Reseña de ‘Spiderman: La última Cacería de Kraven’

La portada del volumen publicado por Panini

Hay historias que pesan en la historia del noveno arte por su leyenda. El poso que dejaron en la generación que recibió el impacto en toda su amplitud en la época de su edición consigue colarse en cualquier análisis de la obra en los años que vendrán. Cuando revisas esas obras trascendentales sientes cierto respeto, quizá algo de presión, porque sobrevuela la intriga acerca de cómo ha aguantado el paso del tiempo. Por suerte para mí, ‘La última Cacería de Kraven’ continúa en su podio como obra fundamental en la historia del trepamuros más querido del mundo viñeta.

Ojalá pudiese finiquitar mi reseña con unas cuantas palabras en plan “esto es demasiado bueno; leedla, sin más paliativos”. Con eso resumiría lo que opino de este momento culmen del cómic de superhéroes, una historia que vapuleaba los clichés asociados a Spiderman y removía al lector en su asiento por la tensión acumulada página a página. J.M. DeMatteis y un Mike Zeck en estado de gracia elevaron el listón en el mercado del cómic comercial con una saga mezcla de géneros, de marcado carácter tenebroso, que empujaba al trepamuros a la edad adulta.

Lo cierto es que los años ochenta del siglo XX habían sido bastante dulces para Spiderman. Varias colecciones con su nombre en la cabecera llenaban los puntos de venta, y algunos de los mejores guionistas y dibujantes paseaban de manera recurrente por sus páginas. También es verdad que a finales de esa década, el personaje había perdido lustre. Aunque no se puede decir que los cómics del trepamuros fuesen un desastre, se echaba de menos el brillo de años anteriores. Se tomaron decisiones que a la larga lastrarían el desarrollo de Spiderman, generando más problemas que soluciones, con la intención de madurar a un Peter Parker que parecía anclado a un eterno síndrome de Peter pan.

Algunas de esas elecciones editoriales pasaban por casar a Peter con su intermitente amor de juventud, M.J. Mientras que otros guionistas hacían malabares con el concepto de matrimonio, DeMatteis usó este hecho problemático para muchos en el gran leit motiv de Spiderman para salir de una pieza. Pero en la propuesta de este mítico guionista había mucho más. ‘La última Cacería de Kraven’ es revolucionaria por casi todo lo que contienen sus páginas, desde el pulso narrativo elegido por DeMatteis a la propia evolución de la trama.

Kraven y la locura

Para empezar, ‘La Última Cacería de Kraven’ es un cómic de Spiderman donde Spiderman está un buen rato fuera del escenario. El que lleva la voz cantante es Kraven. Porque el título de esta obra no es anecdótico. Hasta este momento, Kraven no pasaba de bufón recurrente en las aventuras del Trepamuros. Estaba a años luz de los pesos pesados de la galería de villanos del Cabeza de Red. El Duende Verde o Doctor Octopus, esos sí que son tipos duros. Kraven era un delirante mequetrefe con ínfulas que normalmente era derrotado con facilidad por nuestro amistoso vecino. 

Hasta que DeMatteis se fijó en el potencial de un personaje que, básicamente, era un ejemplo de mente torturada ajena a la realidad. En esta saga, Kraven se adentra en un profundo abismo mezcla de locura y venganza. Deja atrás esa efigie exagerada de bocazas devorado por su ego, y se transforma en un auténtico psicópata, dispuesto a todo en su cruzada delirante por recuperar el honor perdido. Su presa, La Araña, una visión distorsionada, casi totémica, de su enemigo recurrente.

Kraven se hace con el papel principal en esta mórbida historia de muerte y renacimiento. No hay juegos, ni chistes fáciles, ni acrobacias, ni humillante derrota. A cambio, tenemos una especie de espejo en el que DeMatteis refleja los lugares comunes de Spiderman para darlos la vuelta. Una obra de dualidades, entre el hombre y la bestia, entre el cazador y la presa, entre el frío de la tumba y el palpitar de un corazón que lucha por sobrevivir a una pesadilla. 

DeMatteis utiliza elementos de la serie negra en el ambiente de pesadilla urbana. A la arriesgada pócima arroja imágenes que parecen sacadas del género de horror. Enormes mansiones silenciosas, catacumbas mohosas, cementerios… en ocasiones, el escenario gótico resulta perturbador de más, puesto que nos resulta extraños como lectores encontrar estas piezas en el contexto de Spiderman. El guionista acrecienta estas sensaciones con una lección de escritura, donde el gran protagonista es el silencio. Spiderman puede ser una colección muy ruidosa, llena de ingenio y de diálogos chispeantes. DeMatteis se aleja de ese efecto, y utiliza la ausencia de lenguaje en escenas magistrales llenas de tensión.

Una apuesta tan potente requiere de una comunicación perfecta entre guionista y dibujante. Por suerte, DeMatteis contaba en el apartado gráfico con Mike Zeck, un tipo que nació para dibujar cómics de superhéroes, y que además entendía perfectamente las motivaciones del escritor para su historia. Cómo llena de movimiento esas viñetas en las que lo físico es primordial, ausentes de apoyos literarios, dependiendo únicamente de la comunicación visual, es deslumbrante, armado de la misma fuerza treinta años después de la primera vez que estas páginas vieron la luz.

El más triste adiós

‘La Última Cacería de Kraven’ demostraba a creativos y lectores que se pueden contar cosas diferentes, de formas diferentes, sin perder la esencia de los personajes. Cada viñeta de este cómic está meditada hasta la perfección, tanto a nivel literario como gráfico. La simbología del viaje, tanto del villano como del héroe, dota de complejidad estructural a un cómic que gritaba a los cuatro vientos que el cómic de superhéroes se merecía un paso hacia delante. Que los lectores eran capaces de aceptar historias sofisticadas, de fuertes implicaciones psicológicas, fuera de la linealidad habitual.

El trabajo de DeMatteis y Zeck se merece, sin duda, ese puesto entre las mejores historias jamás publicadas sobre Spiderman. La muerte forma parte de la vida de Peter Parker, sacudiendo con dramatismo al personaje desde su origen. En esta ocasión, ese concepto se hace físico, real, tangible, para el propio protagonista, que afronta su propia mortalidad como nunca lo había hecho. Desde el miedo, la pérdida, el amor, como un ser humano de carne y hueso al que una máscara no puede proteger.

Ese es el gran triunfo de DeMatteis en ‘La Última Cacería de Kraven’, hacer más humano a un personaje que se caracterizaba por su humanidad. Porque sus miedos, por primera vez, son adultos, en el sentido de que toma conciencia del hecho de que, como todo hijo de vecino, el tipo tras el disfraz, el que se levanta cansado para ir a trabajar, el que sonríe cuando mira a su mujer dormir, se lo pasa bien con sus amigos, se preocupa por su tía, se enfada con su editor cascarrabias… que ese tío, también puede morir.

Y qué final, amigos. Qué final.

‘La última Cacería de Kraven’ vuelve a las librerías con toda su majestuosidad en un volumen único encuadernado en tapa dura. El formato es el habitual en la línea de Panini 100% Marvel HC y contiene Web Of Spider-Man 31 y 32, The Amazing Spider-Man 293 y 294 y Peter Parker, The Spectacular Spider-Man 131 y 132 USA. Como material extra, el tomo cuenta con una introducción de Stan Lee, un delicioso epílogo del propio DeMatteis, y una galería de fenomenales páginas a lápiz del genial Mike Zeck. A todo color, 176 páginas de leyenda pura os esperan en vuestra librería favorita al precio de 16,50 euros.

J.M. DeMatteis

Nacido en Brooklyn, Nueva York, en 1953. Se trata de todo un clásico de DC Comics, ya que lleva trabajando para la conocida editorial desde finales de la década de los 70 del pasado siglo, cuando pese a su juventud comenzó a mostrar el dominio del género superheroico. En su bibliografía son muy recordadas sus etapas al frente de la colección ‘Liga de la Justicia’  junto a Keith Giffen y Kevin Maguire, además de sus aportaciones haciéndose cargo de algunos de los personajes más populares de otras editoriales.

Mike Zeck

Este reconocido dibujante ha realizado sus trabajos más recordados en las filas de Marvel. Ha aportado su inconfundible arte en celebradas etapas de Capitán América, Spiderman, Master of Kung Fu y El Castigador. Fue también dibujante de las míticas ‘Secret Wars’ originales.

[El legendario equipo creativo compuesto por J. M. DeMatteis y Mike Zeck elaboran la historia definitiva de venganza, en esta revolucionaria e inigualable saga, considerada la mejor aventura moderna de Spiderman. Kraven El Cazador ha acechado y acabado con la vida de todos los animales conocidos por el hombre. Pero hay una bestia que se le resiste: una que se burló de él en cada encuentro: el superhéroe conocido como Spiderman. Ahora el tiempo de jugar ha terminado. Acabará con la araña, la enterrará y se convertirá en ella. Empieza la Última Cacería de Kraven. [/note]

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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