Reseña de `KHAAL: Crónicas de un emperador galáctico’

El álbum de yermo
El álbum editado por Yermo

El poder es una fábrica constante de monstruos. Seres borrachos de ego atormentan a millones de sus congéneres guiados únicamente por sus caprichos. En toneladas de ficciones hemos visto el devastador efecto de estos dictadores en mil y un contextos, normalmente en el papel del malo de la película. En ‘KHAAL: Crónicas de un emperador galáctico’ encontramos otro ejemplo de esta clase de personajes implacables, con una variación importante al respecto: Khaal es el personaje principal de la historia, protagonista absoluto a pesar del carácter dictatorial que guía sus pasos.

Lo cierto es que hay que entender el contexto de la obra para situar a este despiadado emperador en su lugar correcto. La acción de este cómic creado por Stéphane Louis y el dibujante Valentin Sécher se sitúa en el interior del enorme planeta prisión llamado E.T.H.E.R. En el languidecen los olvidados de un imperio en extinción, Empyreon. Apartados del resto del universo, en E.T.H.E.R conviven tres razas en constante tensión, que han desarrollado un ecosistema propio basado en la ley del más fuerte. En lo más alto de esa terrible pirámide de muerte y derramamiento de sangre sobresale Khaal, conquistador y gobernante.

Khaal es todo instinto y pasión desmedida, y a base de tesón asesino se ha hecho con el poder. Tesón y un reguero de cadáveres a las espaldas, por supuesto, ya que en la prisión espacial, lo único que separa a sus habitantes es la diferencia entre ser un cadáver o un asesino. Pero el despegue de Khaal hacia el trono tiene un secreto. El instinto depredador es una buena herramienta para la supervivencia, aunque en el caso de Khaal se combina con poderes sobrehumanos de origen increíble. Tan increíble que todas las razas del mortal artefacto espacial tienen su parte de vergüenza en el ascenso al poder del protagonista.

Por supuesto, Khaal ha dejado por el camino la colección de enemigos digna de tan excelso salvaje. Enemigos sometidos y aterrorizados por el poder del joven rey, aunque mantienen la conspiración en la sombra, planeando la forma de la caída de implacable jefe guerrero.

Imagen de Khaal
La épica de la conquista

Este escenario es el punto de partida del viaje de Khaal. Viaje que tiene el punto clave de la violencia, de las relaciones de poder en un entorno desquiciado donde la única manera de mantener el estatus es pisar el cuello de tus adversarios. Sin lugar a dudas, el protagonista de la historia está muy lejos de los estereotipos tradicionales del héroe, ya que, a todas luces, estamos ante lo que cualquiera consideraría un villano. El asunto es que en el contexto de esta obra, es demasiado simple referirse a Khaal en esos términos. Dentro de la bestial realidad de E.T.H.E.R, Khaal es producto de las circunstancias. No hay pureza ni bondad en ninguno de los personajes que pueblan la trama de este cómic. Todos tienen intereses de poder, y son capaces de maquinar con la vida de millones de personas sin pudor o problemas de conciencia. Tanto es así que incluso el origen de Khaal como ser de poder supremo tiene mucho que ver con esa convivencia con el salvajismo y la ley del más fuerte. El brutal monarca no es más que el precio de los pecados del pasado.

El creador literario de esta violenta odisea cósmica es Stephane Louis, inspirado en las premisas del space opera y experimenta con los clichés. A pesar de la ambientación futurista, el resultado de ‘KHAAL: Crónicas de un emperador galáctico’ tiene que ver en ocasiones con las recreaciones de mundos bárbaros de espada y brujería. La decadencia arcaica del interior del planeta prisión, la tecnología casi inexistente dentro dl mundo olvidado, recuerdan a estos mundos donde reina la ley de la espada. Poco a poco, se introducen elementos que tienen conexiones con la premisa de la ciencia ficción, y es que no olvidemos el título de la obra; al fin y al cabo, lo que nos cuenta Louis es el ascenso de un rey a la condición de emperador.

La ambientación y naturaleza de ‘Khaal: Crónicas de un emperador galáctico’ es el gran punto fuerte literario de la propuesta. Los puntos flacos, que los tiene, quizá cierta precipitación a la hora de resolver conflictos, y algunas líneas de la definición de personajes que resulta un tanto desconcertante. Por ejemplo, se alude de forma constante al miedo interno del protagonista, pero es algo que queda en el aire y no se acaba de manejar con autoridad. Parece más una excusa para desatar la violencia de Khaal sin mostrar el valor dramático que se pretende. 

El arte de Sécher
El fabuloso arte de Sécher

Sin duda alguna, el gran aliciente de ‘KHAAL: Crónicas de un emperador galáctico’ es el impactante arte de Valentin Sécher. Toda una sorpresa el trabajo del dibujante, que debuta precisamente en las páginas de ‘Khaal’. Combina a la perfección el protagonismo de la figura sobre la viñeta con la recreación del mundo en derrumbe que sirve de escenario a las aventuras de Khaal. El ambiente brumoso da cierto aspecto onírico a la apuesta visual de Sécher, que complementa el excelente aporte visual con el inteligente uso del color. Espectáculo de luces y, sobre todo, de sombras, asistimos al nacimiento de una estrella, sin duda. Capaz de dotar de elegancia suma al salvajismo casi prehistórico que sirve de sustento a la trama de ‘Khaal’, la belleza y el horror se muestran como despliegue de imaginación, en una forma muy peculiar de entender la ciencia ficción.

‘KHAAL: Crónicas de un emperador galáctico’ es todo entretenimiento, alejado de los lugares comunes de las reflexiones entre el bien y el mal. En la apuesta de Louis y Sécher no hay esperanza, solo conquista. Someter o ser sometido. Historia oscura que convierte en épica el lado más oscuro del alma humana, presentado con el delirio visual de primer orden ideado por Sécher.

`KhAAL: Crónica de un emperador galáctico’ llega a las librerías españolas gracias a Yermo ediciones. La obra completa se presenta en un único álbum de gran calidad, edición de lujo habitual en esta cuidadosa editorial. Como aporte al cómic original se incluye un breve cuaderno de bocetos que da buena muestra del proceso de trabajo del espectacular dibujante Valentin Sécher. El precio recomendado es de 24 euros.

Stéphane Louis

Guionista y dibujante de formación autodidacta, publicó sus primeros trabajos en el mundillo del fanzine. Su primera experiencia profesional la llevó a cabo con personajes como Woody Woodpecker e incluso se acerca al mercado americano en cabeceras como ‘Darkness’. Además del cómic, también tiene experiencia en el ámbito del diseño para publicidad.

Valentin Sécher

Este impresionante artista tiene su primera referencia en la infancia, ya que su padre se dedicaba al campo de la decoración y la publicidad. En 2006 comienza la formación como dibujante en la escuela de arte de Nantes, pero antes de graduarse ya aparecen los primeros proyectos profesionales en el ámbito del cómic. Su debut se produce en las páginas de ‘Khaal: Crónicas de un emperador galáctico’, serie que comenzó la andadura en 2011.

En E.T.H.E.R., una prisión sin salida que flota en el espacio infinito, olvidada por los pocos supervivientes de un imperio galác- tico, tres razas se observan mutuamente, esperando la mínima chispa para declarar la guerra. En medio de este caos se alza un solo hombre con poder suficiente para derrotarlos a todos: ¡Khaal!

La joven promesa Valentin Sécher firma su opera prima con guiones de Louis, con un estilo que bebe directamente de las gran- des sagas de la space opera y de grandes artitas como Juan Giménez (La casta de los Metabarones) o Travis Charest (Space Girl, Las armas del Metabarón).

Khaal: Crónicas de un emperador galáctico

¡No te vayas sin comentar!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.