Reseña de ‘Haikyu!! Los Ases del Vóley’ Temporada 3

‘Un muro muy alto se yergue frente a mí. ¿Qué se verá al otro lado? ¿Qué aspecto tendrá el otro lado? Es una visión que yo nunca podré contemplar por mis propios medios. El paisaje desde la cima…’ Con estas palabras, repitiendo el discurso con el que se abre el primer capítulo de la serie, da comienzo la tercera temporada de ‘Haikyu!! Los Ases del Vóley‘.

A estas alturas de la película,es difícil dar con un fan del anime que no haya oído hablar al menos de la adaptación animada del manga de Haruichi Furudate, el spokôn del momento. Tras arrasar en crítica y ventas (tanto en Japón como en el resto del mundo), los cuervos del Karasuno vuelven en una tercera temporada, que se centra en el partido contra el Shiratorizawa, el club de vóley más fuerte de Miyagi.

Siguiendo con los acontecimientos acaecidos en la segunda temporada (cuyos dos cours reseñamos aquí y aquí), este nuevo cour, que solo cuenta con 10 episodios, retoma la historia justo después de la victoria contra el Aoba Johsai, dejando a nuestros protagonistas con un solo partido entre ellos y el título. Frente a ellos se encuentran Wakatoshi Ushijima y el resto del Shiratorizawa, quienes buscan revalidar su título de campeones del año anterior y volver a acudir al campeonato nacional.

En este caso, vivimos un cambio muy importante en cuanto al timing y la estructura de la serie, puesto que, a pesar de que ya vimos partidos extenderse a varios episodios, es la primera vez que un solo partido ocupa todo un cour (y, casualmente, la temporada). Como consecuencia, se presta una mayor atención a los sets, pero también se recurre bastante a los ‘flashbacks’, manteniendo la tónica usual de no perder la intensidad en ningún momento.

Sabiendo el historial del Shiratorizawa como campeón imbatido en las tres últimas ediciones, es normal pensar que cuenten con una cierta ventaja con respecto a Hinata y sus amigos, quienes llevan cuatro años sin ir al campeonato nacional, desde que dejara el equipo el ‘Pequeño Gigante‘. Sin embargo, una de las realidades más claras de los deportes de equipo es que a estos no los definen las estadísticas, sino los profesionales que los forman (como cuando el Nottingham Forest, un recién ascendido a la Football League inglesa, ganó la liga en el 78 y la Copa de Europa en el 79 y el 80).

En este sentido, el estilo de juego del Karasuno se ha adaptado a las incorporaciones de los chicos de primero, pasando a una estrategia más enfocada a no depender de ningún jugador, aunque muy limitada en su uso de las sustituciones. Por su parte, el Shiratorizawa es un equipo que recuerda bastante al Fukurôdani, quienes, a pesar de depender excesivamente de Bokuto, cuentan con un equipo sólido capaz de ganar sus partidos sin depender de su estrella, aunque sea esta la que aporte los destellos de genialidad.

El centro del argumento es el duelo que enfrenta a Hinata y Kageyama contra ‘Ushiwaka’, como le llama Oikawa, posiblemente en referencia al mote de la infancia de Minamoto no Yoshitsune, un conocido guerrero de la época Heian. Además, también hay otro gran enfrentamiento en los banquillos, donde Keishin Ukkai debe hacer frente al gran rival de su abuelo en la región, Tanji Washijô.

Sin embargo, esta temporada también nos permite conocer a otros muchos personajes con un papel algo más secundario. Satori Tendô, el impresionante bloqueador central del Shiratorizawa; Tsutomu Goshiki, el autoproclamado heredero de Ushijima; o Hidemi Tashiro, el antiguo capitán del Karasuno, que recuerda bastante, en su actitud, a Noboru Akimiya, el antiguo capitán del Ogi Minami, son todos ellos personajes que, en mayor o menor medida, tienen un gran impacto en la serie.

En lo que respecta a la producción, esta vuelve a recaer en Production I.G., una de las grandes especialistas en el género spokôn, habiendo producido la adaptación animada de ‘Kuroko no Basket‘ o ‘Welcome to the Ballroom‘, actualmente en emisión. La conjunción de animación tradicional por ordenador y CGI es una de las mejores que hemos visto hasta la fecha y coloca a esta tercera temporada como la más brillante en este sentido.

Susumu Mitsunaka vuelve a la dirección, como ya hizo en las temporadas anteriores, al igual que hace la mayoría del equipo. Especialmente reseñable es la labor de Yûki Hayashi en la composición de la banda sonora, cuyo tema principal, ‘Concept no Tatakai‘ (La Lucha de Conceptos), es simplemente una auténtica obra maestra, que ya haría por sí sola digna de adquirir el disco completo.

En el aspecto relativo al doblaje, regresan todos los actores principales y se unen algunos nuevos como Shinba Tsuchiya (Tatara Fujita en ‘Welcome to the Ballroom‘) o Subaru Kimura (Ogino en ‘Psycho-Pass‘). Sin embargo, también nos dejó una noticia triste, como fue el fallecimiento de Kazunari Tanaka, seiyû de Keishin Ukai, durante la grabación de la temporada, que fue sustituido por Hisao Egawa en los últimos dos episodios. Como una suerte de homenaje, la banda sonora oficial de la tercera temporada, comienza con la última frase de Tanaka en la serie.

 

 

Selecta Visión nos trae los diez episodios de esta última entrega de Haikyu y lo hace, como siempre, en los dos formatos típicos. Por un lado, tenemos la edición Blu-ray First Print, que incluye vídeo en 1080p, el audio original en japonés y audio y subtítulos en castellano, dos catch-eye, el opening y en ending en formato textless y un libreto de 60 páginas con diseños y factoids de la serie. Por su parte, también está disponible en edición sencilla en DVD, que incluye audio original en japonés y audio y subtítulos en castellano.

Una auténtica obra maestra que une todo lo que hizo buenas a las primeras dos temporadas y las encapsula en apenas una decena de episodios, para así llegar al clímax del Torneo de Primavera. Tras su apabullante éxito durante el simulcast ofrecido por la propia Selecta a través de su canal de YouTube, llega por fin el partido más esperado por los fans de la serie, en un pack que hará las delicias de todos aquellos que llevábamos meses queriendo ver a Hinata y Ushiwaka frente a frente.

“El campeón caído, el cuervo que no puede volar”… Eso es lo que se decía del Instituto Karasuno, que finalmente alcanza la fase decisiva, la final que decidirá quién será el representante de la prefectura de Miyagi en el torneo nacional de voleibol. Tras caer derrotados por un estrecho margen contra el Instituto Aoba Josai en las semifinales de la fase de clasificación para el torneo interescolar nacional, el Karasuno participa en un campus de entrenamiento con los equipos más fuertes de Kanto con el objetivo de mejorar su nivel de cara al torneo nacional de primavera. A pesar de ser conscientes de la distancia que les separa de los equipos a nivel nacional como el Fukurodani, el Ubugawa o el Shinzen, el equipo del Karasuno decide concentrarse únicamente en su propia evolución. Finalmente comienza la fase de clasificación para el torneo nacional de primavera. El Karasuno se abre paso entre equipos potentes mientras el ataque rápido combinado de Hinata y Kageyama sigue evolucionando, las piezas individuales encajan y el equipo al completo funciona.

Y así, en las decisivas semifinales de la Prefectura de Miyagi se encuentran de nuevo con sus archienemigos del Aoba Josai. Frente a unos rivales obstinados que no ceden ni un solo paso, el partido acaba convirtiéndose en una guerra total. Finalmente, cuando sólo les quedan sus orgullos, es el Karasuno el que controla la feroz batalla más allá de los límites de la fuerza física. El torneo nacional se encuentra a un solo paso.

El último obstáculo es el campeón absoluto, el Instituto Shiratorizawa, el equipo más fuerte de la prefectura, que cuenta en sus filas con la súper estrella juvenil Wakatoshi Ushijima. Sólo uno de los institutos podrá imponerse en esta feroz batalla y conseguir el billete para el torneo nacional de primavera. Instituto Karasuno contra Instituto Shiratorizawa. ¡Comienza el mayor desafío hasta la fecha para el Instituto Karasuno!

¿Quién ganará?

Reseña
Broche de oro
Amante de la comida y aficionado a los cómics, el manga y el anime desde hace más de dos décadas. Criticón de carrera y escritor de fin de semana.

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