Reseña de ‘El cuento de la criada’, de Margaret Atwood

Mejor nunca significa mejor para todo el mundo, siempre significa peor para algunos

Con esta premisa nos enfrentamos a la novela distópica ‘El cuento de la criada’, de la escritora canadiense Margaret Atwood, en la que se nos traslada a un futuro cercano donde Estados Unidos ha pasado a convertirse en la República de Gilead. Se trata de un nuevo orden centrado en el extremismo religioso y el uso de la mujer como un objeto cuyo fin último es servir a la sociedad procreando.

El cuento de la criada

Pero, ¿qué ha llevado a una sociedad moderna a convertiste en una teocracia donde está suprimida toda libertad y los derechos de las mujeres? Amparados en un ataque terrorista islámico (recordemos que la novela fue publicada en 1985) un grupo extremista religioso se hace con el poder y, unido a los graves problemas de fertilidad causados por la contaminación, se instaura un poder absoluto.

Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero.

Y Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?

Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; llégate a ella, y dará a luz sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella.

Génesis, 30: 1-3

Será Defred (no conocemos su verdadero nombre, ya que se les impone uno nuevo a partir del nombre de su amo) quien ponga voz al sufrimiento de las Criadas, las elegidas por su fertilidad para dar hijos a la nueva sociedad. Forzadas por los Comandantes (máximo poder en Gilead) a procrear en unas ceremonias mensuales donde incluso participa la mujer del Comandante, Defred solo tiene su pensamiento como vía escape a su esclavitud.

Por ese microcosmos que es la casa del Comandante (del que no cocemos su nombre) habitan diferentes personajes con un posicionamiento jerárquico muy claro en la sociedad. La mujer del Comandante, Serena Joy, tiene un relativo papel de guardiana del orden, siempre vestida de azul. Las ‘Marthas’, cuyo cometido es trabajar como sirvientas con su indumentaria verde. Y Nick, el chofer de traje negro, que actúa por momentos como la única persona en quien podría confiar Defred.

Defred ha perdido su nombre, su cuerpo y casi las ganas de vivir, pero su relato del pasado y la añoranza de un tiempo donde ella decidía dónde podía trabajar, qué podía comer o cómo podía vestirse y, sobre todo, la añoranza de su hija, su marido, su amiga, la hacen fuerte para superar el día a día.

El cuento de la criada 2

Con un tono a veces sarcástico, otras veces muy melancólico, nos encontramos con una historia con toques de un feminismo que reivindica el papel de la mujer como una igual al hombre, pero que nunca se convierte en un panfleto aleccionador. Es una historia de superación, de no rendirse jamás, de mantener la esperanza. Es un ejemplo más de cómo los individuos y los pueblos oprimidos han optado por acostumbrarse a determinadas situaciones contrarias a su libertad.

Como en otras novelas de Atwood, su estilo es directo, sin demasiadas florituras. Tenemos, por supuesto, descripciones del ambiente donde habita la Criada, pero todo se sustenta en un largo monólogo repleto de frases directas, sin que veamos, por ejemplo, una diferenciación con guiones entre una conversación y una reflexión de la Criada. El libro se divide en capítulos cuyo título evoca a la noche, la siesta, una sala de espera; todos ellos son momentos donde la protagonista puede pensar en ella misma y su situación.

La novela se enmarca en la corriente de las novelas de anticipación y, como ocurre con la obra de George Orwell ‘1984’, no parece que la idea que se maneja en el libro nos parezca tan distante, tal y como opina su autora:

En determinadas circunstancias puede pasar cualquier cosa en cualquier lugar

‘El cuento de la criada’ ha sido reeditado por Salamandra Ediciones, en una edición en formato rústica con solapas de muy buena calidad. Tiene 416 páginas y un precio recomendado de 19 euros, y como novedad, se incluye una nueva introducción de la autora en la que reflexiona sobre las ideas del libro y sobre la situación política actual. La reedición coincide, como es lógico, con la adaptación televisiva llevada a cabo por Hulu. Es, quizás, una de las pocas ocasiones en que la adaptación mantiene un nivel de calidad equiparable a la novela, todo ello debido a que se ha sabido mantener el tono sombrío y, a veces, terrorífico que Atwood confiere a su novela, unido todo ello a unas interpretaciones sensacionales.

Margaret Atwood

Margaret AtwoodConsiderada como una gran figura en el mundo de las letras, la escritora canadiense se mantiene como una de las autoras más prolíficas del panorama literario. No es con la ciencia-ficción ni la fantasía donde se encuentran sus obras más famosas, ya que destacan otras como  ‘Ojo de Gato’, ‘Alias Grace’ y ‘Oryx y Crake’. Como curiosidad, cabe destacar que la autora ha realizado una pequeña aparición en el piloto de la adaptación de la novela.

 

El cuento de la criada

Margaret Atwood
Traducción: Elsa Mateo Blanco

El cuento de la criada SalamandraAmparándose en la coartada del terrorismo islámico, unos políticos teócratas se hacen con el poder y, como primera medida, suprimen la libertad de prensa y los derechos de las mujeres. Esta trama, inquietante y oscura, que bien podría encontrarse en cualquier obra actual, pertenece en realidad a esta novela escrita por Margaret Atwood a principios de los ochenta, en la que la afamada autora canadiense anticipó con llamativa premonición una amenaza latente en el mundo de hoy.

En la República de Gilead, el cuerpo de Defred sólo sirve para procrear, tal como imponen las férreas normas establecidas por la dictadura puritana que domina el país. Si Defred se rebela —o si, aceptando colaborar a regañadientes, no es capaz de concebir— le espera la muerte en ejecución pública o el destierro a unas Colonias en las que sucumbirá a la polución de los residuos tóxicos. Así, el régimen controla con mano de hierro hasta los más ínfimos detalles de la vida de las mujeres: su alimentación, su indumentaria, incluso su actividad sexual. Pero nadie, ni siquiera un gobierno despótico parapetado tras el supuesto mandato de un dios todopoderoso, puede gobernar el pensamiento de una persona. Y mucho menos su deseo.

Los peligros inherentes a mezclar religión y política; el empeño de todo poder absoluto en someter a las mujeres como paso conducente a sojuzgar a toda la población; la fuerza incontenible del deseo como elemento transgresor: son tan sólo una muestra de los temas que aborda este relato desgarrador, aderezado con el sutil sarcasmo que constituye la seña de identidad de Margaret Atwood. Una escritora universal que, con el paso del tiempo, no deja de asombrarnos con la lucidez de sus ideas y la potencia de su prosa.

Reseña
Una obra muy melancólica e interesante
Amante de los libros, los libros y los libros. Si tengo tiempo, también leo libros. https://www.goodreads.com/user/show/63313505-temriel

2 Comentarios

  1. Hola! muchas gracias por la reseña, quisiera saber qué tal la traducción de esta edición? hace justicia al original? gracias!

    • Hola Claudia. ¡Gracias a ti a por leerla! No he tenido oportunidad de leer la obra en su versión original, solo puedo compararla con la serie de televisión, que sí he visto en inglés. Por mi parte, puedo decirte que no he encontrado nada fuera de lugar o que me sonase raro. Por lo que sé, en la reedición que ha lanzado Salamandra ha habido una revisión y algunas correcciones en la traducción.
      Un saludo!

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