Reseña de ‘El arte de Harry Potter’

Arte de HogsmeadeLas palabras con las que J. K. Rowling construía su universo literario cobraban vida en nuestra imaginación conforme pasábamos de una página a otra. Con la llegada de la adaptación cinematográfica de la saga, y a partir de las descripciones de la escritora, el diseñador de producción Stuart Craig pudo convertir esas palabras en algo más que imaginación. En ‘El arte de Harry Potter’, escrito por Marc Sumerak y publicado en España por Norma Editorial, encontramos una completa colección de ilustraciones conceptuales y bocetos con los que podremos descubrir cómo esa magia ha ido cobrando vida.

“Es peligroso crear algo que sea totalmente fantástico porque puedes perder la referencia de la realidad y ese no es el estilo de estas películas”

Expreso llegando a Hogwarts
Ilustración de Andrew Williamson para ‘Harry Potter y el misterio del príncipe’

Con esas palabras, Stuart Craig nos recuerda que la intención con la que se abarcó el proyecto es la de llevar la magia a nuestra realidad, y sentirnos así más partícipes de este mundo aunque todo en él sea nuevo y mágico. Al fin y al cabo, el andén que nos lleva a Hogwarts está situado en una estación muggle.

A lo largo del libro iremos descubriendo los trabajos de aquellos artistas que, junto a la ayuda de sus diferentes equipos, están detrás del aspecto visual de la saga de Harry Potter, en especial el de los artistas conceptuales Adam Brockbank, Paul Castling, Rob Bliss y Dermont Power. También encontraremos los diseños de departamento de gráficos formado por Miraphora Mina y Eduardo Lima; del diseñador de efectos de criaturas, Nick Dudman; de la diseñadora de vestuario, Jany Temime; y de la malograda escenógrafa Stephanie McMillan.

El tomo se divide en 5 capítulos con los que hace un recorrido panorámico por los aspectos fundamentales de la saga. Cada uno de ellos se presenta con un texto, los únicos que encontramos a excepción de las acotaciones de las ilustraciones. De esta forma tenemos una exposición limpia de las ilustraciones, que en ocasiones abarcan las dos páginas del tomo abierto o incluso pasan a ser un desplegable por ambas partes con el que extender una ilustración más amplia. Algunas de ellas permanecían inéditas hasta el momento, dándole un valor añadido al ejemplar.

El primer capítulo, con el nombre de “Mundo mágico”, nos lleva a explorar el mundo muggle, donde vemos detalles de Privet Drive, pero también del pueblo de Little Whinging en una ilustración para ‘Harry Potter y la orden del fénix’ o de la ciudad de Londres para las últimas películas de la saga; el Callejón Diagon, en el que también se incluye el Callejón Knockturn y podemos ver maquetas generadas por ordenador del mismo para su aparición en ‘Harry Potter y el misterio del príncipe’, aunque en la película no veamos planos generales; el castillo de Hogwarts; aulas y despachos; terrenos y la Batalla de Hogwarts, donde vemos unas impactantes ilustraciones del castillo en ruinas o en llamas, con todo lujo de detalles. Se incluye también detalles de caballeros que luchan por el castillo al cobrar vida con el encantamiento “Piertotum Locomotor” de la profesora McGonagall.

El primer bloque sigue con ilustraciones de Hogsmeade, las prisiones de Azkaban y Nurmengard, el Ministerio de Magia, las casas mágicas y la Copa del Mundo de Quidditch. En el arte conceptual encontramos también detalles que fueron omitidos en la película y que, sin embargo, enriquecen más la escena. Es el caso del plano general del estadio donde se celebra la 422ª Copa del Mundo de Quidditch en ‘Harry Potter y el cáliz de fuego’, en cuya ilustración apreciamos que el evento es patrocinado por la prestigiosa línea de escobas Nimbus 2001, mientras que esto se omite en el resultado final.

El segundo apartado, “Magos, brujas y muggles”, nos permite conocer más a fondo detalles de los personajes, especialmente de su vestuario. Este fue evolucionando conforme pasaban los años, como cuenta la responsable del vestuario Jany Temime, quién se unió a la saga en la tercera entrega. Es en este momento cuando empezamos a ver más personalidad en unos personajes que están madurando y que, con sus visitas a Hogsmeade, pueden también salir del uniforme escolar (e incluso aunque sigan llevando el uniforme lo harán de una forma diferente, más marcado por la personalidad del personaje).

En este apartado encontramos alumnos de Hogwarts, donde destacan los uniformes de Quidditch; profesores y personal de Hogwarts; fantasmas; fuerzas oscuras; el Torneo de los Tres Magos, en el que se incluyen ilustraciones de la llegada a Hogwarts de las distintas escuelas, de las pruebas del torneo, así como bocetos de vestuario de diferentes personajes, incluyendo a Rita Skeeter; los Merodeadores; Los Dursley, entre los que encontramos a Tía Marge y los diferentes bocetos a medida que se expande; y la Orden del Fénix.

El tercer capítulo es el de “Criaturas mágicas”, donde destaca la labor del diseñador de efectos de criaturas Nick Dudman y su equipo. Aunque, tal y como Dudman comenta, “el diseño original no es cosa de una sola persona” y este va evolucionando conforme cada trabajador le añade un toque diferente. En este bloque exploramos los compañeros, el Bosque Prohibido, el Lago Negro, las criaturas en Hogwarts, dragones, los trabajadores, criaturas oscuras y guardianes invocados. Otros libros publicados en Norma Editorial complementan estas ilustraciones, como son ‘El gran libro de las criaturas de Harry Potter’ o ‘Cine Mágico volumen 2: criaturas curiosas’.

El cuarto capítulo está dedicado a los “Artefactos”, aquellos objetos que complementan de forma perfecta este mundo. El problema al que se enfrentaban a la hora de elaborarlos es que tenían que ser fieles a lo descrito por Rowling a la vez que funcionar en la pantalla. A lo largo de las películas encontramos una variedad de atrezzo increíble, “y en ocasiones había, literalmente, decenas de miles de útiles llenando algunos decorados, y cada uno tenía que ser cuidadosamente concebido”.

En este apartado vemos más a fondo bocetos de Quidditch; escobas; objetos aparecidos en ‘Harry Potter y la piedra filosofal’ como las piezas de ajedrez o las llaves aladas, entre otros; del Torneo de los Tres Magos; objetos oscuros; las reliquias de la muerte, con ilustraciones para la animación que vemos en ‘Harry Potter y las reliquias de la muerte’; Horrocruxes; varitas; las pintura de Hogwarts, donde vemos una colección de cuadros (e incluso un desplegable en el libro) con todo lujo de detalles y que en la película nos pasan más desapercibidos; sortilegios Weasley e inventos mágicos, donde encontramos diferentes objetos imaginados e ilustrados, pero que no terminaron de llegar a la pantalla.

El libro se cierra con otro de los aspectos fundamentales de este universo, con el que se termina de dar forma a este mundo: “El arte gráfico del mundo mágico”. Este es uno de los apartados más completos y en el que con más lujo de detalle podemos explorar todos aquellos elementos que, en la mayoría de ocasiones, apenas aparecen unos segundos en pantalla. Sin embargo, son los responsables de que este mundo adquiera una personalidad propia.

Embalaje y diseño de productos
Grageas Bertie Botts y Rana de chocolate, diseño de embalaje y resultado final

Esta ambiciosa sección recopila todos estos detalles por primera vez, y en él encontramos todo tipo de libros aparecidos a lo largo de la saga; documentos escolares, entre los que se encuentra la famosa carta que recibe Harry, pero también, por ejemplo, una página de deberes de Hermione; etiquetas de pociones; revistas y periódicos, quizá de lo más conocido de esta sección, pero donde podremos detenernos a leer algunas páginas; Ministerio de Magia; planos de diferentes edificios del mundo mágico, presentado en un formato desplegable que nos permiten detenernos ante la concienzuda labor del equipo de delineantes; mapas; heráldica y códigos secretos, donde encontramos diferentes emblemas, y logotipos aparecidos en la saga o una sección de Quidditch con cartelería del Mundial y de los diferentes equipos.

Otro de los elementos fundamentales para construir este mundo son las etiquetas y diseños de embalajes de la comida y la bebida. Uno de los aspectos que más recordamos, sobre todo por aquellos que podemos conseguir en algunas tiendas, como las Ranas de chocolate o Grageas Bertie Botts con su embalaje original, tal y como vemos en la imagen. También encontramos los Sortilegios Weasley o una amplia sección de cartelería y señalización de locales comerciales. El bloque se cierra con el tapiz de los trolls y el de la familia Black.

El arte que encontramos en estas páginas recoge hasta el más mínimo detalle aparecido en alguna ocasión, como un boceto elaborado por Dermot Power para la estatua del arquitecto de Hogwarts que vemos durante unos instantes en ‘Harry Potter y la cámara secreta’, donde Harry y Ron se esconden para engañar a Crabbe y Goyle con unos dulces con somníferos. La escultura podremos encontrarla también en alguna otra ocasión en las películas, pero cobrará más relevancia en los videojuegos de la saga. Esto demuestra lo importante que es el arte conceptual previo a estas adaptaciones ya que servirá para recrear el mundo mágico en todos los sentidos y con diferentes aplicaciones.

Algunas ilustraciones nos servirán también para explorar el cambio del papel (ya sea con las palabras de Rowling como con los pinceles de los artistas conceptuales) a la pantalla. Es el caso por ejemplo de esta ilustración en la que Adam Brockbank se basó en la descripción que el libro hacía del vestuario de Hermione para el baile de Navidad en ‘Harry Potter y el cáliz de fuego’, de color añil, mientras que en la pantalla acabaría llevándolo de color rosa.

Ilustración del vestido de Hermione

En otras ocasiones, el arte conceptual que se despliega en el libro nos permite explorar las escenas de una forma diferente a lo ocurrido, como encontrar a Ron junto a Harry en la Cámara de los Secretos en la segunda película de la saga. Por otra parte, otras ilustraciones recrean momentos que finalmente fueron excluidos de la realización de la película, como por ejemplo el entierro de Dumbledore en ‘Harry Potter y el misterio del príncipe’ o Neville ensayando para el baile de Navidad en la cima del castillo, entre otras. Este tipo de ilustraciones permiten enriquecer el mundo visual de la saga y ofrecernos un referente visual más allá de nuestra imaginación, ajeno a las películas.

Combinación de fotograma e ilustración digital
Combinación de fotograma e ilustración digital

Como añadido encontramos también ilustraciones que se han elaborado a posteriori y nos presenta una mágica combinación entre un fotograma de la película y una ilustración digital como la que nos ofrece Dermot Power con una escena de ‘Harry Potter y el prisionero de Azkaban’.  Los ejemplos recogidos aquí son solo algunos detalles de las maravillas que encontraremos entre las páginas de este tomo imprescindible para los amantes de la saga.

Pero, para fortuna de todos los admiradores de este ambicioso proyecto artístico elaborado a lo largo de ocho películas, en lugar de quedarse en el olvido dio lugar a una de las exposiciones permanentes más impresionantes en torno a una producción cinematográfica: El Warner Bros. Studio Tour Londres – Making of Harry Potter, del que ya os hablamos en otra ocasión. Y para los muggles que paseen por Londres también podrán encontrar la tienda de los diseñadores gráficos – The House of Mina Lima – donde exponen todo su trabajo para este mundo mágico.

En definitiva, nos encontramos ante el tomo más ambicioso de los que Norma Editorial ha ido publicando sobre el universo creado por Rowling. Una edición de lujo de grandes dimensiones (24,8cm x 33cm) con casi 400 páginas que se traducen en un voluminoso ejemplar en cartoné con sobrecubierta (y título con relieve) que incluye un papel de gran calidad con el que podremos disfrutar de las magníficas ilustraciones.

El precio de 75€ puede parecer a priori excesivo, sobre todo si tenemos en cuenta el que tienen el resto de los títulos que Norma ha dedicado a la saga. Sin embargo, la calidad de la edición, el gramaje del papel, la cantidad de páginas y la variedad de trabajos recopilados en un único tomo justifican el precio. Además, se trata de una edición limitada a 3000 unidades, aunque el libro no incorpora numeración que nos indique de qué ejemplar disponemos, quizá el único defecto del volumen, con el que se pierde un detalle importante en el ámbito del coleccionismo.

Si queréis más información sobre el volumen no os perdáis el vídeo que ha preparado la editorial:

El arte de Harry PotterEL MEJOR ARTE DE LA SAGA PRESENTADO EN UNA EDICIÓN DE LUJO

‘Harry Potter y la piedra filosofal’ llevó por primera vez a la gran pantalla al joven mago con una cicatriz con forma de rayo en la frente y, desde entonces, la serie de películas se ha convertido en una de las más exitosas y apreciadas del mundo. Este libro presenta una crónica visual del trabajo que hicieron artistas y cineastas en las ocho películas de Harry Potter para hacer realidad la magia. Gracias a centenares de impresionantes obras artísticas –incluyendo arte conceptual, bocetos y gráficos digitales—, los fans de la saga tendrán acceso ilimitado al proceso creativo que llevó al cine este mundo mágico.

En esta obra se incluyen imágenes inéditas del castillo de Hogwarts y otras localizaciones mágicas, brujas y magos, y asombrosos diseños de libros de la Sección Prohibida de la biblioteca de Hogwarts, llevando a los lectores en un viaje visual por el mundo mágico de Harry Potter en lo que es todo un homenaje a la labor realizada para que la fantasía de una escritora se convirtiera en un importante proyecto para muchas personas. El arte de Harry Potter es la guía definitiva del arte de esta serie de películas mágicas, destinada a ser apreciada por muchos fans durante décadas.

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