Reseña de ‘Ivar, Timewalker: Cambiando la historia’

Portada del nuevo volumen de Ivar

Más lío espaciotemporal, chavales, que eso de que el universo esté a punto de irse a tomar vientos parece que nos gusta. Y, por supuesto, si Ivar Anni-Padda está de por medio, os podemos asegurar de que el fin de todo tal y como lo conocemos tendrá toneladas de estilo. Ivar, el caminante eterno, que da saltos por la corriente temporal como el que camina sobre charcos, afronta el momento definitivo en su alocada historia. Hace un par de meses os contaba el inicio de las peripecias de este peculiar viajero del tiempo (Lo puedes leer aquí), y hace unas semanas Medusa Cómics publicó la continuación del trayecto lleno de peligros hasta, literalmente, el fin de los tiempos protagonizado por Ivar.

El final del anterior volumen no era precisamente feliz. En realidad, la aventura propiamente dicha se acoplaba a las espaldas de Neela Shethi, incansable investigadora que estaba a escasos minutos de cambiar la historia. El esfuerzo obsesivo de la joven estaba a punto de dar frutos, y el viaje en el tiempo pasaba a ser una realidad. En ese instante aparece Ivar, extravagante y misterioso, dando el pistoletazo de salida a un delirante rebote de época en época. En la huida hacia adelante y atrás en la historia, Neela se convierte en una confusa víctima de una batalla que ha durado desde el comienzo de los tiempos, más allá de las eras, y que tiene como origen una oscura organización llamada O-Lvido.

El problema es la ambigua presencia del propio Ivar en el meollo. Neela es incapaz de confiar en alguien que parece tener su propia hoja de ruta. El Caminante Eterno parece que guarda sus propias cartas, y Neela no es más que un peón en la eterna batalla por el control del tiempo. Al final del primer tomo, Neela tomaba la drástica decisión de abandonar a Ivar y refugiarse en los brazos de O-Lvido, a la postre dirigida por una versión futura de ella misma.

En esa tesitura nos encontramos a Ivar, dispuesto a dar la vuelta a la tortilla. En su plan para el rescate de la científica, el viajero no duda en llamar a la artillería pesada. Su apellido es de los ilustres dentro del universo fabricado en el sello Valiant, y es que los hermanos Anni-Padda han dado muchas vueltas por este mundo de locos. Toca reunión familiar, con la entrada en escena de Armstrong y Gilad, el guerrero eterno. Si pensáis que vuestras cenas navideñas son tensas, lo de esta familia va un punto más allá. Han tenido siglos, literalmente, para la recolección de rencillas y desencuentros, así que el trabajo en equipo por parte de estos tres hermanos se ve un tanto complicado.

Esto sí que es entrar a lo grande

Ese es, más o menos, el grueso de la trama  que ocupa este segundo volumen de Timewalker. Fred Van Lente juega de nuevo con un gran equilibrio entre la escritura de personajes y la acción continua sin complejos. Los mismos ingredientes que vimos en la anterior entrega, pero con un punto de dramatismo que presenta un horizonte de cambios en el futuro inmediato de Ivar.

No os quepa duda de que este simpático con un puntito canalla sigue como voz cantante de todo el meollo. Van Lente ha dado a dotado a su protagonista de personalidad única, apabullante, capaz de comerse cada aparición en la viñeta con su mera presencia. Cae bien, da buen rollo, y su carácter de listillo sabelotodo es tan irritante como divertido. El guionista sabe rebajar la nota arrogante con buenas lecciones de humildad y contraste con los secundarios.

Esos compañeros de aventuras son otro de los grandes aciertos de la colección, con el carisma probado de otras apariciones en el universo Valiant. Armstrong y Gilad vienen curtidos de sus propias experiencias protagonistas, son conocidos por el público, y su propia personalidad es a prueba de papeles secundarios. Dan color a la peripecia de Ivar, retoman la desquiciante relación familiar de la que se nutre la mitología del particular trío. Cumplen su papel en el grupo, y, a pesar de los muchos motivos para el choque, demuestran su valía en los momentos donde todo está en juego.

Sin duda, de todo el plantel, destaca por fuerza propia Neela Sethi, auténtica protagonista de la historia. Ivar es el explosivo desencadenante, pero, en el fondo, Van Lente cuenta la historia de la joven, sus frustraciones y motivos personales, la naturaleza del tesón que la empuja en una locura que dejaría el cerebro de cualquier ser humano hecho grumos por el trauma de pasear por el infinito del tiempo. Es ella la que afronta el gran peligro que acecha al grupo, la que tiene evolución real al tomar conciencia de sus errores.

El guión de Van Lente es de auténtica locura. No dejan de pasar cosas, pero al mismo tiempo hay espacio de sobra para larguísimas charlas casi incomprensibles para el común de los mortales basadas en cantidades ingentes de cháchara pseudocientífica. El viaje en tiempo por aquí, el viaje en el tiempo por allá. Por suerte, el escritor nos muestra toda esa parafernalia con humor y grandes dosis de complicidad con el lector, que encuentra alivio en el tono ante la información casi esotérica que defienden estos protagonistas locos por la ciencia disparatada.

El aspecto visual, como casi siempre en Valiant, es lo que más flojea. Francis Portella no es un mal dibujante, para nada, pero el acabado de esta segunda entrega de Ivar peca de estático, de falta de brío. Me suele pasar con los artistas de este sello, que en ocasiones me parecen clónicos. No hay gusto por el riesgo, precisamente, en las páginas de Ivar. Eso sí, hay que reconocer el vistoso trabajo con los fondos y escenarios, despliegue bastante serio de ciencia ficción dura, que corresponde con el aspecto literario de la propuesta.

Reuniendo a la familia

Diversión, personajes que molan porque han convertido molar en un modo de vida, viajes a los límites del universo, naves espaciales grandes, enormes, gargantuescas… Elementos de sobra para que pasemos un buen rato de ciencia ficción inteligente, divertida, sustentada en momentos que enganchan. Van Lente ha conseguido que quiera, de verdad, conocer el final de esta historia, que se mastica en las últimas páginas de este volumen y nos deja empezando con las uñas de los pies porque las de las manos nos las hemos merendado con tanto meneo. Valiant continua su apuesta por la calidad y la variedad, en un universo cohesionado como pocos. A disfrutar, que tipos como Ivar no se conocen todos los días.

Ivar, Timewalker: Cambiando la historia’, llega a las librerías gracias a Medusa Cómics, sello encargado de la edición de Valiant en España. Como en la anterior entrega, se trata de un volumen recopilatorio que recoge los números del 5 al 8 de la edición en grapa americana. Además, galería de portadas y sección de imágenes del proceso creativo de la colección. En tu lugar de venta favorito, querido lector, al precio recomendado de 12,95 euros.

Fred Van Lente (EEUU, 1972) es un guionista americano cofundador de la editorial Evil Twin Comics, que se encarga de editar cómics no ficticios. Entre sus trabajos más destacados encontramos las series Marvel Zombies, X-Men Noir, cowboys & Aliens, Shadowland o Archer $ Armstrong entre otras. Creador den un nuevo Power Man llamado Victor Alvarez, a lo largo del 2014 también le hemos visto participar en el cómic ‘Conan and the people of the black circle’ de la editorial Dark Horse.

¡Con el universo al borde de la destrucción, Ivar se ve obligado a pedirle a sus parientes más cercanos, Armstrong y Gilad Anni-Padda, que le ayuden a salvar a Neela Sethi de las maquinaciones de los prometeanos! ¿El problema? Que los tres no podrían llevarse peor. Y que el tiempo no cura todas las heridas. Pero tendrán que arreglárselas porque… ¡comienza el asalto a O-lvido! El guionista Fred Van Lente se supera a sí mismo (o supera a su yo del pasado) en esta sorprendente historia. Perfecta para los fans de la ciencia ficción….

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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