Reseña de ‘Providence 3: Lo innombrable’

Providence

El lado más sórdido de Lovecraft

Si comenzáramos a hablar de las adaptaciones al mundo del cómic que se han hecho de los relatos de H.P. Lovecraft probablemente podríamos llenar páginas y páginas, pero ninguna de ellas creo que haya resultado ser tan original y ambiciosa como ‘Providence’, el título con el que el señor Alan Moore ha pretendido homenajear estas historias y traerlas a su terreno. Gracias a Panini Comics tenemos ahora el tercer tomo que cierra esta maravillosa serie bajo el título ‘Providence 3: Lo innombrable’

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Portada del número #10 de ‘Providence’

Última parada, Providence

Hemos seguido a nuestro joven protagonista, Robert Blake, por su viaje a través de buena parte del territorio de la América profunda de principios del siglo XX. Ahora ha llegado la hora de detenerse en la que parece que será su última parada, el lugar que da nombre a esta obra, Providence, hogar del celebre escritor H.P. Lovecraft, al que Robert ya conoció en números anteriores.

Blake es un periodista del New York Herald con ínfulas de escritor serio que comenzó una investigación en busca de la auténtica historia que rodea toda la mitología concerniente a un antiguo libro titulado ‘Sous le Monde’ (cuya traducción del francés sería “Bajo el Mundo”), una obra similar a ‘El Rey Amarillo’ de Robert W. Chambers que supuestamente enloquece a aquellos que la leen, a la vez que prepara un libro sobre las creencias esotéricas de Nueva Inglaterra.

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Robert Black y H.P. Lovecraft, paseando por Providence…

En su afán por descubrir los misterios que oculta esa misteriosa sociedad llamada Stella Sapiente, Robert acude a una cita con el señor Henry Annesley, y nada más aparecer este en la historia nos llevamos una desagradable sorpresa: las lentes de color no graduadas que este utiliza, más propias de alguien como Tony Stark, le sirven para percibir la luz de las altas frecuencias del violeta, incluso las que se encuentran todavía más allá. En otras palabras, Annesley es capaz de ver ese mundo oculto que el guionista nos viene insinuando desde el primer número de ‘Providence’. Y cuando la narración nos coloca en el punto de vista subjetivo de este individuo somos capaces de ver la gran cantidad de seres con características de insectos y moluscos que pululan en todo momento a nuestro alrededor y a través de nosotros cuya presencia no podemos detectar.

Como le suele ocurrir habitualmente, Robert irá encadenando diversos encuentros con personas de lo más peculiar, gente claramente extraordinaria que en pocas ocasiones despierta las alarmas de este. Y es que Robert sigue siendo un imbécil incrédulo que cree que todos los sucesos paranormales que ha experimentado a lo largo de su viaje son fruto de su frágil estado mental debido a la pérdida de su amante, Lily. Pero este velo autoimpuesto no tardará mucho en caer en Providence…

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Y llegará el momento en el que la incredulidad de Robert desaparezca inevitablemente…

La verdad oculta

Una vez más el guionista establece un paralelismo entre lo sobrenatural que permanece oculto a plena vista para la sociedad y la represión sexual existente en aquellos tiempos, algo que pronto se nos da entender gracias al personaje de Howard Charles, un joven que se cruzará en el camino de Robert. De la misma forma que los personajes a los que entrevista nuestro protagonista hablan con un tétrico doble sentido en muchas ocasiones, Howard deja clara su orientación sexual para el que sepa leer entre líneas. Y, por supuesto, Robert capta el mensaje, porque en algunas materias no se le escapa una…

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Viejos conocidos

Probablemente la aparición de H.P. Lovecraft en el camino de Robert sea lo que en cierta forma haga que los acontecimientos se desencadenen y provoquen que la venda caiga por fin de los ojos de nuestro protagonista. Aunque si hay que señalar a un personaje que realmente provoque este cambio, nos tendríamos que fijar más en un viejo conocido al que vimos por primera vez en ‘Neonomicon’, esa obra de Moore de la que ‘Providence’ es precuela (¿o es una secuela en realidad?). Y es que si hasta ahora podíamos pensar que ‘Neonomicon’ era una lectura recomendada para antes de meterse en ‘Providence’, en este tercer tomo queda claro que en realidad es obligatoria…

Querido diario…

Algo que seguimos teniendo en este tomo, al igual que en los dos anteriores, es la inclusión al final de un capítulo de un extracto del diario de Robert, una prosa de varias páginas en las que se nos relata en profundidad su punto de vista sobre los acontecimientos vividos en los últimos días por su persona. A pesar de que son francamente interesantes y le dan una profundidad a la obra que no lograría de otra forma, también es cierto que es una forma excelente de romper el ritmo de lectura y que en alguna ocasión puede llegar a resultar pesado, sobre todo teniendo en cuenta el tipo de letra utilizado, simulando un manuscrito.

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Hay momentos de mal rollo, y luego está esto…

Un final lovecraftiano

Una vez la verdad es revelada para Robert, el tono de la obra cambia drásticamente y nos encaminamos sin remedio hacia una conclusión de lo más lovecraftiana, siempre desde el punto de vista de Alan Moore, claro está. La religión católica y todo su simbolismo tendrá una importancia capital en este tercer acto, en el que el guionista utiliza sus mejores trucos narrativos para hacer que al lector se le erice la piel con una estructura simétrica que solo el mejor Moore es capaz de firmar.

Y llegamos al final, y lo único que me apetece hacer tras pasar la última página es coger de nuevo el primer tomo y volver a empezar. Y es que si la primera lectura de ‘Providence’ es una gozada, la segunda es aún mejor. Y no creo que sea la última. ‘Providence’ es una obra que, al igual que ocurría con ‘Watchmen’, se disfruta más cuanto más te metes en ella, cuanto mejor la comprendes y menos te entretienes en la incertidumbre y la sorpresa y más en la narración y su profundidad.

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Las cosas se van a poner realmente chungas…

Como advertencia a lectores incautos, hay que señalar que si no conoces la obra de H.P. Lovecraft es posible que te llegues a sentir muy perdido con ‘Providence’. Lo bueno es que, aunque no seas un erudito en los mitos de Cthulhu, esta lectura que animará no solo a leer todo lo publicado por el escritor de Providence y por sus amigos, sino a profundizar en ello y a intentar cazar las innumerables referencias que Moore nos planta en cada página, una labor de lo más interesante.

Burrows, mejora constante

Jacen Burrows sigue haciendo uso de esas viñetas subjetivas que se han convertido en la marca distintiva del aspecto visual de ‘Providence’. Su estilo característico, deudor del trabajo de otros como Steve Dillon, y su capacidad para mostrar personajes que con un leve cambio de expresión facial son capaces de expresar una amplia gama de sentimientos son sin duda sus mayores aciertos. Es una gozada ver la evolución de Burrows a lo largo de los años desde sus primeros trabajos hasta el presente. Se aprecia sin mucho esfuerzo la forma en la que el dibujante ha ido puliendo su trazo, perfeccionándolo y corrigiendo errores, pero siempre siendo fiel a sí mismo.

El tomo ‘Providence 3: Lo innombrable’ publicado por Panini Cómics se presenta en formato libro de tapa dura. El tomo contiene 168 páginas a color con un tamaño de 17 x 26 cm. e incluye los números del #9 al #12 de la edición americana de la serie ‘Providence’, además de las portadas originales de los números individuales, así como una galería de portadas alternativas y una breve biografía de los autores. La traducción corre a cargo de Raúl Sastre, el precio de venta recomendado es de 18,95 € y se puso a la venta en octubre de 2017.

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Alan Moore

Nacido en Northampton (Reino Unido) en 1953, está considerado por muchos el mejor guionista de cómics de la historia. Debutó en su país natal con seriales para 2000 AD y Warrior que llamaron la atención de Len Wein, editor de DC, que le ofreció cruzar el charco. Así, a principios de los años 80, creó hitos como ‘La Cosa del Pantano’, ‘Watchmen’, ‘V de vendetta’ o las historias incluidas en ‘El Universo DC de Alan Moore’. También es el artífice de America’s Best Comics, de donde salieron obras tan destacadas como ‘Top 10’, ‘Promethea’ o ‘La Liga de los Caballeros Extraordinarios’.

Jacen Burrows

Se trata de un dibujante de cómic americano conocido sobre todo por su trabajo para la editorial Avatar Press. Burrows se graduó en la Escuela de Savannah de Arte y Diseño en 1996, tras lo cual comenzó a trabajar para Caliber Press y London Night Studios. Una vez comenzó a trabajar en Avatar Press unió su nombre al de grandes guionistas del cómic como Alan Moore, Warren Ellis o Garth Ennis. Entre sus influencias, Burrows menciona el trabajo de Matt Wagner, Tim Truman, Alfred Hitchcock y David Lynch. Además del cómic, Burrows ha trabajado en la ilustración de videojuegos y de juegos de rol en productos como ‘Grand Theft Auto: Vice City’ para Rockstar Games y ‘Dungeons & Dragons’ para TSR. Entre sus obras más destacadas encontramos títulos como ‘The Courtyard’, ‘Dark Blue’, ‘Scars’, ‘303’, ‘Dark Blue’, ‘Bad World’, ‘Transmetropolitan: Filth of the City’, ‘Ultimate Spider-Man’, ‘Alan Moore’s Magic Words’, ‘Alan Moore’s Yuggoth Cultures and Other Growths’, ‘Chronicles of Wormwood’, ‘Crossed’, ‘Neonomicon’ y ‘Providence’.

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‘Providence 3: Lo innombrable’

La última entrega de la reintrepretación del mundo de Lovecraft por Alan Moore.

El viaje de Robert Blake a la América profunda de principios del siglo XX llega a su fin.

Su proyecto de escribir un libro se ha convertido en una inmersión en el horror y la locura. Un libro que cambiará su vida para siempre.

Guion: Alan Moore

Dibujo: Jacen Burrows y Juan Rodríguez

‘Providence 3: Lo innombrable’

Reseña
Guion
Dibujo
Edición
Nacido en Coruscant, criado en Westeros y viviendo en Gotham City. @evendrones

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