Reseña de ‘Huck Libro 1: Americanos’

Huck

Más Millarworld

En los últimos tiempos Panini Comics está publicando un puñado de obras del Millarworld cada año, y los seguidores del señor Mark Millar se lo agradecemos mucho. Una de las últimas en llegar a nuestro país ha sido ‘Huck’, que se une así a una larga lista compuesta por ‘Wanted’, ‘American Jesus’, la saga ‘Kick-Ass’, ‘Nemesis’, ‘Super Crooks’, ‘Superior’, ‘Starlight’, ‘Kingsman’, ‘MPH’, ‘Jupiter’s Legacy’, ‘Crononautas’, ‘Empress’ y ‘Reborn’.

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Portada del número #3 de ‘Huck’

Un Superman un poco lento

Al igual que Frank Miller utilizó en su obra ‘El regreso del Caballero Oscuro’ a un Superman definido por su carácter más fascista y patriota, aquí Mark Millar hace lo propio con un trasunto del Hombre del Mañana que exagera su lado más simplón y bienintencionado, el boy scout más clásico. Huck, el protagonista de nuestra historia, no tiene ningún tipo de problema que le coloque como “el tonto del pueblo” (aunque haya quien le pueda poner esa etiqueta), sino que responde más bien al arquetipo de “es tan bueno que parece tonto”.

Huck, un tipo enorme con un gran parecido físico a un Channing Tatum rubio, trabaja en la gasolinera de un pequeño pueblo en el que es muy querido por todos los vecinos. Huck es una de esas personas que parecen rebosar bondad por todos los poros, sin un ápice de malicia. Su objetivo en la vida es simplemente vivir en paz y realizar una buena acción cada día, algo que puede ir desde lo más insignificante hasta lo que se pasa sobradamente del concepto de “buena acción”. Y es que Huck no es tan solo capaz de alegrar el día a una anciana diciéndole a través de una nota lo valiente que ha sido llevando su enfermedad con entereza, sino que puede hacer cosas también que nadie más puede.

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Las buenas acciones forman parte del día a día de Huck

Huck no es Superman… pero no le falta mucho para serlo. Al menos para ser como aquella versión primitiva del Hombre de Acero en sus primeros tiempos editoriales, cuando en lugar de volar tan solo era capaz de dar grandes saltos y sus poderes comprendían poco más que una fuerza extraordinaria que le permitía levantar coches y hacer que las balas le rebotaran. Huck es muy rápido, increíblemente fuerte y además posee la capacidad de localizar cualquier objeto o persona si tiene la información debida sobre ello. Obviamente, gracias a este don, en lo que más ayuda Huck a sus vecinos es en encontrar objetos perdidos (y mascotas), y a cambio la comunidad, cuyos miembros saben perfectamente que las habilidades de este joven no están dentro del espectro de lo humanamente posible, mantienen su secreto a salvo.

Del conflicto llega el cambio

Pero una historia en la que solo viéramos a nuestro peculiar héroe encontrando las llaves de sus vecinos día tras día seguramente no tendría mucho éxito, ¿verdad? La vida de Huck cambia cuando una nueva vecina intenta ganarse unos dolares contando al mundo el secreto de este joven. La vida de Huck cambia radicalmente a partir de ese momento, ya que los medios de comunicación de todo el país han puesto el foco de atención en su persona. Ha dejado de ser un héroe anónimo para convertirse en un tipo del que mucha gente se va a querer aprovechar.

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Huck encuentra lo que sea donde sea

Pero esto tampoco va de los políticos que pretenden aprovechar la publicidad que pueda dar salir en una foto con el primer superhéroe de América.

La trama de la historia evolucionará rápidamente hacia su núcleo central cuando la repercusión mediática que se le da a la persona de Huck haga que su existencia llegue al conocimiento de gente de su pasado de la que Huck ni siquiera tenía constancia, gente que podría explicar de dónde viene Huck y cuál es la naturaleza de sus habilidades especiales.

A partir de aquí asistiremos a un viaje de descubrimiento por parte de nuestro protagonista en el que, como es obvio, habrá momentos en los que la situación se tendrá que resolver a base de una buena ensalada de ostias.

Rafael Albuquerque está “on fire”

Si nos fijamos en el apartado gráfico, el trabajo que realiza aquí el señor Rafael Albuquerque es una auténtica maravilla. Hay que destacar especialmente esas páginas sin ningún tipo de texto de acompañamiento en las que Albuquerque nos lleva junto a Huck a saltar de coche en marcha a coche en marcha por la autopista, arrojarse por un acantilado o sumergirse en el océano. La sensación de velocidad y dinamismo que es capaz de imprimir a esas viñetas es asombrosa, pero su buen hacer no se limita a esos momentos de acción.

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Huck no se gasta mucho en autobuses

Cuando se trata de reflejar escenas más cotidianas, como esas en las que vemos a Huck deambulando por el pueblo, el artista consigue impregnar de inocencia y bondad cada viñeta, reflejando así el carácter del protagonista. De la misma forma, en la parte final de la obra Albuquerque cambia el tono para mostrar un ambiente muy alejado de todo esto, donde lo visceral prima sobre todo lo demás, y quizás esta diferencia de estilo en función del estado de Huck sea lo más valorable de su trabajo. No hay que olvidar que todo el trabajo del dibujante está complementado de forma excelente por el colorista Dave McCaig, cuyas acuarelas le dan el tono debido a los lápices de Albuquerque.

Divertida y con mucho corazón

Para los que os habéis tragado otras obras del Millarword, aquí os vais a encontrar con más de lo mismo. Millar ha escrito, una vez más, el guion de una super producción de Hollywood, quizás con más delicadeza que nada que haya hecho antes en su carrera. El personaje de Huck es tan puro, tan bueno y tan inocente que es imposible que no se te encoja el corazón en algunos momentos emotivos.

En el lado negativo, quizás lo único que haya que echarle en cara a ‘Huck’ sea la excesiva brevedad de la obra. La historia es muy divertida, te atrapa desde la primera página hasta la última, con una trama muy bien desarrollada que fluye de forma nada forzada capítulo a capítulo. Pero cuando llegas al final la lectura se te puede haber hecho excesivamente corta, dejándote con ganas de más. Si este es el caso, recomiendo cerrar el tomo para luego volver a abrirlo desde la primera página y hacer una relectura, disfrutando aún más si cabe del arte de Albuquerque y McCaig en esta segunda ocasión.

El tomo ‘Huck’ publicado por Panini Comics en edición de tapa dura contiene 160 páginas a color e incluye la traducción de los números del #1 al #6 de la edición americana de ‘Huck’ además de las portadas originales y alternativas de estos. El precio de venta recomendado es de 16 € y se puso a la venta en octubre de 2017.

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Mark Millar

Nacido en Coatbridge, Escocia en 1969. Se trata de uno de los más aclamados y exitosos autores del cómic estadounidense actual, guionista de algunas de las series de mayor éxito de crítica y público de los últimos años, como ‘The Authority’, ‘The Ultimates’, ‘Superman: Hijo Rojo’ ó ‘Civil War’. Su popularidad no es menor que la controversia que suscitan sus historias, repletas de sexo y violencia con tintes de humor negro, en las que trata provocativamente temas de política y de sociedad así como otros más personales, mezclando continuamente el drama y la acción dramática más desenfrenada.

Muy reconocido en el ámbito más allá del cómic debido a la íntima relación que ha establecido en los últimos años con Hollywood tras las adaptaciones cinematográficas de sus obras ‘Wanted’, ‘Kick-Ass’, ‘Super Crooks’ o ‘The Secret Service’.

Rafael Albuquerque

El dibujante nació en 1981 en Porto Alegre, Brasil, y en sus inicios no dibujó cómics sino que se dedicó al mundo de la publicidad. Es decir, dibujaba carteles publicitarios varios.  No obstante, eso cambió en 2002 cuando publicó su primera obra. La historia es bastante curiosa: un editor egipcio vio su trabajo por Internet y lo publicó en Oriente Medio.

Pese a haber debutado, su trayectoria no arrancó hasta el año 2007, cuando la editorial Image publicó su novela gráfica ‘Rumble in la Rambla’ (Retumbar en la Rambla) y DC, por su parte, le ofreció la oportunidad de dibujar la serie regular ‘Blue Beetle’. Aunque se adaptó al estilo heroico de los cómics de superhéroes caricaturizando a los personajes, su estilo era demasiado oscuro para este género, es decir, no encajaba en este tipo de historias.

Así pues, tras dibujar 24 números de la colección -hasta febrero de 2009- y de varios trabajos menores en Dark Horse o Marvel, en 2010 llegó su año. Por un lado, publicó su novela gráfico Mundo Urbano y, por otro, empezó a dibujar American Vampire junto a Scott Snyder y Stephen King, una cabecera en la que su estilo encajaba a la perfección. Gracias a su buen trabajo, como ya he mencionado, American Vampire ganó los premios Eisner y Harvey a Mejor Serie Nueva en 2011.

A partir del éxito de la colección de Vertigo, la carrera de Albuquerque ha estado íntimamente ligada a DC. Sin embargo, como quizá hayáis intuido, el brasileño también ha dedicado su tiempo a proyectos de carácter más alternativo o indie tales como webcomics o novelas gráficas. En la actualidad, el dibujante se ocupa de los lápices de ‘American Vampire’.

Dave McCaig

Nacido en 1971 en Ontario, Canadá, se trata de un dibujante y colorista con experiencia profesional tanto en el mundo del cómic como de la animación. Entre los títulos más destacados dentro de su bibliografía encontramos ‘Adam Strange’, ‘X-Men’, ‘Star Wars’, ‘Superman: Birthright’, ‘The Matrix Comics’, ‘Nextwave’, ‘Nuevos Vengadores’, ‘Northlanders’, ‘American Vampire’ y ‘Nemesis’. En su trabajo dentro de la animación ha colaborado con el diseño de color en las tres primeras temporadas de ‘The Batman’ para Warner Bros y en la cuarta película protagonizada por las Tortugas Ninja. Ganó el premio Joe Shuster en 2008 como mejor colorista, y en su tiempo libre se dedica a moderar el foro de Gutterzombie.com orientado a dibujantes y coloristas.

‘Huck Libro 1: Americanos’

ISBN / ISSN 9788491671312

Contiene Huck 1-6 USA

En un apacible pueblecito, un operario de gasolinera llamado Huck utiliza sus dotes especiales para hacer una buena acción cada día. Después de que su historia llegue a la opinión pública, una tormenta mediática cambia su vida… para mal. Ya no sabe quiénes son sus amigos y quiénes están de verdad en peligro o tratan de aprovecharse de él.

Guion: Mark Millar

Dibujo: Rafael Albuquerque y Dave McCaig

‘Huck Libro 1: Americanos’

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