varias series y hasta un tomo integral recopilatorio publicado por Panini hace unos meses. Además de un juego de rol, a comienzos del año pasado se anunció la salida de una campaña de mecenazgo de un juego de miniaturas llamado ‘Fanhunter: Urban-Warfare’.

Fanhunter: Urban Warfare

En solo cuatro días logró rebasar la meta de 30.000 euros que tenían previstos para ver nacer el proyecto. Pero dos días después de este hito, la empresa encargada de desarrollar el juego, Vesper-On Games, canceló el crowdfunding para sorpresa de todos, incluido el propio Cels Piñol. Su futuro era un tanto incierto hasta que Devir anunció que se había hecho con los derechos y que por tanto, los fans de esta serie verían su sueño hecho realidad: podrían controlar a sus personajes preferidos en un juego de mesa cargado de estrategia.

El tiempo pasó y Devir cumplió: ‘Fanhunter: Urban Warfare’ es una realidad. Ya en las tiendas, el juego ofrece a todos aquellos que se acerquen a él dos forma de jugar: campaña y escaramuza. Con 35 miniaturas perfectamente detalladas, divididas en las dos principales facciones, Fanhunters y Resistencia, el juego hace una declaración de intenciones desde que se abre el propio manual. Con viñetas y páginas que continúan el legado de Fanhunter, estamos ante una propuesta de estilo americano, muy rejugable gracias a que se pueden idear nuevas campañas de forma sencilla.

Fanhunter: Urban Warfare

El Modo Campaña, como su propio nombre indica, se basa en que un jugador lleva a los villanos mientras que otro se encarga de dar vida a la Resistencia. Ambos tendrán que realizar una serie de misiones y objetivos en unos escenarios cargados de detalle. Con un gran tablero reversible, en el que se pueden desplegar elementos de escenografía para darle más ritmo al juego, los jugadores tendrán que ir enfrentándose entre sí mediante el uso de dados. Los umbrales de éxito están marcados en las propias cartas y son fáciles de seguir: si un jugador saca un número igual o superior al umbral habrá tenido éxito en su ataque o defensa. Si el atacante obtiene más éxitos que el defensor, infligirá un impacto en el personaje.

Asimismo, como todo buen juego de miniaturas, además de los ataques cuerpo a cuerpo están los ataques a distancia y los poderes, que aquí se llaman acciones pichurrínicas. El uso de cada uno de ellos dependerá del personaje y de la estrategia que se quiera seguir en cada momento. Además, por los escenarios hay puertas que se pueden destruir y diferentes tipos de terreno que hacen que haya que tener en cuenta numerosas variables antes de efectuar una acción.

Fanhunter: Urban Warfare

Las unidades que se utilizan se van agrupando en escuadras en las que suele haber un oficial, pero además de estas, hay varios personajes con nombre propio que destacan por sus grandes cualidades. Estos vendrían a ser los héroes y villanos que han tenido un protagonismo relevante durante las páginas del cómic.

Por último, el Modo Escaramuza ofrece partidas rápidas en las que los jugadores se enfrentan hasta que solo uno de los dos logra sobrevivir. Antes de comenzar se estipula un determinado número de puntos y se eligen personajes y unidades en base a ellos. El último hombre en pie en el escenario es el que se hará con la victoria.

‘Fanhunter: Urban Warfare’ es un juego de miniaturas divertido, con altas dosis de estrategia. Sus detalladas figuras y la posibilidad de pintarlas encandilará a los coleccionistas, mientras que los fans del cómic verán cumplido su sueño de luchar con sus personajes favoritos en el mundo de Fanhunter. Con una duración aproximada de 45 minutos por partida y orientado a dos jugadores, el universo Fanhunter logra expandirse aún más con este gran juego de mesa.

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