Reseña de ‘Conocer a Dios (Tierra Be)’

Los libros, al igual que puede ocurrir con las películas o los cómics, en muchas ocasiones deben su éxito a lo llamativo de su portada. Quizás el ejemplo perfecto de esto sea la forma en la que funcionaban los videoclubes a finales de los años 80 y principios de los 90, una época en la que a falta de internet la información sobre los estrenos era limitada y una carátula que llamara la atención podía multiplicar la fama de una película de medio pelo. Evidentemente, juzgar un libro por el diseño de su portada no parece una postura demasiado acertada, pero si tuviéramos que hacerlo con ‘Conocer a Dios (Tierra Be)’ cualquiera se lo compraría. Una ilustración con un tono retro en la que aparece una chica montando un velociraptor y atacando a un grupo de hombres mono mientras vemos al fondo una nave espacial a punto de estrellarse parece una idea sacada de la mente del mismísimo Mark Millar, una portada hecha para molar. Por suerte, en esta ocasión el interior es aún mejor…

Conocer a Dios
Diseño de la portada de la versión en cómic de la obra que no se ha llegado a realizar

A pesar de que ya desde el mismísimo comienzo de la obra se nos mete de lleno en una situación de lo más extraña sin la menor explicación, no tardaremos mucho en averiguar de qué va todo esto. En una misión espacial ideada con un propósito bastante misterioso un variado grupo de personas viajan a bordo de la nave Verbo II hacia un destino desconocido. De alguna manera, la nave acabará estrellándose en el planeta que da título a la trilogía que comienza aquí: Tierra Be, una especie de versión distorsionada de nuestro mundo donde tienen cabida todo tipo de escenarios de lo más esotérico.

Como principal protagonista nos vamos a encontrar con el comandante Nathan Jones, el único superviviente de la Verbo II del que tenemos conocimiento en un principio. Este héroe a la fuerza de nombre genérico se verá varado en un territorio hostil que parece sacado de la novela de Sir Arthur Conan Doyle titulada ‘El mundo perdido’, una selva aparentemente olvidada por el tiempo en la que seres primitivos y dinosaurios campan a sus anchas. Su principal motivación para seguir adelante es encontrar a su esposa, Mallory Blake, la científica responsable en gran parte del nacimiento del proyecto ‘Conocer a Dios’, por el que fue construida la Verbo II, a la que no ve desde el accidente.

Conocer a Dios
Ilustración del personaje de Nathan Jones

Además del matrimonio formado por Nathan y Mallory, en la nave también viajaban otros tripulantes destacables: Daniel Mitarra, un militar tan duro y reservado como se pueda imaginar y con las suficientes malas pulgas como para no causar una buena primera impresión a nadie; Irene Ashley, la segunda al mando después de Nathan; Jason Espírita, el mecenas de todo este proyecto, un tipo de lo más engreído cuyas oscuras intenciones no pueden esconder nada bueno; Michelle, una especie de asistente personal de Espírita, y por último Silvester Kram, un artista borracho y pendenciero cuya presencia en el proyecto nadie se puede explicar salvo su mecenas.

Conocer a Dios
Boceto del personaje de Irene Ashley

Cuáles han sido los pasos que se han dado para la creación del proyecto ‘Conocer a Dios’ y el destino de su tripulación tras la llegada de la Verbo II a Tierra Be son misterios que se irán aclarando poco a poco a medida que la narración avanza, una narración construida a través de una prosa funcional y directa, que no pierde el tiempo en florituras estéticas innecesarias. Este estilo, todo un ejemplo de economía narrativa en el que ni faltan ni sobran palabras, es el responsable de que el ritmo que coge la obra sea en muchas ocasiones vertiginoso y mantenga al lector enganchado a la historia página tras página, algo que se ve reforzado por el hecho de estar esta compuesta a partir de capítulos bastante cortos en los que se mantiene la regla de que cada uno no tiene relación directa con el anterior, sino que siempre se produce de uno a otro un salto en el tiempo, ya sea hacia atrás o hacia adelante, o un cambio de los personajes implicados.

Conocer a Dios
Boceto del personaje de Mallory Blake

En cuanto a la trama en sí, resulta realmente interesante. No solo la gran cantidad de incógnitas que se nos presentan relacionadas con la naturaleza de la misión y con el lugar al que han llegado nuestros protagonistas mantiene constantemente el interés del lector en lo que ocurre, sino que además el entorno en el que se desarrolla gran parte de la obra, la famosa Tierra Be, es en realidad una amalgama de ficciones donde todo tiene cabida, hasta el punto que se puede entender ‘Conocer a Dios’ como un crisol de géneros donde tan pronto estamos leyendo una historia de ciencia ficción especulativa bien trabajada y convincente sacada de un libro de Arthur C. Clarke como una aventura más naive del tipo Flash Gordon. ‘Conocer a Dios’ tiene noir, tiene terror, tiene historias de gánsteres, de fantasmas y de algo parecido a superhéroes. Quizás debido a esto puede recordar en ocasiones a la forma en la que Dan Simmons concibió la épica de ‘Los cantos de Hyperion’, a pesar de que aquí nos encontramos con un autor, Mario Liaño, mucho menos ambicioso. Desde luego, ‘Conocer a Dios’ no peca de pretenciosidad, y tal vez debido a ello logra ser mucho mejor de lo que debería.

Conocer a Dios
Boceto del personaje de Nathan Jones

Es muy de agradecer la inclusión de conceptos, teorías y hechos que cualquier aficionado pueda conocer a la hora de tratar temas de ciencia ficción. Cosas como la señal “Wow!” (aquella señal de radio recibida en 1977 cuyo misterioso origen dio para muchas polémicas), la cosmología de branas o la teoría de la Tierra Hueca, por citar unas pocas, son elementos en los que el autor se apoya para reforzar con éxito los cimientos de su propuesta. También son simpáticos los guiños a un determinado tipo de lector utilizados a lo largo de la novela, ya que nos encontramos de forma continua con referencias a obras como ‘Terminator’, ‘Watchmen’, ‘Blade runner’, ‘Alien’, ‘Lost’, ‘Star wars’ o a varios personajes de Marvel y DC.

Es muy curioso el hecho de saber que esta obra había sido concebida inicialmente como un cómic, una idea que había madurado lo suficiente como para que se hicieran algunas ilustraciones y bocetos de personajes que podéis encontrar aquí. Creo que el cambio de medio fue todo un acierto, ya que no acabo de ver muy claro como ciertos conceptos realmente complejos iban a ser desarrollados en formato cómic, a no ser que estuviéramos hablando de una obra mixta.

¿Cuál es la gran pega de ‘Conocer a Dios’? Pues el problema intrínseco a su naturaleza. El mismo que tiene cualquier otro gran inicio de saga. Estamos ante la primera entrega de una trilogía, y tras haberla leído es muy probable que odiemos a su autor hasta que llegue el momento en el que tengamos la segunda entrega en nuestras manos. Esta historia pone sobre la mesa más preguntas que respuestas y lanza al lector un montón de conceptos abrumadores de los que es necesario saber mucho más. Una vez terminada, serás consciente de que seguramente hubiera sido mejor que no la hubieras disfrutado tanto, porque ahora la espera hasta poder echar mano a su segunda parte va a ser muy larga. Por suerte, el autor tiene ya escritas las otras dos novelas de la trilogía, por lo que seguramente no tardemos mucho en verlas publicadas…

Conocer a Dios
Nathan, un día cualquiera en Tierra Be…

En resumidas cuentas, estamos ante una obra realmente original, atractiva y bien escrita, una opera prima a la solo se le pueden echar flores. Cualquier adicto a la ciencia ficción comete un grave error si no se hace con ella cuanto antes, y más teniendo en cuenta el precio al que se ha puesto a la venta. ¡Corred, insensatos!

Esta obra perteneciente a la colección ‘Destino Arrakis’ (podcast que todos los aficionados a este tipo de historias conoce o debería conocer) publicada de forma independiente puede ser adquirida a través de la web Amazon en formato físico en una edición de tapa blanda de 220 páginas a un precio de 11,39 € o bien en formato electrónico a un precio de 2,99 €.

Conocer a Dios

‘Conocer a Dios (Tierra Be)’

El proyecto Conocer a Dios ha fracasado; Mallory Blake está desaparecida, quizá muerta, como el resto de la tripulación de la astronave Verbo II. Sólo el comandante Nathan Jones continúa buscando, perdido en un lugar imposible, pero de alguna manera familiar… Una visión distorsionada de su hogar; una extraña versión del planeta Tierra. Primera entrega de la visionaria serie de historias ambientadas en los enigmáticos Mundos Be.

Fantasía científica dura + Delirio Pulp.

Destino Arrakis es un podcast de cine, literatura, cómics, ciencia y todo tipo de subcultura. La colección que lleva su nombre pretende reunir una selección de obras creadas por colaboradores y amigos cercanos del programa. Mario Liaño (Es la Hora de las Tortas) inaugura esta humilde serie de novelas con Conocer a Dios, primera parte de la saga Tierra Be.

Autores: Mario Liaño (escritor), Ángel Ruíz (coescritor), Alain Villacorta (consultor), y Joseba Acebes (ilustrador)

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