Análisis de ‘Syndrome’ (PlayStation VR)

Siguiendo la estela de la franquicia ‘Alien‘, títulos como la saga ‘EVE‘ o ‘Dead Space‘ han intentado traer la esencia de las historias de supervivencia en el espacio a nuestro salón. El terror a los monstruos alienígenas y/o mutantes que pueden aparecer siempre está ahí, pero a ello se le suma la presión de saber que, por más que uno lo intente, lo único que le rodea es la negrura absoluta del espacio. La última adición a este género es, precisamente, ‘Syndrome‘.

La historia gira alrededor del CTO, Galen, quien despierta en una cámara de criosueño, a bordo de una nave a la deriva, la ‘Valkenburg‘. Lo único que sabe nuestro protagonista a ciencia cierta es que el resto de sus compañeros en la sala de criosueño han salido de sus cápsulas y que algo no va bien la nave, pues está completamente desierta.

Tras despertar, hemos de guiar a Galen a través de la Valkenburg para cumplir ciertas tareas bastante sencillas, como cerrar los escudos de la nave o reactivar los motores, para lo cual tendrá que investigar varias salas repartidas a lo largo de la Valkenburg. Conforme avance la historia, nuestro protagonista podrá hacerse con varios objetos, ya sea para cumplir ciertas misiones o para defenderse de las criaturas que habitan la nave.

Uno de los principales defectos del juego es lo cíclico de su mecánica y sus decorados. Si bien el diseño de la nave es bastante correcto, uno no puede evitar reconocer una y otra vez las mismas salas en diferentes lugares de la nave, simplemente con alguna silla o mesa más. Además, el mapa de la nave no podría ser más confuso, dejando de lado una estructura lógica para convertirse en una versión espacial de una tienda de IKEA.

A pesar de esto, en lo que a lógica se refiere, pocas cosas son menos lógicas que los puntos de guardado. Si ya se echa en falta algún tipo de explicación sobre en qué lugares es posible guardar el juego, la localización de los mismos ya es un auténtico despropósito, con muchos puntos de guardado ocultos en zonas de difícil acceso o a las que es bastante peligroso acercarse, habida cuenta de la poca vida con la que cuenta nuestro protagonista.

En cuanto a la mecánica de juego, en parte también por culpa de los escenarios, es difícil ver la lógica en repetir una y otra vez las mismas acciones hasta que, llegados prácticamente a la mitad del juego, empezamos a ver algo más de variedad. El punto de inflexión es, tal vez, el momento en el que por fin dejamos de ver monstruos a lo lejos y podemos hacer algo de daño usando las armas que se encuentran desperdigadas por la nave.

En el mismo sentido, el control del personaje es bastante deficiente en comparación con la versión de PC, siendo la interacción con los objetos que hay a lo largo de la nave una tarea complicada. Tener que llevar el punto de mira al centro exacto de los objetos para poder abrirlos, registrarlos o cogerlos, hace que sea muy fácil dejar olvidado alguno por el camino y obligue a dar marcha atrás para completar alguna de las misiones.

Siguiendo con los controles de Galen, su relación con los escenarios también deja bastante que desear, pues no serán una ni dos las veces que el jugador se cruzará con mesas o sillas capaces de atravesar paredes, pero que Galen no puede saltar. Además, la capacidad atlética de nuestro protagonista también es prácticamente inexistente, andando a un ritmo que pondría nerviosas a las abuelas de su pueblo e incapaz de hacer un sprint de más de cien metros.

En lo que respecta a la localización, esta da la impresión de haberse quedado a medias. Si bien los subtítulos son bastante correctos, estos no aparecen en todas las pantallas de la historia ni en todos los audios, lo que podría descolocar a los jugadores que no estén familiarizados con la lengua de Shakespeare.

Para concluir, ‘Syndrome’ cuenta con un modo de supervivencia diseñado para las gafas PSVR, aunque no es igual al modo campaña. En este modo de juego, el objetivo no es escapar, como en la historia principal, sino simplemente sobrevivir el máximo tiempo posible con los objetos que hay distribuidos por la zona.

A pesar de que otorga cierto interés adicional al título, da la impresión, igual que la localización, de haberse quedado a medias en su desarrollo, volviéndose predecible con el tiempo. En líneas generales está bien como un añadido, pero si no os interesa en exceso el género, no da el suficiente valor añadido como para ser un factor diferencial a la hora de optar por este juego.

En cualquier caso, a pesar de estos problemillas, ‘Syndrome‘ es un título que puede dar fácilmente entre cinco y seis horas de entretenimiento (sin contar el modo VR), dependiendo de la pericia del jugador. Como pasatiempo para un fin de semana podría ser interesante, pero no es en ningún caso un juego que te despierte la necesidad de pasarlo una y otra vez.

Syndrome‘ ha sido desarrollado por Bigmoon Entertainment y Camel 101, distribuido por esta última y que se encuentra disponible para PS4 a un precio de 39,99€. Además, también cuenta con una versión para XBox One, así como el juego original en Steam.

Reseña
Mejorable
Amante de la comida y aficionado a los cómics, el manga y el anime desde hace más de dos décadas. Criticón de carrera y escritor de fin de semana.

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