Reseña de ‘Power Man y Puño de Hierro: Héroes de Alquiler’

El tomo publicado por Panini

Menuda labor de rescate que está haciendo Netflix con ciertos personajes de Marvel, ¿verdad? La versión más callejera y urbana de La Casa de las Ideas ha encontrado acomodo en la plataforma digital a base de series que están dando brillo a personajes que hace unos años no pasaban de ilustres segundones. Lo cierto es que se puede escribir un libro sobre la historia editorial de los futuros Defensores televisivos, llenos de cancelaciones, amenazas de cierre, cambios de periodicidad y, cómo no, grandes momentos que le dieron lustre a sus cabeceras. Hoy nos trasladamos a finales de la década de los 70 del siglo XX, cuando Power Man y Puño de Hierro compartían título y aplausos, enmarcados en una de las colecciones más celebradas de aquellos tiempos: la época de Héroes de Alquiler.

 

 

Ambos personajes pertenecen a una generación de creaciones que salvó los muebles de Marvel en una era convulsa y desquiciada. Los clásicos que una década antes habían revolucionado el mundo de los cómics languidecían ignorados por los lectores. Nombres propios escritos en letras de oro como X-Men o Doctor Extraño habían cerrado sus colecciones, y el género de superhéroes, en general, parecía caer en el ostracismo. De aquella situación nació un momento absolutamente enloquecido y desesperado, donde la creatividad y la experimentación fueron las claves. Renovarse o morir, pensaron en el Bullpen, y de ese sentimiento generalizado nacieron toda una horda de personajes y conceptos ideados para sustituir a todas esas invenciones que tan esenciales parecían tan solo unos años antes.

Marvel puso el ojo en el pulso de la calle, y encontró inspiración en todo aquello que hacía algo de ruido entre el público. Las carteleras de los cines de la época se llenaron de películas que conformaron el movimiento conocido como “Blaxploitation”, un género surgido a consecuencia de las protestas por los derechos civiles de la población negra de Estados Unidos. De esa raíz tan idiosincrática nacía Luke Cage, alias Power Man, un tipo que hizo de la jungla urbana de Harlem su escenario favorito.

Y si había otra explosión fílmica que hacía las delicias del respetable, tenemos que hablar de las películas de artes marciales, popularizadas por la gran leyenda Bruce Lee. Toda una caterva de personajes nacieron a partir de este éxito. De entre todos, brillaba con luz propia Puño de Hierro, el arma viviente llegado desde K’un-Lun.

Puño de Hierro en acción

Dos personajes dispares, pero con muchos puntos en común (por ejemplo, las circunstancias cinematográficas de su nacimiento), acabaron uniendo fuerzas para combatir el crimen, aunque de una manera bastante peculiar. Ambos protagonistas de Héroes de Alquiler gozaron de etapas de bastante éxito, con equipos creativos tan recordados como Chris Claremont y John Byrne en la cabecera de Puño de Hierro. A pesar de la calidad que atesoraban estas colecciones, también acabaron por mostrar cierto agotamiento como fórmula de cara al público. Archie Goodwin, editor y leyenda, decidió salvar ambos personajes con un arriesgado experimento, que consistió en fundir en un solo título a ambos caracteres. Todo un reto porque, en principio, poco tenían que ver las correrías callejeras de Cage con el misticismo marcial de Puño de Hierro.

Los comienzos no fueron nada claros. La colección se mantenía en la fina línea de la periodicidad bimestral, antesala del desastre. El concepto de la serie se centró en el curioso giro que había adoptado Power Man en su colección, el de Héroes de Alquiler. Todo una novedad en Marvel, que dejaba atrás el altruismo heroico de sus personajes y ponía un toque más empresarial a eso de partirse la cara por el bien y la justicia. Al fin y al cabo, el bueno de Luke Cage había renunciado a su identidad secreta y se exponía al 100%, amén de que se dedicaba a las heroicidades a tiempo completo. Las facturas no se pagan solas, así que tocaba poner las habilidades del oriundo de Harlem al servicio de aquellos que pudiesen permitirse las tarifas.

Bien es cierto que esos precios eran bastante mutables, y Cage no olvidó sus orígenes, siempre dispuesto a dejar de lado el negocio para ayudar a los más débiles. Así pues, en los comienzos de este tomo vemos como se afianza la relación personal y comercial de ambos personajes. Comienzos duros, por otra parte, puesto que la espada de Damocles de la cancelación aún pendía sobre la cabeza de la serie.

La cosa cambió con la llegada de Mary Jo Duffy, otro de esos casos tan comunes dentro de Marvel de editor dedicado a labores administrativas que acaba de rebote al frente de alguna colección. Las ideas que planteó esta atrevida escritora convencieron a los responsables de Power Man y Iron Fist, que, por otra parte, no tenían nada que perder. Duffy entró con la colección moribunda, y, cosas de la vida, acabaría por firmar una de las etapas definitorias de la Marvel de principios de los 80 con sus Héroes de Alquiler.

Los Héroes de Alquiler y Daredevil

Suele suceder en estos casos de serie amenazada por el cierre que los autores encuentran recovecos de libertad creativa no tan comunes en series más consolidadas. Cuando el título está en los últimos estertores, la vigilancia editorial es menor, y los experimentos están permitidos. Ahí encontró Mary Jo Duffy acomodo para llevar a estos dos héroes bajo sus propios términos, que derivó en el aplauso generalizado y ventas más que aceptables. No era tarea fácil. Los dos protagonistas no podía tener contextos más distintos y personalidades tan opuestas. Lo bueno es que Duffy acertó con el tono de su propuesta, y si hay algo que define su estancia en estos Héroes de Alquiler es el equilibrio.

Supo jugar con el protagonismo de ambas estrellas, aunque en principio, el peso principal caía sobra las enormes espaldas de Power Man. El ambiente callejero primaba, pero la escritora aprendió a hacer malabares argumentales para que el exotismo de las artes marciales ganase enteros en el desarrollo de su estancia. En cuanto a las directrices que marcaron el pulso de la serie, el tono de comedia y desenfado establecía el ritmo, pero Duffy encontró de nuevo la alquimia para que los momentos de dramatismo combinasen a la perfección. En cierto modo, Héroes de Alquiler se anticipaba a las películas de colegas, tan populares en la década posterior.

Para dar identidad a la serie, estableció un magnífico plantel de secundarios, redondeando el contexto de ambos personajes. Misty Knight y Collen Wing fueron recuperadas para la ocasión, en todo su esplendor, tras una etapa como secundarias de X-Men (Wing mantuvo un romance con Cíclope en aquellos tiempos). Otros que retornaron del limbo fueron los Hijos del Tigre, otras estrellas semi olvidadas de las series de Marvel dedicadas a las artes marciales.

Para certificar el enorme potencial de la serie, convertida en palpable realidad, el equipo creativo de Héroes de Alquiler se completó con Kerry Gammill, tras el típico baile de dibujantes en el contexto de una serie al borde de la desaparición. Es genial ver en un solo tomo la evolución de este fabuloso artista, que plasmó lo mejor de su arte en las páginas de Iron Fist y Power Man.

El dinamismo de las escenas de acción es patente desde la primera viñeta del autor, pero el trabajo con la narrativa, con los recursos de la disposición de las viñetas o la ruptura de las mismas, la expresividad de sus personajes o el cada vez más elaborado escenario hacen de Gammill uno de los dibujantes definitivos de estos dos personajes. Es patente de manera especial su arte en un personaje tan cinético como Iron Fist, y aquí empiea el debate… ¿Gammill o Byrne? La respuesta se la dejo a ustedes, queridos lectores.

Las chicas son guerreras

Lo pero que se puede decir de este volumen es que no todos los autores implicados cumplen, y alguno de los dibujantes ocasionales desmerecen el increíble trabajo de Gammill. Pero eso no quita que el grueso del contenido sea una delicia.

Una etapa muy divertida, única, que quizá ha envejecido regular en alguno de sus pasajes. Pero, en general, ese pulso genial que encontró Mary Jo Duffy para la esencia de la serie, sigue funcionando a las mil maravillas. Como decía, pocos autores encontraron la fórmula para el equilibrio de tantos conceptos tan enfrentados como lo hizo esta intuitiva escritora, que manejó con inteligencia el carisma de sus protagonistas y la aportación de secundarios y villanos. entretenimiento puro y duro al estilo Marvel. Si añadimos portadas de Frank Miller, la presencia de Daredevil en un sonado cruce, y el no cruce con ROM (y para saber a qué me refiero no queda otra que leer el tomo, chicos), tenemos un trozo bastante importante de la historia de Marvel. Para mí, un imprescindible, con sus cosas, claro. Todo un clásico.

Power Man y puño de Hierro: Héroes de Alquiler es el primer volumen dedicado a la etapa clásica del dúo de superhéroes, dentro de la línea Marvel Gold. Se trata de un voluminoso tomo en tapa dura, compuesto de 704 páginas a todo color. El contenido se complementa con diversos artículos que ponen en perspectiva histórica los cómics recopilados, además de jugoso material extra. El precio recomendado para su compra es de 39,95 euros.

Mary Jo Duffy

Mary Jo Duffy, antes de trabajar de manera profesional en el mundo de los cómics, ya era una fanática del medio, y su nombre conocido por la constante presencia de la futura escritora en los correos de los lectores. El siguiente pasó fue la entrada en Marvel, donde se dedicó a labores de edición y la escritura de guiones. La obra que le valió el aplauso y eterno recuerdo de los lectores es su aclamada etapa al frente de Power Man y Puño de Hierro. En los 90 también trabajo para editoriales como DC e Image. En la actualidad, y desde hace varios años, está alejada del mundo editorial.

Kerry Gammill

Kerry Gammill es toda una leyenda de la industria del entretenimiento, que ha dejado patente su talento en campos como el cómic o la creación de efectos especiales y arte conceptual para el mundo del cine. En la viñeta, ha pasado a la posteridad por su trabajo al frente de Power Man y Puño de Hierro para Marvel y Superman para DC.

Contiene Power Man & Iron Fist 54-72, 74-84 y Daredevil 178 USA

Las aventuras clásicas de la memorable pareja urbana formada por Luke Cage y Danny Rand. Asiste al nacimiento de su agencia de Héroes de Alquiler. Están tratando de construir algo nuevo, pero ambos héroes tienen muchos viejos enemigos que querrán acabar con ellos. Este tomo contiene la etapa completa de Mary Jo Duffy, la mejor guionista con la que contara jamás este equipo de culto.

Power Man y Puño de Hierro. Marvel Gold (Omnigold)

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