Reseña de ‘Pájaro Burlón: Integral’

El volumen presentado por Panini

Con ella llegó la polémica, queridos lectores. Hay colecciones que trascienden no ya por la calidad de la obra por si misma. En ocasiones, el revuelo que se monta a su alrededor es tal que se llenan horas de comentarios al respecto de algo que, en otras circunstancias, habría pasado con algo más de discreción por las estanterías. Bobbi Morse, alias Pájaro Burlón pasaba de secundario de lujo a protagonista de su propia cabecera, y por desgracia, este estreno fue detonante de uno de los momentos más bochornosos que se recuerdan en la historia del cómic reciente.

Por supuesto, esta demostración de tontería masiva poco tenía que ver con la calidad de la propuesta de Chelsea Cain. El problema fue que Cain presentó a una mujer fuerte, independiente, decidida y con conciencia política y social. Eso, por lo visto, molestó a una cantidad considerable de hombres blancos, mayoritariamente, que vieron amenazada su infancia eterna por el posicionamiento de Cain en boca de su personaje.

Las reacciones contra Cain fueron tan furibundas que la escritora se vio obligada al cierre de su cuenta de Twitter, harta de aguantar cantamañanas. Lo más triste de todo es que la mayoría de críticas venían de gente que, leídos los mensajes de marras, daban la impresión de no haber ojeado el cómic más allá de la portada. Lamentable, de auténtica vergüenza ajena, lo bueno de todo el asunto, si es que hay algo aprovechable, es que sirvió para visibilizar la cantidad de mamarrachos que se ocultan tras la comodidad de las redes sociales y, de paso, poner en el foco una colección destinada a un público minoritario, lejos de los grandes títulos y eventos de Marvel.

Lo curioso de todo aquello es que salieron fans de Pájaro Burlón hasta de debajo de las piedras. Un personaje secundario, que hacía mucho vivió su momento de gloria, y que si había recuperado algo de notoriedad es por su participación en la serie ‘Agentes de S.H.I.E.L.D’. Una caterva de, hasta entonces, silenciosos seguidores, se indignó porque esa no era su Bobbi. En fin.

Una vez superado todo ese ruido, ‘Pájaro Burlón’ llega a nuestro país en forma de volumen integral que recopila los ocho números que duró la colección. Ahora nos toca una reflexión meditada acerca de la propuesta de Chelsea Cain, más allá de la reaccionaria puesta en escena por parte de un montón de personajillos. Resulta que, aparte de ese contenido que tanto indignó a la parte más retrógrada de los lectores, Pájaro Burlón es una serie muy divertida, desenfadada, inteligente, llevada a cabo con un sensacional sentido del humor y un ritmo digno de la mejor película de espías. No será la colección que cambie el paradigma de Marvel (aunque se deberían tomar nota de unas cuantas cosas), pero sí que es una serie necesaria, por su capacidad de jugar con el género de superhéroes y plasmar en la viñeta un discurso que forma parte de nuestro día a día, le pese a quien le pese.

Bobbi Morse, mujer de ciencia

Parece que hay gente que, a estas alturas, no entiende lo que es Marvel. La legendaria editorial ha estado con el ojo puesto en la calle desde casi sus inicios. El tratamiento de la realidad social, de los problemas de la calle, es esencia pura del sello. Si a estas alturas hay que explicar la metáfora mutante en cuanto a su defensa de las minorías, o de que desde las páginas de sus cómics se dio voz a problemáticas sociales como el racismo o las drogas (cuando era un tema vetado por el Comics Code), esa gente que no entiende este hecho debería abandonar la lectura de cómics y dedicarse a cosas más provechosas como mirar la hierba crecer. Si tienen problemas con discursos planteados por mujeres fuertes, quizá deberían revisar la aportación de magníficas editoras y autoras como Louise Simonson o Ann Nocenti, que tuvieron mucho que ver con la evolución de los personajes femeninos en el cómic Marvel.

Pero claro está, el problema es otro. Mucho más que complejo de lo que pueda aportar yo desde estas líneas. Entre otras cosas, vivimos en un mundo donde el rebuzno se amplifica con las redes sociales, y siempre habrá gente que, cuando se siente amenazada, solo encuentra refugio en la violencia, ya sea física o escrita.

Para el resto del mundo, la gente que disfrutamos leyendo buenos cómics, y criticamos entendiendo el contexto y buscando argumentos, ‘Pájaro Burlón’ entra en otra esfera. Como decía, ofrece un cómic muy entretenido, escrito de manera muy inteligente por una autora que se lo está pasando en grande. Más allá del sutil pero evidente mensaje feminista, hay una colección de personajes geniales, situaciones rocambolescas y una narración autorreferencial que es una sorpresa continuada.

Chelsea Cain reivindica a un personaje de trayectoria discreta, pero con un enorme potencial. reflexiona sobre lo que significa ser una mujer en el siglo XXI, claro, pero también se hace eco de su posición como científica, y revisa el universo personal de Bobbi Morse desde sus orígenes. La azarosa vida sentimental de Pájaro Burlón es puesta en perspectiva, y la colección de novios inadaptados de la protagonista pasa por el filtro de Cain, que trata este aspecto con el mismo humor del que hace gala toda la obra, pero con cierto grado de dramatismo que da seriedad a según que momentos.

En el apartado artístico, la mayor parte de la carga recae en los hombros de Kate Niemczyk (a partir de ahora Kate, a secas. Vamos a tutearnos porque me niego a escribir ese apelido con tanta consonante otra vez). Entra dentro de los parámetros del espíritu independiente, con la sencillez como bandera. Sencillez en apariencia claro, porque lo que esta artista ofrece es un triunfo del diseño de personajes, los pequeños detalles, el uso inteligente de las posibilidades del espacio y demostraciones de dinamismo cañero cuando la acción se dispara. Todo un descubrimiento de aires cartoon con cierto toque manga que me ha parecido una delicia dentro de su estilo.

Aliados de lujo

‘Pájaro Burlón’ es diversión pura y dura, y además invita a la reflexión. Chelsea Cain se vale de los detalles, sutil y didáctica, sin utilizar Pájaro Burlón como un púlpito. No hay propaganda feroz ni exceso de mensaje que impida el disfrute del cómic como lo que es, pura acción de espionaje y superhéroes. Está muy lejos de ser una amenaza come hombres, como muchos han señalado. Cain construye una heroína con inquietudes, que lanza reflexiones, plantea dudas, y analiza su propia vida para reinventarse. Fuera de los fuegos artificiales de colecciones más masivas, pero con espíritu Marvel 100%.

Vivimos en un mundo en el que se puede convertir a Batman en un fascista paramilitar y todo el mundo lo aplaudirá como canónico. Pero, cuidado, que el mismo público se molestará porque una mujer utilice la palabra tampón en un cómic comercial. El universo me desconcierta.

‘Pájaro Burlón: Integral’ es una publicación de Panini. Recopila los 8 números de la edición americana más el one shot conmemorativo de los 50 años de S.H.I.E.L.D. Se engloba dentro de la línea 100% Marvel, por lo que hablamos de un libro con solapas de, en este caso, 216 páginas. Lo encontrarás en tu librería favorita, cabreando a un montón de señores mayores, al precio de 19,95 euros.

Chelsea Cain

Escritora estadounidense nacida en 1972, creció en un ambiente alternativo dentro de una comuna. Sus padres fueron comprometidos activistas contra la guerra de Vietnam y mantuvieron un perfil antisistema durante los primeros años de la infancia de Cain. Comenzó su carrera como columnista durante sus años de universidad, donde se graduó en ciencias políticas. Tras graduarse, comenzó estudios de periodismo.

Como novelista es habitual de las listas de best sellers, y compagina la ficción con obras de ensayo y colaboraciones de opinión en diversas publicaciones. Su primera experiencia como escritora de cómics ha sido la miniserie ‘Pájaro Burlón’.

Contiene Mockingbird: SHIELD 50th Anniversary y Mockingbird 1-8 USA

¡Descubre la agenda feminista de Pájaro Burlón! La serie que despertó las iras del patriarcado llega en un imprescindible volumen integral. Vive las aventuras en solitario de Bobbi Morse, y también su vida privada. Misiones secretas, antiguos novios, verdades incómodas sobre el pasado y mucho humor, en un cómic que rompe tópicos y barreras.

Ver en Whakoom

 

Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

¡No te vayas sin comentar!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.