Reseña de ‘Marvel Integral Inhumanos’

¡Larga vida a los Inhumanos!

Como dice ‘Human’, la famosa canción de Rag’n’Bone Man, “I’m only human after all”; ¿y qué mejor que esta afirmación para definir a los ‘Inhumanos’ de Jenkins y Lee? Sí, esta raza mejorada genéticamente se aleja de forma clara de lo que significa ser humano. No obstante, profundizando en el trasfondo de esta obra se nos revela la condición más humana de estos semidioses sobre la Tierra.

En primer lugar, para entender esta obra es necesario contextualizarla correctamente. Nos situamos en 1999, cuando Marvel Comics no pasaba por su mejor momento editorial. Con la intención de cambiar esta situación, la Casa de las Ideas decidió apostar por artistas no tan conocidos que por lo general provenían de Image Comics y Vertigo. Así, harían su aparición un joven Paul Jenkins, cuyo ciclo en ‘Hellblazer’ le valió gran reconocimiento; y un Jae Lee, aún más novel si cabe. Junto a estos nuevos nombres, se buscaron historias que se alejasen de lo convencional. Nació así la línea Marvel Knights, orientada hacia un público más adulto y protagonizada por personajes más secundarios: Daredevil, The Punisher, los propios Inhumanos, etc.

El planteamiento que Jenkins propone resulta claro y entendible. Attilan, la ciudad en la que reside el pueblo inhumano, se ve, de nuevo, amenazada. Maximus el Loco, el hermano del rey, desarrolla un intrincado plan para arrebatarle el trono a Rayo Negro. Así, a nivel externo recurre a la codicia del hombre, logrando convencer a un ejército de mercenarios portugueses y a importantes miembros de la KGB rusa para atacar Attilan. Mientras, a nivel interno Maximus se sirve de los Alfa Primitivos para su propósito. Estos seres creados artificialmente por los propios inhumanos viven en esclavitud y sostienen toda la ciudad con su trabajo.

Si tuviéramos que destacar una figura central de la trama, sin duda Rayo Negro sería el elegido. Como muchos sabréis, la ausencia de Thor y Hulk en ‘Civil War’ se debió principalmente a que, dado la enorme superioridad de ambos, el conflicto se hubiera resuelto de forma rápida e inmediata. Algo similar ocurre con Rayo Negro. Su voz es destructiva, un simple susurro podría acabar con cualquier oposición, y sin embargo no hace uso de ella. Su altruismo es su gran debilidad, como bien asumen y aprovechan los propios humanos, a sabiendas de que por duras que sean sus acciones, el rey de los inhumanos no les atacará. En resumidas cuentas, Rayo Negro termina convirtiéndose en esclavo de su propio poder.

El dilema que a Black Bolt se le plantea es uno de los pilares básicos de la obra, y esto es gracias a Paul Jenkins. Para entender esta situación, en el propio cómic se plasma una gran analogía entre Rayo Negro y Churchill. Situándonos en la 2ª Guerra Mundial, el gobierno británico logró desvelar el sistema de codificación que la Luftwaffe, la aviación alemana, empleaba. Así se supo que la ciudad de Coventry iba a ser bombardeada. Sin embargo, y queriendo conservar esta valiosísima ventaja sobre Alemania, el gobierno de Churchill decidió no intervenir para que los alemanes no descubriesen que su código secreto había sido vulnerado. Así pues, la ciudad en cuestión fue arrasada hasta los cimientos con numerosas víctimas mortales, pero los Aliados pudieron finalmente ganar la guerra. En comparativa, la situación de Rayo Negro se nos plantea de forma similar. A fin de cuentas sus decisiones se basan en su búsqueda de no postergar un conflicto que en cualquier momento podría ganar. Eso sí, con unas durísimas consecuencias.

Finalmente, en lo relativo a la figura de Rayo Negro también destaca su relación con Maximus, su hermano. Esta guarda claras similitudes con la que mantienen Thor y Loki, en especial en el UCM. En ambos casos los lazos que unen a los héroes con sus hermanos y a la vez antagonistas les impiden acabar con ellos definitivamente. A su vez, esta situación cobra una nueva dimensión desde el punto de mira del resto de inhumanos. Ellos mantienen una fe ciega en su rey, pero su aparente debilidad hacia su hermano le hace ganarse en muchas ocasiones el rechazo de su pueblo.

A priori, la historia se nos plantea como un conflicto en el que los humanos, los malos, pretenden acabar con el pueblo inhumano, los buenos. Si bien esto es cierto, los Inhumanos no son precisamente trigo limpio. En su afán por trascender más allá de la creación y de la genética, crean a los Alfas Primitivos. Esta especie inferior a ellos es destinada al subsuelo de Attilan para trabajar y sostener así la ciudad. En definitiva, no son más que esclavos al servicio de los que les oprimen. Unido a esto, Jenkins retrata la sociedad inhumana de forma coherente y clara. De este modo, además de ser un pueblo donde el esclavismo esta permitido e incluso bien visto, se rige por una monarquía totalmente absolutista. Y es que, aunque Rayo Negro se ha definido siempre como un rey justo y honrado, es su inconmensurable poder el que le convierte en el líder de los Inhumanos. Además la sociedad está totalmente regida por un sistema de castas en el que aquellos niños cuyos poderes les han convertido en feas e inútiles atrocidades son rechazados y dados de lado.

Otro aspecto clave de la obra son los distintos arcos que nos plantea. Así, a la trama principal se le unen pequeñas historias independientes que abarcan una grapa y que nos ayudan a profundizar en el trasfondo de los personajes. Figuras como Tritón o Mandíbulas cobran de repente protagonismo, adentrándonos en su forma de ver la vida, su historia, etc. De esta forma, y aunque en ocasiones el arco principal se puede volver demasiado lento, estos pequeños parones sirven para alejarse por un momento del conflicto principal.

A nivel artístico, el trabajo de Paul Jenkins y Jae Lee es espectacular. Por una parte, el guionista logra construir un arco que más que superheroico, se acerca a una intriga palaciega y política. Junto a esto, el tratamiento de los personajes es exquisito, logrando darle su toque propio a un grupo que crearon dos leyendas como Stan Lee y Jack Kirby. Finalmente logra imprimirle a la obra un ritmo lento y reflexivo, alejado de las épicas batallas de superhéroes y centrado en ofrecer al lector distintas visiones de un único conflicto. Por otra parte, un tempranero Jae Lee casa a la perfección con el planteamiento de Jenkins. Su dibujo ayuda a conformar una atmósfera oscura que encaja con el tono pausado de la obra. En especial, el gran beneficiado de este planteamiento es el personaje de Rayo Negro.

Además, aprovechando la libertad que los Inhumanos dan, Lee logra lucirse con mil y una composiciones para contextualizarlo todo. Pese a todo y derivado de su primera etapa, es muy recurrente el uso de fondos negros, tanto que en ocasiones puede volverse repetitivo.

Como conclusión final, ‘Marvel Integral Inhumanos’ es la obra cumbre de los Inhumanos. El hecho de que sea una obra cerrada, muy alejada de los tópicos superheroicos, y con un planteamiento y tono poco convencionales la hace perfecta para iniciarse en este particular grupo de individuos.

Una edición hecha desde el cariño

La primera vez que ‘Inhumans’ llegó a España fue en formato Fórum. Más tarde y ante el notable éxito de la obra, se optó por recopilar estos doce números en un tomo único de Marvel Extra Superhéroes. Finalmente, Panini Comics nos trae la versión definitiva: un Marvel Integral. Como viene siendo habitual, este presenta una gran calidad con sus tapas en cartoné y sus más de 300 páginas, todas ellas a todo color. Además de recoger los doce números que forman la historia, esta edición presenta interesantes añadidos. A un prólogo inicial escrito por Alex Ross en el que se contextualiza la época en la que ‘Inhumanos’ fue escrita, se unen varios bocetos junto con sus respectivas explicaciones. También incluye las habituales entrevistas al equipo creativo de la serie. ‘Marvel Integral Inhumanos’ salió a la venta este pasado mes de octubre de 2017 a un precio de 30 euros. 

Paul Jenkins

Se inició en el mundo del cómic ejerciendo distintas tareas como editor, responsable de licencias y promociones, y en ocasiones como guionista. En 1994 formó equipo con Sean Phillips, y de la mano de Vertigo llegó a publicar hasta 40 números de ‘Hellblazer’. Posteriormente, inició su andadura en Marvel con ‘Inhumanos’. Esta serie de la línea Marvel Knigths le valió, junto con Jae Lee, el Eisner 1999 a Mejor Serie Nueva. Desde entonces, Paul Jenkins ha estado trabajando en múltiples series. Desde entonces, a lo largo de su carrera ha trabajado en distintas colecciones, ‘Peter Parker: Spider-Man’, ‘El Vigía’ o ‘Wolverine: The End’ entre otros, que le han valido múltiples reconocimientos.

Jae Lee

El dibujante de origen coreano saltó a la fama en 1992 con su trabajo en ‘Namor the Sub-Mariner’. Más tarde, y tras trabajar en distintas series como ‘La Canción del Verdugo’, protagonizada por los X-Men; obtuvo su primer gran éxito en 1999. Junto con Paul Jenkins, Lee trabajo en ‘Inhumanos’, cuyos doce números le valdrían ese mismo año un Eisner a Mejor Serie Nueva. Desde 2007 formó equipo con el artista Richard Isanove y los escritores Robin Furth y Peter David en la adapatación al cómic de la saga de Stephen King, ‘La Torre Oscura’. Por otra parte, recientemente trabajó en el proyecto ‘Antes de Watchmen’; también ilustró el segundo volumen de la serie ‘Superman/Batman para DC Comics entre 2013 y 2014, trabajando junto al escritor Greg Pak.

‘Marvel Integral Inhumanos’

Contiene Marvel Knights: Inhumans 1-12 USA       La épica saga que moderniza a los fascinantes personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby. Los Inhumanos son una asombrosa raza que posee habilidades únicas. La individualidad y la diversidad son la norma en Attilan, la fantástica ciudad-estado en la que viven Los Inhumanos. Ahora, con los hombres golpeando las puertas de su hogar, este remanso de paz debe hacer frente a su hora más decisiva. Pero, mientras un furibundo ataque llega desde el exterior, Rayo Negro y los suyos descubrirán que el peor de los enemigos se encuentra junto a ellos.

Marvel Integral Inhumanos

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Moff de nuestro Emperador Palpatine, impongo el orden por toda la galaxia con mi bat-coche ... y ahora os cuento cosas por aquí.

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