Reseña de ‘Nameless’ de Grant Morrison y Chris Burnham

Portada del volumen publicado por Norma

El acercamiento a cualquiera de las obras de Grant Morrison suele ser sinónimo de polémica. El particular mundo que rodea al escritor escocés es de esos que crean sentimientos y posiciones encontradas: o se ama su extraño universo o se le odia con igual pasión. Desde luego, a estas alturas es difícil discutir, al menos, que se trata de una de las voces más personales del noveno arte. Os proponemos un viaje a los límites de la locura en clave de ciencia ficción que el escritor ha plasmado en ‘Nameless’, la última entrega de la desquiciada visión de la ficción que encarna el guionista.

‘Nameless’ se presenta como un peculiar juego, mezcla de diferentes géneros, pero unidos por el nexo del horror cósmico de influencias lovecraftianas. Aún así, el extravagante experimento de Morrison poco tiene que ver con el ambiente sobrio del maestrode Providence, y construye algo propio a partir de los lugares comunes de su obra. La investigación paranormal da paso a la ambientación de ciencia ficción y termina abrazando el terror sobrenatural, brebaje puramente morrisoniano que harás las delicias de los seguidores del complejo y críptico universo del escocés.

Lo cierto es que las historias de Grant Morrison tienen mucho de viaje para iniciados. Requiere esfuerzos extra por parte del avezado lector encontrar sentido a todas las referencias y elucubraciones de un tipo que parece estar en una dimensión paralela. Morrison escribe para destruir muros entre mundos, para despertar conciencias, para la creación de catarsis espirituales de elevación intelectual. Claro está, el hermetismo de sus textos lo que provoca la mayoría de las veces es confusión y sensación de pérdida.

Incluso en sus momentos más oscuros, no se puede negar que este veterano guionista enciende la chispa de la curiosidad, incita a la fascinación por el extraño velo que ha rasgado al ofrecernos un vistazo a conocimientos nefandos, casi heréticos. Tras la apariencia de ficción, Morrison reescribe las reglas de la provocación con intenciones políticas y sociales, al obligar al lector a poner en duda los pilares que sustentan la realidad. En la concepción única que defiende el aplaudido escritor del eterno enfrentamiento entre el bien y el mal, es complicado ignorar la llamada a las armas.

El horror del vacío

‘Nameless’, en ese sentido, es menos reivindicativa que otras acometidas anteriores del autor, pero plantea un retorcido experimento que tiene como fin la reflexión acerca de la idea última de la divinidad, de la esencia de los mitos, encontrando puntos en común entre diferentes sistemas de creencias. Del esoterismo medieval pasando por el tarot, Morrison, erudito como siempre, nos sumerge en una especie de psique colectiva que conecta al ser humanos a través del tiempo y el espacio.

Transforma toda ese material espiritual en un relato anclado en diversos géneros, donde cuenta la amenaza sobre la Tierra de un terrible asteroide. Xibalba es algo más que roca espacial; es el fin del mundo, la aniquilación total. Es el último resquicio de una guerra sucedida hace eones, el reflejo de un mal antiguo y despiadado. La salvación del planeta depende de un investigador de lo oculto que ha renunciado a su nombre. Viaja a través de los sueños, de los susurros de las esquinas invisibles del universo. Ahora debe hacer frente a un peligro que es físico y mágico al mismo tiempo, mientras su pasado se proyecta sobre el presente como una sombra.

‘Nameless’ tiene el terror como punto de partida, un universo onírico y delirante, que da paso a la ciencia ficción con no pocas demostraciones de tensión claustrofóbica y despliegue de miedo a la inmensidad cósmica. De hecho, en ciertos momentos, parece que Morrison renuncia a los personajes secundarios, se sumerge en la acción por la acción y se muestra complaciente en otra demostración de conocimientos ocultistas y discurso mágico sin contenido. Pero Morrison en un trilero de primera. Domina el relato, pelea con la concepción temporal del relato como si mirásemos a un caleidoscopio, y en los momentos justos practica giros de guión marca de la casa que dan la vuelta a la ficción del escocés.

Puede que sea tramposo, indolente e incluso pretencioso, pero atrapa en esa red de fantasía en la que nada es lo que parece; tras el galimatías esotérico y las referencias mitológicas hay fuerza en ‘Nameless’, hay trama y relato, de los que enganchan, confunden, divierten y aterrorizan. Aunque parezca que Morrison está más pendiente de lanzar sus oscuros discursos acerca del pensamiento mágico que define su carrera, en el fondo tenemos un cómic más clásico de lo que parece, capaz de entretener por encima de los dolores de cabeza que el exceso de información en el texto pueda desencadenar.

La inquietante mujer del velo

‘Nameles’ encuentra inspiración en relatos mitológicos, en la perversa iconografía del cosmos de Lovecraft, en la experiencia onírica, en películas como ‘Horizonte Final’, o incluso un siniestro reflejo de ‘Solaris’, la obra maestra de Stanislaw Lem. Todo pasado por la visión cosmológica de un tipo que, a lo mejor, puede resultar un tanto repetitivo en el fondo de su obra. ‘Nameless’ viene de la idea básica que defiende Morrison desde sus comienzos. A saber, la presencia de fuerzas cósmicas ocultas que pretenden destruir a la humanidad tal y como la conocemos, un lenguaje oculto que tras la simbología críptica esconde un gran secreto terrible. ‘Nameless’ podría ser sin mucho esfuerzo un relato apócrifo de la genial pero imperfecta colección creada por Morrison, ‘Los Invisibles’.

En el apartado visual, el equipo lo dirige Chris Burnham, dibujante muy personal, capaz de grandes ambientaciones y con particular visión para lo grotesco. Ser dibujante de las historias de Morrison es un reto que muchos han pagado caro. Trasladar a imágenes universo tan referenciales y llenos de simbología o dobles sentidos es el desafío que ha dejado cojas a muchos cómics firmados por el escocés. Sin embargo, en las páginas de ‘Nameless’ hay la alquimia extravagante entre ambos autores que da personalidad visual a la obra.

Burnham despliega un universo fascinante y terrorífico a partes iguales, donde mansiones encantadas comparten espacio con enormes templos cósmicos. La violencia gore salpica las viñetas, mientras sugiere con elegancia el vacío y los silencios del espacio . El diseño de página deja para el recuerdo un narrador excepcional, armado con el despliegue de toda ee esoterismo gráfico que sustenta la propuesta de Morrison. Lo arcano se integra a la perfección con la tecnología del siglo XXI en el angustioso retrato del fin de los días dibujado por Burnham.

‘Nameless’ es un paseo histérico por el delirio, por la frontera entre la vigilia y el sueño. Es la mirada al horror de nuestra psique, un atrevimiento destructor de mitos que nos conduce más allá de la cordura. Es el Infierno de Dante redibujado con las herramientas de la posmodernidad gamberra y hermética de un escritor que no deja indiferente. Morrison es el gran embaucador, el mentiroso mágico que nos empuja a arenas movedizas con grandilocuentes explosiones de extravagancia. Su mundo tiene reglas propias, con las que puedes o no estar de acuerdo. Por mi parte, admito mi devoción por el pensamiento del guionista escocés, a pesar de esos excesos por los que es famoso.

Está claro que para disfrutar ‘Nameless’ hay que rendirse a las condiciones de Grant Morrison, de esas normas caóticas y mutantes que rigen la mayoría de sus escritos. Si eres de los que disfruta de estos viajes transgresores y libres, ‘Nameless’ aprieta las teclas del lector devoto. Si no, también hay una magnífica historia de ciencia ficción tras toda la parafernalia mágica. En todo caso, Grant Morrison nos presenta la herejía 2.0. Eso es digno de leerse.

Nameless llega al mercado español en un volumen único que recopila toda la serie. Encuadernada en cartoné, recoge 192 páginas a todo color. Se completa la oferta con un buen número de extras que explican el proceso creativo de ‘Nameless’, y las portadas de la edición original. Puro Morrison que podrás encontrar en tu librería al precio de 22 euros.

Grant Morrison

(Glasgow, Escocia; 1960) Probablemente el guionista más talentoso de su generación, convertido en uno de los ejes sobre los que ha girado no solo el sello Vertigo, sino también DC Comics. A destacar clásicos como ‘Animal Man’ o ‘Batman: Arkham Asylum’, la personalísima ‘Los Invisibles’, o sus colaboraciones con Frank Quitely, con quien ha coincidido en proyectos como ‘Flex Mentallo’, ‘All Star Superman’ o ‘WE3′. Recientemente ha abordado una extensa y ambiciosa etapa al frente de Batman.

Chris Burnham

Burnham saltó al estrellato en las páginas de ‘Batman INC’, donde llevó a las viñetas los guiones de su compinche habitual, Grant Morrison. Aparte de su relación con el Caballero Oscuro y el guionista escocés, es creador de Officer Downe, que será adaptada al cine en un futuro próximo.

TERROR CÓSMICO DE LA MANO DE UNO DE LOS REFERENTES DEL CÓMIC MODERNO

Un astrónomo mata a su familia y después se suicida, dejando una advertencia críptica. Una dama ataviada con un velo caza a sus víctimas a través de las pesadillas humanas. Un buscavidas ocultista, conocido únicamente como Sin Nombre, es reclutado por un consorcio de multimillonarios futuristas para llevar a cabo una misión desesperada. Y el malévolo asteroide Xibalba se acerca a la Tierra en rumbo de colisión.

Pero nada es lo que parece, sino que un aterrador experimento inhumano está a punto de comenzar.

¡Abandonad toda esperanza y experimentad el horror definitivo!

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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