El Asteroide M de Magneto

Ya sea como encarnizado enemigo o como ocasional aliado, la verdad es que Erik Lehnsherr, más conocido como Magneto, siempre ha sido un personaje recurrente en las aventuras de la Patrulla X, además de un mutante con capacidad de liderazgo. No obstante, todo jefe de un colectivo, que se precie de serlo, debe contar con su propia sede, una norma no escrita que el amo del magnetismo sigue a rajatabla, ya que posee varias bases, aunque su preferida siempre ha sido el Asteroide M, quizás por el hecho de encontrarse en el espacio, lo más lejos posible de los vulgares homo sapiens. De hecho, él mismo se encargó de hacer sus propias declaraciones al respecto:

¡Yo soy Magneto! Esta es mi casa. Estoy perdiendo interés rápidamente sobre lo que quiera que hagáis sobre la superficie de la Tierra… Destruir el medioambiente, masacraros entre vosotros hasta el último niño. No me importa…

Su primera aparición tuvo lugar en ‘X – Men‘ nº 5 (1964), por obra de Stan Lee y Jack Kirby. Su ubicación original se encontraba en órbita geosincrónica alrededor de la Tierra, desde donde estaba protegida por defensas nucleares, dispositivos de ocultación, receptores satélites, robots, un cristal irrompible, armas militares y un hangar para aeronaves de carga magnética. Posteriormente, le fue añadida un intensificador de magnetismo, derivado del que el protagonista de este artículo llegó a tener incorporado en su casco.

Por otra parte, el Asteroide M también cuenta con una enfermería, justo al lado de las celdas de contención, y una piscina. Evidentemente, a todo el mundo le gusta recibir cuidados médicos y contar con momentos de solaz, ya se trate de un simple humano o de un mutante.

Y es que, el Asteroide M es algo más que una base, ya que Magneto ha llegado a considerarlo como su hogar, un lugar al que retirarse y en el que sentirse el autoproclamado soberano. Como buen amo del magnetismo, es comprensible su atracción por poseer una sede flotante, la cual ha llegado a reconstruir hasta en cuatro ocasiones, además de apropiarse de algunos componentes de una base desintegrada para poder levantar un estación espacial conocida por el nombre de Avalon. Dicha localización, permite la vigilancia de la Tierra desde una distancia de seguridad y una forma rápida de escapar del odio antimutante de la humanidad.

Durante un periodo de tiempo, Magneto consideró dicha base como una fortaleza de soledad (algo que a Superman puede que no le haya hecho mucha gracia, aunque no se ha oído que haya intentado denunciarlo por plagio), pero su momento de mayor esplendor llegó cuando decidió declararlo un puerto seguro para todos los mutantes, bajo el nombre de Utopía. No obstante, tuvieron que suceder muchas cosas antes de llegar a ese punto.

Magneto había creado su base en un asteroide previamente vaciado, al que dotó de las mayores medidas de seguridad, como ya hemos mencionado anteriormente. Pero, con la colaboración de la Hermandad de Mutantes Diabólicos, el amo del magnetismo usó el Asteroide M para lanzar ataques a la Tierra, uno de los cuales le valió para secuestrar al Ángel. No obstante, el resto del equipo, tras robar la nave del Sapo, logró acceder a la base y le presentó dura batalla. En el fragor de la contienda, un botón de autodestrucción fue, accidentalmente, rozado por alguien, lo que conllevó que la base se desintegrara. Aunque Magneto trató de lanzar a Cíclope al espacio, en un intento de conseguir alguna clase de victoria, antes de que el Asteroide M se viniera abajo, volvió a fracasar.

Los restos de la sede de Magneto aterrizaron en la Bahía de San Francisco, quedando mucho más intacta de lo que cabía esperar. Después de pasar un tiempo bajo sus aguas, fue resucitado por el Club – X, bajo el mando de Cíclope, en un intento de rebelión contra los programas antimutantes de Norman Osborn, en la época en que dicho villano lideraba a los Vengadores Oscuros. En esta ocasión, Magneto colaboró, para evitar que el Asteroide M se hundiera. En lugar de eso fue proclamado como la isla soberana Utopía, un lugar seguro para todos los mutantes, como ya hemos comentado anteriormente.

El aspecto exterior del Asteroide M muestra una gran postura defensiva con solo echarle un vistazo, ya que tiene a la vista un cañón altazimutal y escudos de energía, aparte de los motores de propulsión, una pasarela de acceso al hangar, refuerzos de ómnium y titanio, generadores de protección y ocultación y una cúpula de biosfera geodésica. Todo ello es manejado desde la cubierta de observación, que se encuentra justo delante de una zona destinada a funcionar como vivienda y también desde la estación de monitorización satélite, la cual se encuentra próxima a la ciudadela de Magneto. El núcleo de reactor de fusión y los espacios habilitados para el almacenamiento de armas y provisiones constituyen el resto de la estructura destacable del Asteroide M.

Tal es la importancia de esta sede que se ha dejado ver en el sexto y el séptimo capítulo de la cuarta temporada de la serie animada ‘X – Men‘ (1992 – 1997), titulados ‘El santuario‘ (1ª parte) y ‘El Santuario‘ (2ª parte), respectivamente, tal y como se muestra en la imagen que corona este párrafo.

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