Reseña de ‘La cárcel de papel’, de Álvaro Pons

Portada de la cárcel de papel
El libro de Álvaro Pons

Es estupendo leer tebeos. Tanto que muchos de nosotros pasamos la mayoría de nuestro tiempo libre enfrascados en algún mundo de viñetas. En estos tiempos, incluso, podemos disfrutar de la explosión en la pantalla grande del fenómeno de las adaptaciones relacionadas con el cómic. Más gasolina para el fuego de fan irredento. Pero, además de todo eso, hay otra actividad que complementa la mera afición: hablar de ello con seres de tu misma especie. En pleno siglo XXI, la esfera de discusión se ha extendido a, básicamente, el mundo entero, gracias a blogs, redes sociales, webs especializadas, foros, o elija usted su medio favorito, querido polemista. Álvaro Pons traduce ahora al papel de toda la vida sus siempre interesantes disertaciones acerca del cómic y universos paralelos con ‘La cárcel de papel’.

Más de diez años como espectador privilegiado de la evolución del medio, en una época convulsa y determinante, se trasladan al formato libro, para poner al alcance de todos una visión personal, desenfada y única acerca de algo que traspasa las fronteras del mero entretenimiento. A estas alturas ya es más que notable al identidad del cómic como parte esencial de la cultura de masas, y los debates a su alrededor generan toneladas de tinta (incluida la virtual). El problema con muchas de esta discusiones es que producen un efecto contrario al esperado. El sano intercambio de opiniones debería hacer crecer nuestras pasiones y convertirnos en mejores lectores, armados de criterio y espíritu crítico. La realidad es que estamos rodeados de ruido innecesario, infantiloide, repleto de polémicas de baratillo.

‘La cárcel de papel’ es, como su portada indica, el diario de un lector de tebeos. Eso es lo que engancha de la lectura, la habilidad de Álvaro Pons para no perder el norte, en contacto con el tipo que disfruta leyendo tebeos por encima de todas las cosas. Su voz es una autoridad en la divulgación del cómic, pero en ‘La cárcel de papel’ pocos arrebatos de academicismo airado vais a encontrar. En este volumen hay cantidad de fobias y filias, de mitomanía y de amor inconmensurable por el cómic. También hay posicionamiento, opinión sin medias tintas. Desde el argumento, con cantidad ingente de saber casi enciclopédico sobre el tema tratado, de sus orígenes a la rabiosa actualidad.

Por las paginas de ‘La cárcel de papel’ se pasean personajes y autores, anécdotas o duros encontronazos con la realidad de la industria. Hay manga, novela gráfica, superhéroes e incluso profusión de artículos acerca de la llegada de los tipos en pijama a las salas de cine, tema candente y foco de no pocas controversias (la mayoría digna de bostezo). Tenemos encendidos aplausos a la labor del autor, en ocasiones relegado a secundario del proceso, complicados paseos por las diferentes maneras de entender la industria editorial en diferentes mercados, devoción por los clásicos, y algún que otro jardín en el que Álvaro Pons se adentra con plena consciencia.

Álvaro Pons
El autor de `La cárcel de papel’

Por supuesto, hay sitio para el humor. Dan Defensor y las traducción rocambolescas, por poner un ejemplo. También leeremos mucho sobre la reconciliación entre lectores de superhéroes y los que disfrutan de cosas más “elevadas”. Como Pons, vivo en un mundo propio donde el cómic se disfruta venga de donde venga, en el formato que sea, siempre y cuando me proporcione diversión, o tenga la calidad suficiente. Las observaciones del autor acerca de estas absurdas guerras internas entre lectores, que no son otra cosa que puro pedantismo, me parecen de lo más acertado y sensato.

La cárcel de papel’ es la experiencia de muchos años analizando el medio servido al lector que busca un contenido que extienda la lectura de cómics. Y se agradece el estilo de Pons, que defiende sus opiniones sin pontificar, invitando al debate, dando datos, compartiendo inquietudes con los lectores del aquel blog que ahora llega al papel. Por supuesto, no comparto alguna de esas opiniones. Sin ir más lejos, mi perspectiva acerca del trabajo de Garth Ennis está en las antípodas de lo expuesto por Pons en un par de capítulos.

Pero lo interesante de ‘La cárcel de papel’, como comentaba, es que no pretende convertir al infiel. Aún estando en polos distintos, Pons se explica con claridad, mostrando su posicionamiento desde la opinión personal, sin mostrar ningún tipo de superioridad en la discusión. Nos recuerda lo interesante que es leer argumentos ajenos, que aporten algo a nuestra perspectiva personal, aunque sea para encontrar razonamientos propios para dar más contenido a nuestros propios juicios.

‘La cárcel de papel’ es un excelente punto de encuentro para aquellos que nos tomamos el cómic muy en serio. Álvaro Pons da una perspectiva cuidada y adulta a las conversaciones sobre el medio, fuera de la tónica habitual en la selva internauta. Muchos años de observador dan empaque a cada palabra escrita es este libro, que ya es de los imprescindibles en cuanto a divulgación del cómic se refiere. ‘La cárcel de papel’ es casi un manual de buenas maneras dentro de una comunidad cada día más enfrascada en debates inútiles y vacuos. Sobre todo, es un paseo por los recovecos de un medio que gana madurez gracias a, aparte de los méritos propios, libros como éste. Para leer con calma, con criterio, y con el respeto que se merece una afición que genera pasiones.

‘La cárcel de papel: diario de un lector de tebeos’ llega al formato libro gracias a la editorial Confluencias, después del éxito cosechado por el blog que precede a esta edición. Encuadernado en rústica, en su interior os esperan 598 páginas en las cuales Álvaro Pons, con inteligencia y perspicacia, repasa distintos ámbitos del mundo de la viñeta. El precio recomendado de venta es de 26 euros.

Álvaro Pons (Barcelona, 1966) es profesor titular del Departamento de Óptica de la Universidad de Valencia, labor que simultánea con la divulgación y crítica de la historieta. En 2002 creó el weblog La Cárcel de Papel, que daría pie a una importante actividad de blogs alrededor de la historieta. Este weblog recibió en 2005 el premio de Expocomic a la mejor web. Como divulgador, ha recibido el Premio Diario de Avisos 2004 al mejor comentarista de cómics, el premio popular a la mejor labor de divulgación del XXV Saló Internacional del Cómic de Barcelona (2007) y el premio a la mejor labor de divulgación.

La Cárcel de Papel nació como “el diario de un lector de tebeos” y con el tiempo se convirtió en una verdadera fuente de infomación sobre el mundo de cómic, con noticias, reseñas y opiniones. Su autor, Álvaro Pons, con un estilo directo e inteligente, habla de nuevas apariciones de los bandés dessinées, recomienda lo que le parece importante y comparte con sus lectores sus opiniones y pensamientos.

 

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