Reseña de ‘Spiderman: La caza de la araña’

El tomo publicado por Panini

Hay que ver lo que nos gusta el Spiderman de mediados de la década de los 80. En mi caso personal, admito que hay mucho de emocional en esos cómics, porque tienen bastante culpa de que hoy sea el devorador de viñetas que os da la tabarra con sus historias de abuelo cebolleta semana a semana. No es la primera vez que recorremos esa gloriosa época del trepamuros más famoso del mundo, y en ocasiones anteriores comentamos enormes momentos que esta época dio (por ejemplo, aquí). Con ‘La caza de la araña’ retomamos la aportación de Peter David, auténtica leyenda del cómic, a la mitología de nuestro amistoso amigo y vecino.

Efectivamente, hace unos meses reseñamos en la web la llegada de este importantes escritor a las páginas de Spiderman, con un debut por todo lo alto en la recordada saga ‘La muerte de Jean DeWolff’. En ese puñado de números, David empujaba al bueno de Peter Parker a esa clase de momentos de madurez a lo bestia, al necesario camino hacia la edad adulta que el personaje necesitaba. Ese ciclo terminaría con la publicación de ‘La última cacería de Kraven’, con la confrontación del superhéroe arácnido ante su propia muerte (y que, por supuesto, también reseñamos en La Casa de El).

Peter David se había ganado los galones. No estaba mal para un tipo que había llegado al departamento creativo de Marvel casi por accidente. El bueno de David estaba en el equipo de ventas, totalmente alejado de cualquier tipo de actividad creativa, pero los hados a veces son generosos, y pusieron a este tipo con tanto talento enfrente del procesador de textos, para deleite de los lectores. Con el reciente éxito de la saga de Jean Dewolff como referente, David comenzó el despliegue de intenciones que marcarían el desarrollo de la cabecera ‘Peter Parker: el espectacular Spiderman’. Este título fue ideado para exprimir la gallina de los huevos de oro que era el personaje por entonces. Una sola colección dedicada al trepamuros no parecía suficiente, así que las mentes pensantes de Marvel idearon algunos títulos extra con la sana intención de que los coleccionistas pasasen por caja.

Peter Parker se lanzó como título dedicado a las andanzas del alter ego de Spiderman, centrado en el día a día del tipo tras la máscara y acentuando la presencia de algunos secundarios de lujo que no encontraban sitio en la cabecera principal. La idiosincrasia de cabecera menor daba cierta libertad de movimientos a los autores implicados, y David aprovechó esta identidad para convertir ‘Peter Parker’ en laboratorio narrativo, que con el tiempo será recordado como referencial de esta época dorada del cabeza de red.

El arte de Beachum

Tras el impacto de ‘La muerte de Jean DeWolff’, Pater David parece que encontró la fórmula para reinventar la identidad de ‘Pater Parker: el espectacular Spiderman’. La idea era la continuidad del tipo tras la máscara como centro de espectáculo pero ,al mismo tiempo, ofrecer historias con cierto grado de sofisticación, alrededor de temas que no solían ser tratados en las cabeceras principales del personaje. Tramas de mayor aspereza, orientadas a un público que buscaba algo diferente, más adulto y cercano a esos lectores que ya no eran niños. Desde luego, el primer encontronazo con los números que componen esta recopilación no puede ser mayor: El ‘Peter Parker’ número 112 mostraba en su portada a un muy agresivo Santa Claus armado con un pistola.

Esa historia navideña abre la veda para la demostración de fuerza de Peter David, lanzado hacia un mundo más oscuro de lo normal en la vida de Spiderman. Tramas callejeras, repletas de personajes al límite, componían un universo más tridimensional que los habituales tonos en blanco y negro del mundillo superheroico. Peter David aderezaba esas narraciones con perfectos equilibrios entre el dramatismo y el humor, pieza clave marca de la casa. Con alguien con la verborrea de nuestro querido protagonista, el talento para los ingeniosos diálogos de David brilló con especial fuerza.

En este puñado de cómics tendremos acción a raudales, por supuesto, y la presencia de enemigos clásicos como el Lagarto, Electro, Duende, Doctor Octopus o la aparición estelar de Dientes de Sable, antes de ser ese enemigo recurrente en la vida de Lobezno. También disfrutaremos de la presencia de aliados como la Spiderwoman de la época. Pero, aparte de esos recovecos evidentes del cómic de superhéroes, Peter David daba vueltas de tuerca a la esencia del espíritu Marvel. Las historias cotidianas se mezclaban con inteligencia entre las tramas, y mostraban el complicado mundo personal de Peter Parker, que al fin y al cabo era el que titulaba la portada.

Las insípidas y prosaicas derrotas del día a día ponían al protagonista los pies en la tierra.Daba igual que pase los días partiéndose el espinazo contra exóticos tipos de pintoresco disfraz; al volver a casa, los problemas para pagar el alquiler esperan.Las relaciones personales pueden ser un infierno cuando se lleva una doble vida. Tía May y sus curiosos compañeros de casa, la siempre estresante relación con Gata Negra, la confusa situación con Mary Jane, el poco lucrativo trabajo en el Bugle…

Al fin y al cabo, lo grande de Spiderman es la identidad del tipo normal y corriente que vive lo extraordinario mientras hace frente a la vida como común mortal. El tipo que apenas llega a fin de mes, que celebra la navidad solo, aunque visite otras dimensiones, tiene problemas amorosos a pesar de codearse con los Vengadores, se encuentra la nevera vacía porque no ha podido ir a la compra, cosa corriente si pasas el día a golpes con gentuza como Kingpin. Las grandes virtudes del personaje llevadas al siguiente nivel por un tío inteligente, sensible y talentoso como es el bueno de Peter David.

El problema de esta recopilación es su irregularidad. El desequilibrio es protagonista en ‘La caza de la araña’. La mayoría del aporte literario recae sobre las profesionales espaldas de Peter David, pero entre medias se cuelan episodios de relleno que, en ocasiones, son un justo eso, relleno. Historias de andar por casa muy lejos de la originalidad y astucia de David, aunque también hay que decir que algunos son bastante entretenidos.

¿Qué has pedido este año?

Algo parecido pasa con el plantel de dibujantes. Tenemos clásicos indiscutibles e infalibles, como el legendario Sal Buscema. A pesar de eso, se nota que empezaba la época de cambios y experimentos narrativos en el apartado artístico. Hay abismos entre algunos de los lápices que pasan por estas páginas.

Estilos anacrónicos a esas alturas se dan la mano con el avance imparable de la técnica. Destacan Mike Zeck, un tipo que nació para dibujar cómics de superhéroes, y el elegante Mark Beachum. Este último es un maestro de la línea oscura y difuminada, experto en la integración de los personajes en la viñeta a base de juegos con la anatomía. A mí me encantaba, pero tiene dos problemas: por un lado, a veces peca de estático. Se nota que usaba referentes de la vida real, y muchas veces sus figuras parecen maniquíes. Otra cosa que rebaja su trabajo es la tendencia a las poses imposibles, que sexualizaban de más a los protagonistas, con especial incidencia en los personajes femeninos.

A pesar de esas cositas puntuales, leer esta época de Spiderman es genial. Aparte de la nostalgia, que sé que me puede, encuentro estos cómics muy divertidos, aderezados por el punto de riesgo que introducía Peter David en la colección. Reivindicar a David me parece necesario, entre tanto nombre hinchado de la industria, por hacer un trabajo excepcional sin armar tanto escándalo. Su aporte al universo Marvel se basa en algo más que el ruido. Hay mucha inteligencia y respeto por el lector en todo lo que escribió Peter David en su mejor época. Su Spiderman ha quedado un tanto en segundo plano por la cantidad ingente de grandes obras que ha dejado como legado, pero os aseguro que vais a pasar un rato excelente con este tomo en las manos. A leer.

‘Marvel héroes. Peter parker es el espectacular Spiderman: la caza de la araña’ es un estupendo tomo en tapa dura, que sigue las especificaciones habituales de la colección Marvel Héroes. Complementado por artículos acerca del contexto histórico editorial de la época de su publicación, en sus 572 páginas recoge los números de Peter Parker: The Spectacular Spider-Man 112-130, 134-136 y Annual 6 USA. El precio recomendado de compra es de 39,95 euros.

Peter David pasa por ser uno de los guionistas fundamentales de la Marvel de los 80 y 90. Comenzó su carrera en Spiderman, pero es recordado también por su indispensable etapa al frente de Hulk o el desarrollo de Spiderman 2099. Además, sus artículos acerca del mercado del cómic USA fueron un referente, ya que desde ellos se encargó de una feroz crítica a la deriva que arrastraba el mercado editorial americano durante buena parte de los años 90.

¡Concluye la andadura de Peter David al frente de la segunda colección arácnida, con un puñado de aventuras de culto! El mayor golpe de La Gata Negra, el regreso de As, el desafío de El Forastero, el regreso de El Comepecados y mucho más, de la mano de uno de los más imaginativos guionistas de Marvel.

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Reseña
Guión
Dibujo
Edición
Sobre todo, lector. Sueño en viñetas.

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