Análisis de ‘Superhot VR’ (PlayStation VR)

Trasladar los videojuegos al cine no siempre sale bien. Pifias monumentales como ‘Prince of Persia’, ‘Need for Speed’, ‘Assasins’ Creed’ o ‘Warcraft’ son evidencias recientes de lo difícil que resulta este paso, por muchos millones que se dediquen a los efectos especiales. Sin embargo, hay veces que los videojuegos toman prestadas ideas del cine y las convierten en productos de una innegable calidad. Como ejemplo de esto, podemos ver el resultado de llevar ‘Matrix’ a las consolas y ordenadores, que es lo que ha conseguido el equipo detrás de uno de los juegos del año: ‘Superhot VR‘.

Aunque los usuarios de ordenador llevan teniendo acceso a la versión VR del juego desde diciembre de 2016, los usuarios de PS4 tuvimos que esperar más de medio año a que llegara oficialmente a las PSVR. En este sentido, ‘Superhot VR’ es a su vez una revisión del juego original y adaptado a las plataformas de realidad virtual, en una apuesta por aprovechar todo lo que da de sí esta faceta inmersiva de los videojuegos.

‘Superhot VR’, de forma similar al último éxito de Steven Spielberg, ‘Ready Player One’ (si no la habéis visto, podéis leer nuestra crónica aquí), se basa también en la interacción del mundo digital y la realidad. En este caso, el protagonista del juego es un jugador, con su propio casco de VR, que se encuentra inmerso en una partida de ‘Superhot’, debiendo cambiar de disquetes cada vez que termina un nivel. Conforme avanzan las fases, comienzan a desvelarse ciertos secretos, que convierten a ‘Superhot’ en más que un juego y pondrán a prueba nuestras capacidades y las de nuestro protagonista.

Visualmente, ‘Superhot VR’ ha de convivir con las limitaciones que supone estar construido sobre el motor Unity, como ocurre con otros muchos títulos diseñados para las gafas de realidad virtual. Con el objetivo de hacer más soportable esta situación, la estructura del juego se basa principalmente en maniquíes y escenarios en blanco, así como un limitado número de objetos con los que interactuar, dándole un aspecto bastante curioso, que en cierta medida recuerda a la mecánica del ‘Metal Gear Solid: VR Missions’.

A lo largo de los niveles que componen el juego, de forma similar a lo que ocurre en el spin-off de ‘Metal Gear Solid’, el jugador debe ir superando ciertas misiones breves, caracterizadas por el particular sistema (y principal premisa) del juego: el tiempo solo avanza cuando tú lo haces. De forma similar a la premisa de ‘Matrix’, es posible esquivar botellas y disparos en plena pelea, aunque es importante tener una toalla cerca, pues requiere de bastante movimiento por parte del jugador.

En este sentido, si para algunos el principal atractivo de los juegos de VR no es tanto la inmersión como la capacidad de interacción, en este título encontrarán una auténtica delicia, donde las capacidades atléticas del jugador se ponen a prueba desde el minuto uno, disparando escopetas, lanzando ceniceros o shurikens, siempre contando con la ventaja de ralentizar el tiempo para salir de las situaciones más peliagudas. Aunque las primeras fases se presentan muy intuitivas, el juego acaba convirtiéndose en un constante prueba y error, donde existen varios caminos hacia un mismo resultado, permitiendo al jugador experimentar con las posibilidades que ofrece.

Si hubiera que poner algún pero, la realidad es que este no residiría en el juego en sí, sino en las capacidades de las PSVR para seguir con claridad y precisión los movimientos del jugador. Cualquier problema de calibración hará que algunas fases se vuelvan un infierno por no poder alcanzar algún objeto o golpear a algún enemigo. Otro punto a mejorar es la duración, que sitúa un poco por debajo de las tres horas (pudiendo bajar de las dos horas si se es extremadamente ducho, que no es el caso de quien suscribe estas líneas). Si bien es cierto que la duración estándar de los juegos de PSVR suele situarse alrededor de estos tiempos, también es verdad que, desde que el juego se lanzara originalmente en 2016, los desarrolladores han tenido tiempo más que de sobra para añadir algún elemento adicional que amplíe la experiencia de juego.

En general, ‘Superhot VR’, tomando en consideración su precio, es una de las fórmulas más recomendables para disfrutar de una buena tarde con las PSVR y hacer algo de ejercicio sin salir de casa, convirtiéndose en uno de esos títulos que te pasas una y otra vez, intentando encontrar alguna otra forma para pasar algún nivel o simplemente volver a disfrutar la experiencia.

Superhot VR‘ ha sido desarrollado por Superhot Team y se encuentra disponible para PS4 a un precio de 24,99€. Por su parte, la versión estándar del juego, se encuentra disponible para PS4 al mismo precio, al igual que para Xbox One y para PC, donde también está disponible la versión VR a un precio de 22,99€.

‘En SUPERHOT VR, el shooter de realidad virtual donde el tiempo solo se mueve si tú lo haces, se desdibuja la frontera entre estrategia precavida y caos desatado. Sin barras de salud que se regeneren ni alijos de munición en sitios convenientes. Solo estás tú, superado en número y recogiendo armas de los enemigos para disparar, dar tajos y maniobrar entre un aluvión de balas a cámara lenta.

SUPERHOT VR, el indiscutible ganador de docenas de premios al juego de RV del año, ha sido rediseñado para la realidad virtual y los mandos con sensor de movimiento. Es el fruto de más de tres años de desarrollo, que dirige la acción visceral de SUPERHOT a tu mente y alma. Y ahora, además, a tu PSVR.

Reseña
Muy recomendable
Amante de la comida y aficionado a los cómics, el manga y el anime desde hace más de dos décadas. Criticón de carrera y escritor de fin de semana.

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