Crítica de ‘Atómica (Atomic Blonde)’

Atomic Blonde - Atómica

Basada en la novela gráfica ‘La ciudad más fría’ de Antony Johnston (guionista de ‘Daredevil: Primera temporada’, ‘Wasteland’ o ‘The Fuse’) y Sam Hart (dibujante de ‘Juez Dredd’ o ‘Starship Troopers’), llega a los cines ‘Atómica (Atomic Blonde)’. Una trepidante historia de espionaje en la que Charlize Theron interpreta de manera magistral un papel que podría haber sido de cualquier estrella masculina del cine de acción.

Berlín, pocos días antes de que caiga el muro. Una espía del MI6 es enviada a recuperar una lista con los nombres de todos los agentes británicos, estadounidenses y franceses encubiertos en el lado este de la ciudad. Además tiene la misión de descubrir a un agente doble que está vendiendo información confidencial a los rusos.

Atomic Blonde - Atómica

El argumento del largometraje nunca genera mucho suspense, así que lo mejor de la película son las peleas y persecuciones asombrosas, planeadas y filmadas con verdadero gusto por la acción. Cada una de las escenas parece (falsamente) improvisada, como si cualquier cosa pudiera suceder en cualquier momento. Conversaciones tranquilas se convierten en batallas brutales en un abrir y cerrar de ojos, culminando en una secuencia impresionante realizada como si fuera una sola toma larga, después de la cual Theron parece que haya sido atacada por un oso.

En lo que podríamos considerar el clímax de ‘Atómica’, Lorraine acompaña al desertor de la Stasi para que cruce el muro. Él ha sido herido en la calle y ella lo arrastra al vestíbulo de un edificio pidiéndole que espere abajo mientras se enfrenta al comando ruso que quería eliminarle. Lo que sigue a continuación es una brutal lucha con varios secuaces nada más salir de un ascensor, por la escalera, en un apartamento, fuera del apartamento, con una pistola, sin ella, con la pistola descargada, con pedazos de muebles, volviendo atrás a la calle, en un coche, huyendo en el coche, y luego a la inversa. La escena dura unos buenos cinco minutos, y es un (falso) plano secuencia sin un solo corte evidente por el que vale la pena pagar el precio de la entrada por sí solo. Además, Charlize Theron se entrenó a fondo para realizarla ella misma sin necesidad de dobles, lo que es de agradecer.

El director de fotografía Jonathan Sela realiza un magnífico trabajo metiendo al espectador en el centro de la acción, rodando el caos circundante  de tal manera que nada resulta confuso. El Berlín de 1989 está recreado de manera convincente y la paleta de colores ayuda a que sepamos en qué lado del muro nos encontramos. Un detalle curioso es que (casi) todo el vestuario de la protagonista está realizado en tonos blancos, negros y grises, recortando su figura en algunos entornos más coloridos.

Es genial ver una película de acción que trata las peleas de forma realista y al mismo tiempo estilizada, desde el ambiente de los años 80 hasta la forma en que estos personajes luchan por levantarse después de ser derribados, recolectando moretones y cicatrices a medida que avanzan. Lorraine no es una superheroina invulnerable, y los baños en hielo son algo necesario en un trabajo como el suyo.

Pero ‘Atómica’ no es solo una sucesión de escenas de acción extraordinariamente bien coreografiadas. Sin Charlize Theron, el personaje protagonista solo sería alguien inteligente. Ella consigue hacerlo perspicaz. La actriz confiere una profundidad emocional a la gélida conducta de la heroína de la película, la espía británica Lorraine Broughton. Lo que Lorraine realmente quiere, en su mayor parte, es un misterio, ya que se esconde detrás de una frialdad que nos recuerda al más famoso agente secreto al servicio de Su Majestad. Su carácter está amplificado por filtros de cámara plateados, una fuerte iluminación azul y la bebida favorita de Lorraine, vodka con hielo.

Atómica 02

Los requisitos del género de espías y el planteamiento del argumento implican que ella está intencionadamente cerrada durante toda la película. Al tener que pasar detrás de las líneas enemigas en busca de un agente doble, debe en todo momento mantener sus pensamientos para sí misma, con cualquier indicación de lo que verdaderamente piensa y siente acerca de todo lo que rodea emergiendo solo durante las escenas de lucha. El resto del tiempo ella observa el mundo pero sin realmente interactuar con él, convirtiéndose en una pizarra en blanco para que el público pinte lo que quiera sobre ella.

Al mismo tiempo, ella es el centro de la película con todos los demás actuando a su alrededor. James McAvoy roba todas las escenas en las que sale, ayudado por el cada vez más ridículo vestuario de su personaje, pero aparece y desaparece cuando es necesario para impulsar la trama. Lo mismo se puede decir de Sophia Boutella como la espía francesa, o realmente todos los demás. Hay un par de momentos de introspección, sobre todo durante el interrogatorio que hila la historia principal, pero aunque son fugaces nos proporcionan pequeños flashes de su vida interior.

La interpretación de Theron como la agente del MI6 es extraordinaria. Su lenguaje corporal y su mirada calculadora dan a su personaje una inteligencia superior a los que tiene alrededor y demuestran que ella es la persona adecuada para el trabajo. Ella también te hace creer que su personaje no es solo otro clon de James Bond. Puedes ver ‘Atómica’ porque es del codirector de ‘John Wick‘, pero deberías verla por Charlize Theron.

Otro de los puntos notables de la película es su banda sonora. Siguiendo la moda actual de rescatar canciones de décadas pasadas (como en ‘Guardianes de la Galaxia‘ o ‘Baby Driver‘), el acompañamiento musical de ‘Atómica’ son varios temas del pop electrónico y rock de finales de los 80. New Order, Depeche Mode, Nena, Public Enemy, Echo & The Bunnymen, Queen y David Bowie… para los que conocemos la época resulta una gozada volver a escuchar esas canciones.

Atómica (Atomic Blonde)

Atómica‘ es la historia de Lorraine Broughton, una espía de alto nivel del MI6, que se traslada a Berlín en los últimos días antes de la caída del muro para acabar con una red de espionaje que asesinó a un agente encubierto por razones misteriosas. El equipo lo completa un casting excepcional, encabezado por la ganadora del Oscar Charlize Theron, demostrando ser una experta en artes marciales como nunca se había visto y que vuelve a la acción tras ‘Mad Max: Furia en la carretera’, James McAvoy (‘Múltiple’), el ganador de un Globo de Oro y un Emmy John Goodman (‘El gran Lebowski’), Toby Jones (‘El topo’) y la actriz franco-argelina Sophia Boutella (‘Kingsman: El servicio secreto’).

Tras dirigir ‘John Wick’, el experto en cine de acción David Leitch, conocido por su trabajo como actor en ‘El legado de Bourne’ y como doble recurrente de Brad Pitt y también de Hugo Weaving en ‘V de Vendetta’, se prepara ahora para dirigir ‘Deadpool 2’. Con ‘Atómica’ presenta un excitante mundo de espías a través de una colorida banda sonora y un estilo visual muy cercano al mundo del cómic. Kurt Johnstad (‘300’) firma el guion de esta adaptación de la novela gráfica titulada ‘La ciudad más fría’ (editada en España por Planeta Cómic), escrita por Antony Johnston e ilustrada por Sam Hart.

Producida por Universal Pictures y distribuida en nuestro país por DeAPlaneta, ‘Atómica (Atomic Blonde)’ se estrenó en Estados Unidos el 28 de julio de 2017 y en España el 4 de agosto.

Reseña
Atómica (Atomic Blonde)
De Dumas a Scott Card pasando por H. G. Wells, Asimov, Arthur C. Clarke, Orwell, King, Pratchett, Moore y Gaiman. De Velázquez a Phil Noto pasando por Mucha, Sorolla, Tolouse Lautrec, Alan Davis, Alex Ross, Carlos Pacheco, Dave Gibbons y Toriyama. De Billy Wilder a Soderbergh pasando por Cukor, Hitchcock, Houston, Orson Wells, Alan J. Pakula, Eastwood, Spielberg y Nolan. De ‘The Twilight Zone’ a ‘Orphan Black’ pasando por ‘Buffy cazavampiros’, ‘House M. D.’, ‘The Good Wife’, ‘Friends’, ‘The Newsroom’, ‘Battlestar Galactica’ y ‘The Big Bang Theory’. Más de Marvel que de DC, pero ambas me gustan.

1 Comentario

  1. Totalmente de acuerdo. Metiéndose en un papel de espía ya visto en muchas películas, no cae en la imitación o repetición de otros grandes. Eso si…los americanos siempre son los que se llevan el gato al Agua. Gracias Juanje.

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