Reseña de ‘Noragami: Aragoto’

El refranero popular pocas veces se equivoca. Si desde hace generaciones se viene transmitiendo que ‘segundas partes nunca fueron buenas’, seguramente haya algún racional detrás de esta asunción. Sin embargo, el cine y la televisión, a pesar de, muchas veces, refrendar lo que ya sabíamos, en contadas ocasiones logran aprender los errores e identificar las bondades de sus creaciones, y nos acaban regalando segundas partes que superan ampliamente a sus predecesoras.

Un ejemplo de secuela que supera a su original es ‘Noragami: Aragoto’, segunda parte de la adaptación animada basada en la obra de Adachitoka y producida por Bones, que se convirtió en el gran estreno de la temporada Invierno 2014, superando a otros éxitos como ‘Nisekoi‘ o ‘Chuunibyou demo Koi ga Shitai! Ren‘. Las únicas series que aguantaron la llegada este anime fueron algunas obras de altísimo renombre que continuaban en emisión desde la temporada anterior como ‘Kill la Kill‘ o ‘Log Horizon‘.

Para aquellos que desconocen la obra original, ‘Noragami‘ (que podría traducirse como ‘El dios pobre’ o ‘El dios callejero’) nos presenta a Yato, una deidad menor y autoproclamado como ‘Dios de las Entregas’, que sueña con tener millones de seguidores. Sin embargo, al no tener ni tan siquiera un solo templo dedicado a él, más que un sueño, sus aspiraciones parecen ser una utopía. El día a día de Yato transcurre alrededor de los trabajillos que le encargan a cambio de algunas monedas, hasta que su Tesoro Sagrado, se acaba hartando de él y le deja.

A lo largo de la primera temporada, exploramos el desarrollo de la relación entre Yato; Hiyori, una joven que tiene la habilidad de separar su alma de su cuerpo; y Yukine, el nuevo Tesoro Sagrado de Yato. El otro gran aliciente de los primeros doce episodios es asistir al viaje de Yato en busca de la fama que le permita convertirse en una deidad con muchos seguidores, mientras se dedica a acabar con espíritus malditos.En la segunda temporada, que comienza prácticamente en el mismo punto en el que acaba la primera, el centro de la historia es el conflicto entre Yato y Bishamon, una deidad de la guerra que, por razones desconocidas, siente un irremediable odio hacia Yato, que parece estar ligado a su pasado. Entre otros personajes, cobrará más importancia Kazuma, uno de los Tesoro Sagrados de Bishamon que parece tener también una relación con Yato, aunque menos hostil que la de su deidad.

Uno de los principales puntos de interés es que, a quienes les interesó la primera temporada, pero acabaron con muchas dudas, encontrarán muchas respuestas en la primera mitad de esta segunda temporada, en especial en lo referente a la relación entre Yato y Bishamon. Sin embargo, como suele ocurrir, la segunda mitad desarrolla tramas completamente diferentes, lo que deja muchas más incógnitas sobre el pasado de Yato para resolver en una (eventual) tercera temporada.

Al respecto de la calidad de la animación, poco se puede decir cuando nos encontramos ante una producción de Bones. Los ex-Sunrise, co-responsables de las películas de ‘Cowboy Bebop‘ y ‘La Visión de Escaflowne‘, y de tres de los mayores éxitos del año pasado (las adaptaciones de ‘Mob Psycho 100‘, ‘My Hero Academia‘ y ‘Bungou Stray Dogs‘), no se andan con chiquitas a la hora de trasladar a la pantalla las aventuras de esta peculiar deidad.

A pesar de que, en una decisión bastante discutible, algunos de los pesos pesados del estudio, como Seiji Mizushima o Yutaka Nakamura, se encargaron de traer ‘Concrete Revolutio‘, la compañía volvió a dejar la dirección de la serie en manos de Kotaro Tamura (AD en ‘Wolf Children‘). Por otro lado, el diseño de personajes corrió a cargo de Toshihiro Kawamoto (quien ya colaboró en el diseño de personajes de ‘Cowboy Bebop’), mientras que, entre los directores de los episodios podemos encontrar a algunos habituales del shonen como Tsuyoshi Hida (‘Fairy Tail‘) o Tomohiko Ito (‘Sword Art Online‘).

Al respecto de la banda sonora, en este caso vuelve a correr a cargo de Taku Iwasaki, a quien se unen Kayo Konishi y Yukio Kondo (conocidos artísticamente como ‘Moka☆’), con algunas colaboraciones de ELECTROCUTICA. En cuanto al opening, en esta ocasión es responsabilidad de The Oral Cigarettes con su ‘Kyôran Hey Kids!!’ (!Ey chicos, frenesí!’), mientras que el ending lo pone Tia con el tema ‘Nirvana’.

Por último, el reparto está encabezado por Hiroshi Kamiya, Mâya Uchida y Yûki Kaji, a quienes se unen Rie Kugimiya, Jun Fukuyama, Miyuki Sawashiro, Daisuke Ono y Saori Hayami, entre otros.

Si bien es necesario haber visto ‘Noragami’ antes de adentrarse a ver la secuela, la verdad es que, dado que aclara muchos puntos que quedaban colgados en la primera temporada, es posible que convenza incluso a aquellos que no acabaron completamente convencidos con el primer acto de esta cabecera. Acción muy bien cuidada, música interesante y un desarrollo de personajes mucho mejor preparado que en la primera temporada se dan cita en la segunda temporada de esta serie.

Un año después del lanzamiento de la edición doméstica de ‘Noragami’ (que acaba de reeditar en formato simple) y tras el éxito del simulcast en YouTube, Selecta Visión lanza su esperada secuela en los dos formatos típicos. Por un lado, tenemos la edición Blu-ray Edición Coleccionista Limitada, que incluye el audio original en japonés y audio y subtítulos en castellano, el opening y en ending en formato textless y un libreto de 64 páginas con diseños y factoids de la serie. Por su parte, también está disponible en edición sencilla en DVD, que incluye audio original en japonés y audio y subtítulos en castellano.

El dios Yato continúa malviviendo en las calles mientras trata de hacerse un hueco en las oraciones de la gente con la ayuda de su Tesoro Sagrado, Yukine, y de Hiyori, una muchacha atrapada entre dos mundos. Todo lo contrario que Bishamon, la poderosa diosa de la guerra que cuenta con miles de creyentes y una amplia cuadrilla de Tesoros Sagrados, tan amplia que resulta imposible atender las necesidades de todos, lo que puede acabar siendo su condena. Bishamon sigue sintiendo un profundo odio hacia Yato por cierto suceso de su pasado que será finalmente revelado. Esta trágica cadena de acontecimientos que comenzó hace siglos puede conducir a Yato a retomar el oscuro y destructivo camino que juró abandonar hace mucho tiempo.

Reseña
Segundas partes a veces sí son buenas
Amante de la comida y aficionado a los cómics, el manga y el anime desde hace más de dos décadas. Criticón de carrera y escritor de fin de semana.

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