Análisis de ‘Dissidia Final Fantasy NT’

Cuando pensábamos que la saga Dissidia Final Fantasy llegó a su fin, nos presentaron la recreativa que traía a los personajes nuevamente al panorama jugable. Pasaron más de dos años hasta que pudimos ver su paso a las consolas de nueva generación y muchos de los antiguos jugadores estaban ansiosos por su regreso; volver a esa jugabilidad tan original y con esos toques roleros que tantas horas alargaban la experiencia, aunque muchos nos llevamos una sorpresa al poder probar la beta. Con mecánicas simplificadas y unos modos enfocados casi exclusivamente al online, el juego de “lucha” de Final Fantasy vuelve a sorprender.

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Aunque ‘Dissidia Final Fantasy NT’ sea un juego repleto de combates, no es un juego de lucha, como mínimo no como lo entendemos hoy en día. No podemos compararlo a ‘Tekken 7’, ni siquiera a ‘Dragon Ball Fighterz’, juego con el que comparte el sistema de 3 luchadores por equipos. Así pues, si pensáis que ‘Dissidia Final Fantasy NT’ es un ‘Smash Bros.’ pero con personajes de Final Fantasy, nada más lejos de la realidad. Es más, el que piense que ‘Dissidia Final Fantasy NT’ es una versión mejorada de los otros juegos de la saga aparecidos en PSP se llevará otra sorpresa. Aunque se mantienen las acciones básicas, la filosofía ha cambiado.

Dos equipos de tres contra tres donde controlas a un personaje de una plantilla de 28, todos ellos disponibles desde el principio y bastante distintos entre sí. Los otros personajes los controlan otros jugadores si jugamos online o la IA si jugamos en local. Nos encontramos casi ante un MOBA (multiplayer online Battle Arena) y por ello será imprescindible tener una buena coordinación con el equipo y conocer los roles de los personajes a fondo. Hay cuatro tipos de personajes: los vanguardia, cuyos ataques son potentísimos y dejarán tiritando a los rivales aunque se desplazan muy lentamente; los hostigadores, cuyos ataques son algo menos potentes pero son mucho más ágiles; los conjuradores, obviamente a atacar desde la distancia; y los especialistas, una clase única cuyo cometido dependerá de cada jugador y personaje, algo así como una sorpresa en cada combate. A pesar de que cada personaje se encuentra dentro de un rol, hay algunos que pueden jugarse en dos posiciones, sobre todo los hostigadores, aunque dependerá del estilo de juego de cada uno.

Dissidia NT

El sistema de combate no funciona como en cualquier juego de lucha, pues hay dos tipos de ataque básico, el de Bravura (BRA) y el de Vitalidad (VIT). El primero sirve para aumentar el poder del segundo. Se empieza con mil puntos de BRA, lo que supone que si lanzamos un ataque de VIT, le hagamos mil puntos de daño en su barra de vida. Para poder quitar más puntos de vida, habrá que atacarle con ataques de BRA para aumentar este número y evitar que nos los quiten a nosotros para lanzar ataques devastadores. En general, los combates son a 3 vidas, compartidas por el grupo, así que si alguno de los 3 componentes del equipo tiene un nivel inferior al del resto, se notará enseguida.

Los modos para un jugador son ciertamente anecdóticos, pues recordamos que este juego está basado en su homónimo de arcade y la inclusión de estos modos son algo así como un bonus en su versión doméstica. El más destacable es el modo historia, aunque es con toda seguridad el más extraño. Está dividida en varias fases, conocidas como memorias y para desbloquearlas hay que jugar mucho a los otros modos para que te den un “token” de historia y desbloquear una fase, por lo que se hace bastante inconexo. Al principio solo encontraremos escenas de vídeo, aunque más tarde podremos pelear, incluso con invocaciones, que es quizás lo más destacable del modo, ya que hay que atacar de manera distinta, prestando atención a los patrones de ataque y esquivando muchísimo, de hecho es aquí donde radica el reto de este modo. Para los que hayáis jugado a ‘Final Fantasy XIV’, estaréis familiarizados con estos combates. La historia continúa lo visto en los otros dos Dissidia de PSP y ahora los personajes se conocen, menos las nuevas incorporaciones, obviamente, como Noctis, aunque enseguida se crea una dinámica muy creíble y es lo más divertido de la historia. Ya no contamos con los dos dioses de las anteriores entregas, que han sido sustituidos por Materia y Spiritus, aunque para saber el porqué de este cambio, hará falta haber jugado a los anteriores juegos y avanzar en este. Además del modo historia, también contaremos con el modo desafío, combates a 6 rondas con algunas reglas añadidas, como uno parecido a “conquista la bandera” o revivir las batallas de la historia con nuevas dificultades. No cuenta con combates multijugador local, suponemos que por lo frenético de las batallas, que a pantalla partida se antoja imposible.

Dissidia NT

El modo online es donde pasaremos más horas con diferencia, con batallas por rango y batallas libres. Iremos consiguiendo un rango online a medida que vayamos ganando o perdiendo combates, haciendo así que luchemos con gente de, en principio, nuestro nivel, para que no nos encontremos luchando con alguien que está en nivel platino (un rango muy alto) y nosotros en nivel bronze (el más bajo). En mi experiencia online con el juego puedo decir que va bastante fluido y casi no he tenido problemas de conexión, aunque sí que he experimentado algún momento puntual de algún tirón o “lag”. El panorama online está muy activo y no tendréis problemas para encontrar partida, aunque sí que hay mucha disparidad de habilidad entre los compañeros de equipo, así que el factor suerte también está presente en cada combate.

Además de los modos de juego habituales, esta entrega cuenta con cajas de botín, aunque todo con dinero del juego, los giles, que iremos consiguiendo jugando a cualquier modo. Podremos conseguir apariencias, con algunas sorpresas incluidas, avatares y música. Todo ello lo podremos comprar o podremos conseguir “tokens” de tesoro, jugando también a otros modos.

Visualmente, el juego es un espectáculo, con una introducción increíble. Hemos tenido que esperar muchísimos años para ver algunos personajes de la saga modelados de esta manera, porque aunque en los juegos de PSP ya teníamos estos modelos en 3D, el aspecto visual de los mismos en consolas de nueva generación (exclusivo de Playstation 4) es sobresaliente. Menos inspirados están los mapas, que aunque cumplen, están vacíos y faltos de carisma. La música es un aspecto importantísimo dentro de la saga, aclamada por su aspecto sonoro en todas sus entregas. Aunque en ‘Dissidia Final Fantasy NT’ nos encontramos con un “popurrí” de las mejores canciones de todos sus juegos, hay que decir que su inclusión es algo regular, pues en muchos casos la música no pega nada con lo que estamos viendo. Los temas exclusivos del juego, en cambio, están mucho más inspirados y va mucho más acorde con el juego, aunque no son muchos.

‘Dissidia Final Fantasy NT’ no es muy accesible de primeras, ni siquiera en su tutorial, pues no es un machacabotones, tiene varias mecánicas, como los ataques EX, la cancelación de ataques para hacer combos, las guardias, las esquivas y los dashes o correr por las paredes que habrá que praticar mucho para dominar. Lo bueno es que todo eso se palia con el frenetismo de los combates que hará que podamos conectar algún golpe y nos sintamos satisfechos. La curva de aprendizaje es alta, aunque cuando llegamos a conocer bien los controles y los pormenores de su gameplay es cuando podremos disfrutar de su multiplayer competitivo.

‘Dissidia Final Fantasy NT’ es un juego de Square Enix junto con Team Ninja, exclusivo de PS4 y tiene un precio recomendado de 69,99€.

Con muchas horas por delante en el online y con algunos DLC ya anunciados, aunque de pago, es de suponer que ‘Dissidia Final Fantasy NT’ tiene varios meses de buena salud, así que si os llama la atención o sois fans de la saga, no os lo penséis. No es un juego perfecto y ha perdido su vena más rolera, pero es un juego extremadamente divertido y su base competitiva tiene un muy buen panorama, además de que visualmente es sobresaliente. Square Enix pone una base muy sólida para siguientes entregas que terminen de redondear la experiencia jugable.

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