Reseña de ‘Ninjak: El Armamento’

El primer volumen de Ninjak

La historia de la editorial Valiant en España es un caso digno de estudio. El sello de origen estadounidense ya ha pasado por tres editoriales en esta nueva etapa, cuatro si contamos la primera encarnación de Valiant a mediados de los años 90. Medusa cómics es la encargada de que este universo plagado de superhéroes por fin cuaje en el mercado editorial español. Desde luego, deseamos toda la suerte del mundo a esta iniciativa, puesto que Valiant es, sin duda, una de las mejores alternativas a las monolíticas Marvel y DC. Entre todas estas estrellas enmascaradas, ‘Ninjak brilla con luz propia. Al fin podemos disfrutar de sus aventuras en español tras quedar en el limbo en la etapa anterior de Valiant en manos de Aleta.

Tendría unos 15 años cuando me encontré con este particular espía. ¿Cómo podía resistirse un chaval de la época a un compendio de cosas absolutamente molonas encarnadas en un solo tipo? Ninjak era la explosiva mezcla entre la violencia sombría de Batman con el exotismo de James Bond, enmarcado el brebaje en el siempre atractivo contexto de las artes marciales. Encima, nos permitía en aquellos polémicos 90 encontrar mundos nuevos más allá de los eternos personajes de Marvel o DC, con años de historia a las espaldas. Estos héroes eran unos recién llegados, y podíamos crecer con ellos. Eran los años de la explosión independiente, y el universo de la viñeta se expandía a niveles desconocidos.

Valiant se fundó en 1989 de la mano de Jim Shooter y Bob Layton, dos nombres muy potentes en la industria del cómic, en especial en el ámbito de Marvel. Shooter fue el mandamás de la compañía durante una de las épocas doradas de la editorial. Sin embargo, su segunda etapa al frente de La Casa de las Ideas es recordada como un desastre legendario. Ésto provocó la salida del editor en jefe en no muy buenos términos.

En esos años, no fueron pocos los autores que abandonaron los grandes sellos a la búsqueda de nuevas oportunidades. De fondo se encontraba la polémica que enfrentaba a los creativos y las editoriales en cuanto a los derechos de autor y de propiedad de los personajes. Los draconianos contratos de Marvel y DC propiciaron famosas espantadas de grandes estrellas del lápiz, que incluso se animaron a fundar sus propias marcas. En el caso de nuestro héroe de hoy, su nacimiento está ligado a la carrera de un autor que hoy ya es parte de la historia del medio, y ya por aquel entonces era todo un talento en alza: Joe Quesada. El otro papá de la criatura fue el guionista y dibujante Mark Moretti, que tras los números iniciales se haría con el control total de la colección.

En líneas generales, en aquella colección de los 90, tenemos las señas de identidad de esta reencarnación del siglo XXI. Colin King tiene una doble vida. De cara a la mayoría es un adinerado hombre de negocios. Sin embargo, a nosotros nos interesa más la otra faceta de su vida. Es el rostro que se oculta tras Ninjak, agente del servicio secreto británico, especialista en infiltración y maestro de las artes marciales. El espía perfecto, inteligente y letal. Al otro lado del ring, el doctor Silk, villano de fuertes reminiscencias pulp, que parece extirpado de las viejas novelas de James Bond.

Colin King, alias Ninjak

En esta nueva andadura, tenemos un trasfondo similar para el personaje, pero adaptado a las exigencias narrativas del mercado de hoy. El desarrollo de personajes y la narración descomprimida que prima en las publicaciones modernas dotan de una intensidad más compleja que la vista en los cómics de Ninjak de los 90, donde primaba la peripecia. Para la ocasión Matt Kindt juega con el misterio a base de flasbacks que nos trasladan al brumoso pasado del protagonista. Episodios de infancia y juventud que explican el presente del hombre conocido como Ninjak. Por supuesto, estas historias paralelas no son precisamente la respuesta a todas las preguntas. De hecho, a pesar de esos destellos sobre la perturbada personalidad de King, recibimos gasolina de sobra para nuestras elucubraciones acerca del rompecabezas completo.

Con el tiempo, claro, iremos cerrando esas líneas que ahora sirven para mantener el interés sobre la obra. En todo caso, Kindt nos sumerge sin complejos en una aventura llena de acción, donde este peculiar espía hace gala de una mente calculadora y fría, apoyado además en toda una colección de aparatos de última tecnología. Parece que el protagonista planteado por Kindt carece de alma o escrúpulos, y se entrega hasta las últimas consecuencias al logro de su objetivo, sin importar las bolsas de cadáveres que queden por el camino. El escritor da muestras de su talento en una historia equilibrada, con enormes momentos de acción pura y dura sucedidos de una especie de tensa calma en esas escenas que nos conducen al pasado de Ninjak.

El aspecto gráfico de la serie es bastante efectivo, aunque está muy lejos de ser sobresaliente. La mayoría de las labores al lápiz recaen en Clay Mann, un dibujante con oficio y efectismo visual. Maneja bien la anatomía de los personajes, aunque peca un poco de repetitivo en los gestos faciales de los protagonistas. Entiende el modelo de acción que plantea Kindt, y aunque resuelve con autoridad esos instantes físicos, la composición está falta de dinamismo a pesar de su aparente despliegue gráfico.

La propuesta visual se completa con autores muy distintos, encargados de las distintas propuestas narrativas del guionista. Butch Guice, artista de línea dura y trazo grueso, se adapta con habilidad a la historia de espionaje que sirve de base a Los archivos perdidos, y aparecen dibujantes como Juan José Ryp y su peculiar estilo para dar autoridad gráfica. El artista se lo pasa en grande dibujando criaturas mitológicas.

Acción pura y dura

Ninjak es un personaje que exuda carisma. Hay cambios sustanciales en el diseño, y admito que echo de menos la bufanda que lucía en tiempos pretéritos. Ahora es más estilizado, aunque su imagen sigue siendo bastante potente. Y, desde luego, como saga fundacional muestra sus cartas desde el principio. Colin King, alias Ninjak, se presenta decidido a acabar con la siniestra organización de tráfico de armas, El Armamento, aunque por el camino se deje su propia humanidad. Es algo personal.

Nosotros, como lectores, tenemos un apasionante camino por delante, para descubrir la verdad tras la máscara de Ninjak, y también la naturaleza de as Siete Sombras, los maestros místicos ocultos tras El Armamento. La propuesta de Matt Kindt es pura adrenalina, y esperamos mucho de esta serie, porque el personaje es de los que atrapan. Todo un punta de lanza para Valiant. A ver si esta es la buena, y este fabuloso universo se queda definitivamente con el interés de los lectores.

‘Ninjak: Armamaneto’ es el primer volumen dedicado a la serie regular del espía más conocido de Valiant. Recopila los cinco primeros números de la colección, y se acompaña con las portadas originales, un galería de ilustraciones en manos de diferentes artistas, y muestras del proceso creativo de Clay Mann. Trepidante inicio para un personaje mítico que encontrarás en tu librería favorita al precio de 14,95 euros.

Matt Kindt comenzó autoeditando sus primeros trabajos antes de publicar junto a Jason Hall su primera novela gráfica, Pistolwhip (Top Shelf, 2001), que gozó de una buena acogida por parte de la crítica, fue nominada a un premio Harvey y figuró en la lista de las 10 mejores novelas gráficas de 2001 de la revista Time. En 2004 se publica 2 Sisters: A Superspy Graphic Novel, su primera obra original como autor único. Paralelamente realiza el webcómic Super Spy (Norma Editorial), que sería recopilado en 2009 por Top Shelf y resultaría nominada al premio Eisner a la mejor novela gráfica. En 2010 realiza para el sello Vertigo Revolver (Norma Editorial), obra con la que comenzará su colaboración con DC, a la que le sigue Sweet Tooth (2011).

A la vez que aumentan sus colaboraciones para el universo DC, como la Liga de la Justicia de América, Escuadrón Suicida o Frankenstein, agente de S.H.A.D.E.: La guerra de los monstruos (todas ellas editadas por ECC Cómics) prosigue con la creación propia y en 2012 comienza a publicarse en Dark Horse Mind GMT, serie regular que le valdrá un reconocimiento de crítica y público nunca obtenido hasta entonces. El éxito alcanzado atraerá la atención de Marvel, que le encargará un tie-in de Age of Ultron (Los Vengadores: La era de Ultrón, Panini Cómics), al que seguirán encargos como Marvel Knights: Spider-Man: Fight Night (2014). Ese mismo año escribe Star Wars. Asalto Rebelde (Planeta Cómic) para Dark Horse. Para Valiant trabajaría en las series Unity, Rai (ambas publicadas por Aleta Ediciones) y The Valiant (próximamente por Medusa Cómics)

Los derechos cinematográficos de su obra 3 relatos. La historia secreta del hombre gigante (Norma Editorial) fueron adquiridos por Warner Bros., y Ridley Scott ha adquirido la opción de Mind GMT. Actualmente realiza como autor único Dept. H, así como Ether (Astiberri, 2017), en colaboración con David Rubín, para Dark Horse

POR PRIMERA VEZ, EL PASADO Y EL FUTURO DE NINJAK SE ENCUENTRAN EN LAS PÁGINAS DE UNA NUEVA SERIE ESCRITA POR EL AUTOR SUPERVENTAS DEL NEW YORK TIMES MATT KINDT (RAI, MIND MGMT) Y EL ILUSTRADOR CLAY MANN (X-MEN:LEGACY, GAMBIT). Conoce al recluta inexperto del MI-6 Colin King en su primera misión de campo mientras aprende las técnicas básicas del espionaje y la contrainteligencia y desarrolla una volátil relación con su superior. Ahora: Colin King es Ninjak, el principal agente de inteligencia del mundo, experto en armas y maestro asesino. Y está cazando a las Siete Sombras, una organización secreta de maestros shinobi que están secretamente relacionados con su entrenamiento y su trágico pasado.
Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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