Análisis del juego de mesa ‘Kanagawa’

Kanagawa - destacada

Kanagawa‘ es un juego de mesa diseñado por Bruno Cathala y Charles Chevallier, con maravillosas ilustraciones de Jade Mosch, y que nos llega desde Francia, donde fue publicado por IELLO. Aquí nos lo trae Devir Iberia, y su objetivo es convertirnos en estudiantes de arte y llegar a ser dignos del prestigioso pintor Hokusai.

Estamos ante un juego muy visual con un diseño cuidado al detalle, que ya llama la atención desde la caja gracias al apartado artístico. El objetivo del juego será lograr la mejor de las pinturas, lo que a efectos prácticos se traduce en obtener diplomas para sumar el mayor número de símbolos de armonía.

El tablero sigue la estética del juego y es una delicada esterilla que desenrollamos en el centro de la mesa para descubrir una serie de tres filas. También consta de cuatro columnas, y su uso va a depender del número de jugadores: entre dos y cuatro personas, contando una columna por jugador. Este tablero central representa la escuela y es donde aprenderemos las nuevas técnicas.

El “aprendizaje” se realiza en cada ronda, en la que se repartirán cartas sobre el tablero y cada jugador tendrá la oportunidad de escoger una columna de cartas y llevarlas a su estudio (su zona particular de juego). El momento en que se escoja una columna también será una decisión estratégica: si se escoge en el primer turno solo habrá una carta en cada columna, pero al esperar, se corre el riesgo de que el resto de jugadores escojan las cartas que nos interesan.

Kanagawa Devir tablero

Cada jugador partirá de su loseta principal, entregada por azar al inicio del juego. Esa loseta representa nuestro estudio, y la iremos completando con las cartas que vayamos adquiriendo en el juego. Una vez conseguidas las cartas, decidiremos cuál de sus dos secciones queremos utilizar, en función de lo que nos interese:

  • “Ampliar nuestro lienzo” utilizando la parte superior de la carta: en este caso, continuaremos pintando nuestra obra añadiendo una nueva sección, eso sí, cumpliendo las combinaciones de pincel y paisaje requeridas en la carta.
  • “Mejorar nuestro estudio” usando la parte inferior: en este caso, podremos mejorar nuestras habilidades, además de beneficiarnos de algunos “bonus” según los símbolos indicados en cada carta.

Los peones de pincel (de los que obtenemos dos al principio del juego, aunque luego podremos ir ganando más a través de las cartas) pueden colocarse en un símbolo de paisaje vacío y se podrán ir moviendo en cada ronda siguiendo el símbolo indicado en la loseta.

Otro elemento fundamental serán los diplomas, que se disponen en dos filas diferentes según el tipo: en la parte superior tendremos los diplomas relacionados con los lienzos que vayamos a pintar (con distintos motivos y con distinto número de elementos, de esto luego dependerán los puntos que recibamos), mientras que en la fila inferior estarán los diplomas relacionados con nuestro estudio (según los colores, pinceles y movimientos de pinceles que tengamos).

Kanagawa lienzo

Según vayamos cumpliendo los requisitos podremos coger los diplomas, siempre teniendo en cuenta que solo podemos tener uno de cada color, por lo que es posible que nos interese dejar un diploma para conseguir otro más complejo de la misma categoría. Habrá que tener cuidado, por supuesto, ya que alguien puede arrebatarnos el diploma que estábamos esperando.

El juego va avanzando en rondas hasta que el mazo de cartas se agota o bien hasta que uno de los jugadores consiga un lienzo de 11 cartas. Aquí entrarán en juego unas fichas qe algunos jugadores habrán conseguido: las fichas de tormenta, que si se poseen, permiten cambiar la estación original de la carta por una estación a nuestra elección. Más allá de eso, no queda más que hacer recuento de la puntuación. Como decíamos al principio, aquí los diplomas van a ser fundamentales, pero también el número de cartas de lección o la serie más larga de estaciones iguales. También el jugador  que tenga el peón de Gran Maestro en ese momento podrá sumarse un par de puntos extra.

Las partidas de dos personas, como ocurre en muchos juegos, se quedan algo incompletas, no permiten disfrutar del juego al máximo, al tener tan solo dos columnas y por tanto menor variedad de cartas en cada ronda. Con tres o cuatro jugadores gana en complejidad e interés, y permite desarrollar mejor la parte estratégica.

Kanagawa caja elementos Devir

Es un juego realmente bonito (y sí, este es un elemento importante, que hace que apetezca jugarlo y que incluso sea fácil convencer a gente no aficionada a los juegos de mesa) y con una mecánica sencilla. La primera vez que se juega puede resultar un poco lioso, pero es fácil hacerse con el modo de uso de las cartas y tras un par de rondas ya no se olvida. ‘Kanagawa’ requiere estar atento y aplicar estrategia para escoger bien las cartas y lograr la mejor combinación, pero no es en absoluto un juego con altas dosis de competitividad y tensión.

La temática japonesa está bien integrada, la historia de fondo es muy simple pero encaja bien con las mecánicas y el desarrollo del juego. No solo el diseño de los componentes del juego llama la atención, también la buean calidad de los materiales, desde el tablero hasta los peones de pincel, pasando por supuesto por las cartas. La edad recomendada es a partir de 10 años, y permite partidas de entre 2 y 4 personas, calculándose una duración de unos 45 minutos por partida. El juego tiene un precio recomendado de 26,99 €. No os perdáis el tráiler que ha realizado Devir para presentarnos ‘Kanagawa’:

Kanagawa-DevirKanagawa

1840: en Kanagawa, la gran bahía de Tokio, el maestro Hokusai decidió abrir una escuela de pintura para compartir su arte con sus discípulos. Tú eres uno de estos discípulos, y lo que más deseas es demostrarte a ti mismo que eres digno del excéntrico y venerable artista. Sigue sus enseñanzas para ampliar tu estudio y pintar tus motivos preferidos (árboles, animales, personajes, edificios), al tiempo que prestas atención a los cambios estacionales para conseguir la más armoniosa de las estampas… ¡la obra maestra de tu vida!

Kanagawa es un juego de cartas estratégico y poético en el que debes pintar el más bello de los lienzos. Mejora tu estudio para inmortalizar los más hermosos motivos a través de las estaciones y comvertirte en el estudiante más prestigioso del pintor Hokusai.

Reseña
Entretenido
Lectora y adicta confesa a los cómics, me siento incapaz de elegir entre Marvel y DC. La Patrulla X es mi familia y Batman, mi mejor amigo. Adoro a Neil Gaiman y sueño con ser rica para dedicarme a leer y ver películas. Mientras tanto, lucho contra el mal a través de la escritura.

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