Reseña de ‘Camino a la perdición’

Camino a la perdicion

Todo el mundo conoce la historia de ‘Camino a la perdición’ gracias a la película que en el año 2002 dirigió Sam Mendes, con un reparto encabezado por Tom Hanks, Paul Newman, Jude Law, Daniel Craig, Jennifer Jason Leigh y un joven Tyler Hoechlin (al que hoy conocemos por interpretar a Superman en la serie de televisión ‘Supergirl’), que contó con varias nominaciones a los premios Oscar, aunque solo se llevó finalmente el de mejor fotografía. Como en aquel momento el hacer adaptaciones de cómics a la gran pantalla no estaba tan de moda como hoy en día, no era vox populi el hecho de que esta película está basada en un cómic escrito por Max Allan Collins y dibujado por Richard Piers Rayner que ahora llega a nuestro país en una nueva edición de la mano de ECC Ediciones.

Camino a la perdición
Las relaciones entre padres e hijos en esta historia no son sencillas

La estructura del cómic es similar a la de la película, pero hay serias diferencias entre ambas visiones que aumentan a medida que avanzamos en la trama. Si bien el planteamiento inicial es muy parecido, el tratamiento que se hace de los personajes, las relaciones entre estos y algunos puntos clave de la historia tienen considerables diferencias. Tenemos como personaje principal a Michael O’Sullivan, un despiadado asesino que luchó como soldado de los Estados Unidos durante la I Guerra Mundial y que ahora trabaja para un gran jefe criminal irlandés como es John Patrick Looney, un perfil de personaje bastante habitual en las historias de este género ambientadas en esta época. O’Sullivan es cumplidor, fiel, carente de escrúpulos y un trabajador serio. Quizás el hecho de que sea padre de familia no case mucho con su estilo de vida, y tal vez sea por ello que el destino se guarda un giro inesperado en la trama que tendrá como consecuencia la caída en desgracia de este asesino. Este giro se corresponde con un asesinato que es presenciado por accidente por el hijo de “El Arcángel de la Muerte”, apodo por el que se conoce a nuestro protagonista, tras meterse este en el coche de su padre antes de uno de sus “trabajos” sin que este se diera cuenta. Entre gente de esta calaña no es muy popular el hecho dejar testigos con vida tras un asesinato, y a pesar de las esperanzas de O’Sullivan de que en esta ocasión se haga una excepción debido a ser él quien es, su hijo ya ha sido sentenciado a muerte por su jefe automáticamente. A partir de este momento, O’Sullivan y su hijo comenzarán una huida con el objetivo de mantenerse ambos con vida que tendrá como destino el pueblo de Perdición, todo ello después de que el resto de la familia O’Sullivan (mujer e hijo pequeño) se hayan convertido en las primeras víctimas de esta innecesaria y violenta vendetta. Hay que hacer notar a este respecto que con la traducción se pierde un poco el doble sentido del título original, ‘Road to Perdition’.

Camino a la perdición
Los colegas del trabajo te traicionan cuando menos te lo esperas

Pero ‘Camino a la perdición’ es más que solo una historia violenta de gangsters. El guionista se sirve del personaje de Michael O’Sullivan Jr. para narrar la historia desde su punto de vista, circunstancia que utiliza para darle protagonismo a la relación entre padre e hijo. A pesar de la vida que ha llevado, “El Arcángel de la Muerte” quiere, como es obvio, lo mejor para su hijo, y esto pasa por educar a este para que tenga una existencia alejada del mundo del crimen, algo que está muy bien reflejado también en la adaptación de Sam Mendes.

Se podría decir que ‘Camino a la perdición’ parte de la misma premisa que el celebérrimo manga ‘Lobo Solitario y su cachorro’, escrito por Kazuo Koike y dibujado por Goseki Kojima, cuya influencia está reconocida por el propio guionista de esta historia. La idea es básicamente la misma, cambiando samurais por gangsters y la ambientación del Japón feudal por la de una Illinois en la América de los años veinte. Sin embargo, más allá de esos primeros pasos ambas historias toman caminos muy distintos.

Camino a la perdición
¡Blam! ¡Blam! ¡Blam! ¡Blam!

El guionista está habituado a trabajar en obras de tipo noir e historias de gangsters en distintos medios, y su dominio del género es algo que se nota en esta narración, que cumple con algunos de los clichés establecidos: la violencia es cruda y realista, los personajes principales tienen un carácter inquebrantable y nervios de acero, y el negocio es lo primero, especialmente cuando te encuentras en el lado equivocado de la ley. Por otra parte, no se puede decir que la historia esté basada en hechos reales, pero sí que cuenta en su galería de personajes con muchas figuras que existieron en la realidad, como pueda ser el caso de Al Capone o el mismísimo Eliot Ness.

En cuanto al dibujo, Richard Piers Rayner no es un virtuoso de los lápices, pero su estilo realista le sienta como un guante a esta historia. Su trazo, a veces casi abocetado, es muy tosco y sencillo, y lo usa con gran acierto en las escenas de violencia. Quizás en una obra de otro tipo su trabajo no fuera demasiado adecuado, pero en una historia como esta encaja a la perfección. Además, el hecho de que el número de viñetas por página suela ser reducido ayuda mucho a darle ese ritmo ágil y esa narrativa rápida que la historia pide en ciertos momentos.

Por último, recordar tan solo que aquellos que disfruten de este volumen no deben dejar pasar su secuela recientemente publicada por ECC Ediciones bajo el título ‘Camino a la perdición #2: En la carretera’, en la que volvemos a encontrarnos con Michael O’Sullivan y su hijo enfrentados a la banda de Capone y en la que Max Allan Collins estará acompañado al dibujo por dibujantes de renombre como son el español José Luis García-López, Steve Lieber y Josef Rubinstein.

El tomo ‘Camino a la perdición’ publicado por ECC Ediciones se presenta en formato cartoné de tapa dura, contiene 304 páginas en blanco y negro e incluye la traducción de la edición original americana ‘Road to Perdition’, acompañada por una introducción escrita por el propio Max Allan Collins sobre su vida bajo el título ‘Una introducción descaradamente autobiográfica’. El precio de venta recomendado es de 27,50 € y se puso a la venta en abril de 2017.

Camino a la perdicion

‘Camino a la perdición’

Rock Island, Illinois, 1929. Michael O’Sullivan es un buen padre y un hombre de familia, y también es el brazo ejecutor de John Looney, el padrino irlandés del crimen local. Como el ángel de la muerte de Looney, O’Sullivan también ha cumplido encargos para los gánsteres de Chicago Al Capone y Frank Nitti, pero cuando una ejecución de la mafia se torna en tragedia para su familia, el afligido padre y su hijo adolescente se ven inmersos en una serpenteante carretera de traición, culpa y venganza.

En 1998, Max Allan Collins (Batman) y Richard Piers Rayner (Hellblazer) dieron forma a Camino a la perdición, novela gráfica con la que iniciaron una aclamada saga criminal. Todo un clásico que en 2002 fue adaptado a la gran pantalla por Sam Mendes, a través de un largometraje homónimo protagonizado por Tom Hanks y Paul Newman.

Guion: Max Allan Collins

Dibujo: Richard Piers Rayner

‘Camino a la perdición’

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

¡No te vayas sin comentar!