El chico de la semana: Kwaku Anansi

Mucho ha llovido desde que, en 1962, Stan Lee vio una mosca subiendo por una pared, lo que le dio la idea para crear un superhéroe que tuviera la habilidad de escalar muros: había nacido Spiderman y el mundo de los cómics Marvel nunca volvería a ser igual. No obstante, si el alter ego de Peter Parker triunfó entre las masas de aficionados fue gracias a la gran labor llevada a cabo por Stan Lee y Steve Ditko en ‘Amazing fantasy‘ nº 15, no debido a la originalidad de la idea. Y es que el concepto del hombre araña ya había sido tratado en 1944, por obra de Víctor de la Fuente, tal y como demostró la editorial Rialto. Pero ahí no acaba la cosa, ya que por la propia Marvel, un año antes de crear a Peter Parker, había lanzado a la venta el ‘Journey into mistery’ nº 73, cómic autoconclusivo, obra de Stan Lee y Jack Kirby, en el que el científico Robert Carter convertía, de manera accidental, a una araña vulgar en una araña hombre. Pero, ninguno de ellos puede equipararse al único e inigualable Peter Parker / Spiderman.

Sin embargo, no es nada raro que en el mundo del noveno arte se haga referencia a hechos acaecidos con anterioridad a todo lo narrado anteriormente y, de este modo, se nos presente a antiguos personajes cuya existencia nos era completamente desconocida hasta entonces, como es el caso de Kwaku Anansi, al que hay que recordar por haber sido el primer hombre araña del mundo.

El personaje debutó en ‘Thor‘ nº 398 (1988), por obra de Tom DeFalco y Ron Frenz, pero fue en el ejemplar 48 del segundo volumen de ‘The amazing Spider-Man‘ (2003), escrito por J. M.Straczynski y dibujado por John Romita Jr., donde su origen se nos narró de forma detallada. No hacía mucho tiempo que el lanzarredes había regresado de un viaje interdimensional, en el que tuvo que hacer frente a un villano conocido como la Sombra. Sin embargo, desoyendo las advertencias del Doctor Extraño, el trepamuros se apartó del camino seguro y llamó la atención de Shathra, una avispa depredadora natural de la araña, que lo rastreó hasta su dimensión con la intención de cazarlo. Gracias a la intervención del enigmático Ezekiel Sims, Spiderman fue llevado hasta la República de Ghana, donde su salvador se ocupó de ponerle al corriente de su conexión con Kwaku Anansi.

Según el relato narrado a Peter Parker, el primer hombre araña vivió hace siglos en un lugar del África Occidental, que hoy es conocido como la República de Ghana. Aunque, en algunas ocasiones, Kwaku Anansi era tomado por un viejo sabio, había otras en las que la gente lo veía como a una araña, ya que cruzaba el continente con unas fuertes cuerdas de red, con la intención de aprender la cultura de pueblos lejanos.

No obstante, cuando ya no le quedó ningún lugar que visitar ni ninguna altura a la que trepar, Kwaku Anansi no se conformó. Su anhelo era dejar atrás el horizonte conocido, para lo cual debía alzarse más alto de que lo que ningún hombre hubiera subido jamás y alcanzar el mismísimo cielo, donde podría encontrarse con el dios Nyame, el guardián de las historias del mundo pasadas, presentes y futuras.

Y con esa determinación, Kwaku Anansi trepó más tiempo del que las palabras pueden describir hasta que desapareció de la vista del mundo mortal. Cuando, finalmente, logró su objetivo, interrogó al dios Nyame sobre sus historias y su sabiduría, tanto del mundo mortal como del más allá, pero la respuesta que obtuvo era que debía pagar un alto precio a cambio. No obstante, Kwaku Anansi estaba dispuesto a cualquier cosa, con la excepción de abandonar a la gente que lo necesitase. Nyame aceptó e hizo desaparecer a su nuevo servidor del mundo de la vigilia. No obstante, su conocimiento fue transmitido a sus hijos, quienes tejieron su historia y las aprendidas del dios Nyame en redes propias.

Desde aquel día, las telas de las arañas cuentan las enseñanzas de la mencionada deidad, acerca de lo que es y de lo que todavía no ha sido. Todas esas historias se encuentran a nuestro alrededor, pero solo son aptas para aquel que sepa leerlas.

Kwaku Anansi, fiel servidor de Nyame, cada vez era más araña y menos hombre. Aunque nunca jamás pudo volver al mundo terrenal, era capaz de ver a través de los ojos de los arácnidos que viven entre nosotros y, en cierta ocasión, eligió a un estudiante que asistía a un experimento con radiación como su representante humano. Su nombre era Peter Parker.

Está más que claro que, cuando Stan Lee y Steve Ditko crearon a Spiderman, algo así nunca se les había pasado por la mente, pero la verdad es que, mientras no entres en contradicción con el material clásico, no hay nada de malo en añadir nueva información acerca del origen de uno de los personajes más icónicos de la Casa de las Ideas.

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