Descubriendo a… Jim Steranko

La mayoría de los protagonistas de los cómics americanos que nos gusta leer a los adeptos a esta web se caracterizan por vestir mallas de colores chillones y hacer uso de identidades secretas con unos nombres que sonarían ridículos en el mundo real. No obstante, no sucede siempre así, ya que algunos personajes no recurren a tener una doble vida y les basta con características mucho menos llamativas, como un puro y un parche, para ser reconocidos con facilidad. Por supuesto, me estoy refiriendo al coronel Nicholas Furia que, aunque fue creado por Stan Lee y Jack Kirby para ‘Sgt. Fury and his Howling Commandos‘ nº 1 (1963), alcanzó su mayor época de gloria cuando cayó en las manos del gran  James F. Steranko, que es el protagonista de este artículo.

Este polifacético hombre, que ha trabajado en diversos sectores, ya que ha sido escritor, artista, músico, editor y mago, nació el 5 de noviembre de 1938, en la ciudad de Reading (Pennsylvania). No eran todavía las cinco de la tarde cuando, un día de 1966, un Jim Steranko que aún no había alcanzado la treintena se presentó en las oficinas de Marvel y tuvo una entrevista de trabajo con Stan Lee. El jefazo de la Casa de las Ideas no tardó en descubrir que aquel novato tenía el colorido, la persuasión y la elegancia que a él le gustaba en una persona. Por tanto, después de haber hablado solo 15 minutos con Jim Steranko, Stan Lee le señaló una serie de títulos del momento y le dio a elegir uno. Como ya habrás adivinado, el recién llegado eligió la colección ‘Nick Fury, agent of SHIELD‘. Desde ese momento, los cómics Marvel en general y su más famoso espía en particular no volvieron a ser los mismos.

Por supuesto, Stan Lee no habría llegado a dónde estaba en aquel momento si no hubiese sido precavido, motivo por el que dio con la manera más astuta de supervisar el trabajo de Jim Steranko. Le encargó a Jack kirby la realización de los diseños de los tres primeros números de la colección ‘Strange tales‘ en los que trabajó el nuevo artista (única cabecera que, en aquella época, publicaba las aventuras protagonizadas por Nick Furia), que aún tenía que acostumbrarse al estilo y la narrativa típicos de Marvel. No, obstante, en marzo del año 1967, cuando se publicó el número 154, Jim Steranko demostró que estaba suficientemente capacitado como para encargarse de hacer el trabajo por sí solo, gracias a su narrativa experimental gráfica, con trucos de perspectiva, viñetas en negativo y efectos especiales en los bocadillos de texto. Todo ello en una historieta de tan solo 12 páginas, que rompió todas las normas establecidas y dejó gratamente sorprendidos a unos lectores que querían más de lo mismo.

Dados los buenos resultado, a partir del número 155 de la colección, Jim Steranko también se hizo cargo de los guiones, algo que no era nada habitual en aquella época. Sus historias se convertían en auténticos espectáculos, gracias a unos trucos visuales nunca antes vistos, considerados por muchos como parte del Pop Art. Si bien, a principios de los años 60, el artista Roy Lichtenstein presentó la luminosidad en las viñetas del cómic y la denominó como obra de arte, Jim Steranko lo llevó más allá al mezclar, como si se tratara de un collage, los iconos de aquella década con colores vibrantes e innovadores diseños.

Por fin, después de encargarse de 17 números de ‘Strange tales‘, Jim Steranko pudo brillar con una luz más intensa cuando el más famoso espía de la Casa de las Ideas obtuvo cabecera propia. Así, a mediados de 1968, vio la luz ‘Nick Fury, agent of SHIELD‘. Aunque no se lució demasiado en los cuatro primeros números, supo mostrar todo su potencial en la quinta entrega con la aventura ‘Wathever happened to Scorpio?‘, donde se podía apreciar la locura inspirada en dicha década y la influencias de la serie de televisión ‘El prisionero’ y de las psicodélicas letras de las canciones de The Beatles. Su admiración por el cuadro ‘La persistencia de la memoria’ de Salvador Dalí (tal y como se muestra en el número 7 de ‘Nick Fury, agent of SHIELD‘, cuya imagen acompaña a este párrafo), por la historias de terror de Wally Wood y por los diseños de Peter Max y el ya mencionado Roy Lichtenstein fue tan decisiva en su carrera como su pasión por los cómics de Dick Tracy y el Capitán América.

Entre sus portadas más impactantes se encuentran la de ‘Hulk Special‘ nº 1 y la de ‘Nick Fury, agent of SHIELD‘ nº 7 (ambas de 1968). También supo relanzar al alter ego de Steve Rogers gracias a una serie de tres números protagonizada por el Capitán América, llevada a cabo en 1969, donde dotaba al personaje de una gran modernidad y elegancia.

Trabajando con Stan Lee, en 1973, se encargó del diseño de la casa para la revista ‘FOOM’. Su último trabajo para Marvel fue en ‘X – Men‘ nº 51 (1968), en el que su nombre no aparecía por ninguna parte, ya que, en el apartado de “Arte” ponía: “¿Tenemos que decírtelo?”. Parece ser que el trabajo de Jim Steranko hablaba por sí mismo.

No podemos cerrar este artículo sin mencionar que, a principios de los ochenta, recibió una visita de George Lucas, quien le pidió que abocetara al personaje Indiana Jones, lo que confirió al arqueólogo de ficción el aspecto actual por el que todos lo conocemos.

A sus 79 años de edad, Jim Steranko puede sentirse satisfecho de la huella que ha dejado en el mundo del noveno arte.

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